Posts etiquetados ‘rock’

Increíble concierto el dado por Franz Ferdinand en Lima anoche. No hay duda que son de lo mejor que se mueve en la escena musical alternativa mundial, además unos tipazos que se diviertieron de lo lindo en el Perú, comprando discos en Quilca, comiendo en El Señorío de Sulco y enajenándose con el charango y Los Saicos .

De la cantidad increible de buenas canciones que se tocaron en el concierto, así como ese rasgueo de guitarras maravilloso demostrado, destacamos la canción 240 FT”, donde los escoceses hacen un homenaje especial y remixean a su antojo el himno de la cumbia psicodélica amazónica “Ya se ha muerto mi abuelo”, creado por Juaneco y su combo (video subido por Xtring). El resultado es francamente demente, alucinante y delincuencialmente genial.

Cumbia rulz.

fnm2

Entre tantas noticias musicales sobre conciertos de primera en el Perú (nos preparamos a escuchar a Metállica y The Cranberries en enero, luego de haber escuchado hace unos días de Depeche Mode y Pet Shop Boys), nos hemos olvidado que este martes 27 toca, en el Jockey Club de Lima, Faith No More, el super grupo rockero noventero, liderado por el excéntrico-autista-alucinado-iluminado-superior vocalista freak Mike Patton.

Faith No More ha cambiado muchas vida y ha influenciado a una generación. Uno de los que sintió que su vida cambió fue el escritor y cineasta chileno Alberto Fuguet, quien logró alguna vez entrevistar a Patton en su primera visita a Sudamérica, en 1991. Ahora, tras el retorno que los reencuentra con su gran público, Fuguet escribe en la revista Qué Pasa por qué FNM son considerados un grupo de culto en Chile y cómo cambió la vida musical por allá.

El sábado pasado me encontré en un pequeño y transpirado local de Ñuñoa para asistir a una vigilia en espera del ansiado e inesperado regreso a Chile del grupo-de-rock-de-culto Faith No More. La razón es básicamente una y tiene que ver con “la teoría”. FNM 2.0, liderado por el inquieto y carismático Mike Patton, dará dos conciertos en Santiago: una gala en el Caupolicán y, al día siguiente, el 30 de octubre, un recital más masivo en el Estadio Bicentenario. Las entradas están agotadas y, por el estado anímico de la vigilia, esta segunda venida o The Second Coming ya ha sido considerada “trascendental” y, para algunos analistas, “clave”.

Por eso la vigilia, que terminó con la energética presencia del grupo-tributo Please No More (que es una cita “para iniciados” y que se hace cargo del “famoso” titular del diario La Estrella de Valparaíso). Según Andrés Alday, el inteligente y lúcido vocalista de la banda-de-covers, lo que él vio por TV le “voló la mente” y lo transformó en hombre. Alday tenía trece años cuando, junto a su familia, mirando televisión, vio a Faith No More aparecer en el horario prime enla Quinta y, argumenta, ni él ni el país volvieron a ser los mismos. “Fue más potente que mi primera eyaculación”, dice, “con la diferencia que no estaba esperando a FNM”. Patton escupió agua, le agarró el trasero a Vodanovic y se rió de todos: el pasado de un país sometido, kitsch y provinciano se juntó, por instantes, con un futuro más cosmopolita e irreverente que claramente nada tenía que ver con ese presente de 1991.

Eso es, básicamente, “la teoría” o, como dicen algunos, el mito. Para muchos fans, y analistas de la cultura pop local, esa noche en Viña algo sucedió y algo se quebró. Lo que se trizó fue el Festival “a lo Pinochet”, una semana de música empaquetada para “toda la familia”. Faith No More no es para toda la familia; y Mike Patton, ni su voz, ni su forma de ver el mundo es para las madres que, en ese momento, no querían tener hijos como Patton, el cual terminó alienando a la platea, dedicándole su tema más hardcore a Myriam Hernández y vistiéndose como un escolar en ácido. El público presente quedó asqueado y huyó; la prensa reaccionó con furia; la oposición insistía que “esto es el arte de la Concertación”, mientras que miles de jóvenes criados en dictadura veían que, por fin, algo nuevo “sucedía en democracia” (ese festival fue el primero de la transición).

Los organizadores rápidamente intentaron lavarse las manos y explicar que todo fue un error y que no tenían suficiente información acerca de este grupo de San Francisco que, por esos días, era portada de Spin. FNM pasó a ser Please No More y, en el mito, “el peor grupo que jamás haya tocado en Viña”. Todo fue un error, sí, o quizás, como dice la teoría, fue planeado. Sea lo que sea, muchos insisten en que la dictadura no terminó el 11 de marzo del 90 sino el 5 de febrero de 1991, cuando Patton apareció con peinado mohicano y tocó From Out of Nowhere. Literalmente.

Nada, dicen, fue lo mismo. Puede ser. Quién sabe. Es una teoría

Por si no fueran suficientes razones para ir al concierto, acá les dejo el videoclip de esa descomunal canción llamada Fallin’ to pieces.

Maestros.

Link: FNM habla sobre su concierto en Peru.

Será martes. También cae 13. Martes 13. Supuesto día maldito. Supuesto día de mala suerte.

También será martes 13, a las 8 p.m. en el Estadio Monumental de Lima, cuando Depeche Mode inicie su esperadísimo y ansiado concierto como parte del Tour of the Universe.

Wrong.

dm_wrong_video_wallpaper_02_1024

Wrong?

Recontra right. Son días como estos que vale la pena vivir.

Un grupo de chicos de treinta se han apostado en las afueras del Miraflores Park  Hotel y han prendido velas. A ratos tararean canciones de viejos tiempos.

Uno de ellos es, sin duda, un clásico de corazones duros y solitarios, Enjoy the silence.

Cuando uno escucha Enjoy the silence, siente que algo ha perdido, pero debe seguir adelante. No sabe si bailar o simplemente quedarse para adentro, como autista, esperando que el fin del mundo llegue y tu sigas con los ojos cerrados, imperturbable.

Aunque existen canciones que me gustan mucho de la época ochentera de DM, como Strangelove, Everything counts o Just can’t get enough (para bailar desaforadamente, con la cerveza en la mano, en mancha), Enjoy the silence es genial, probablemente porque representa a una generación,  el inicio de una oscura y desgarrada, que podía hacer sentir mariposas en la panza incluso a aquellos noventeros nostálgicos del pasado. Además, porque forma parte del Violator, aquel discazo impactante, de la estirpe de los que no han vuelto a salir. Yo la escuché por primera vez a los catorce e inmediatamente supe que hablaba de cosas que me pasaban, de momentos que me estaban pasando. Y después seguí al Violator y supe que allí había oro en polvo: Halo, Personal Jesus, World in my eyes, y, claro, Waiting for the night.

Esperando la noche.

¡Dios, por qué no se vuelven a hacer canciones como aquellas!.

Hubo canciones de fe y devoción, como I feel you y Judas, pero en verdad mi pasión por DM llega con el Ultra. Gracias al Ultra descubrí dos canciones que me motivaron a crear atmósferas oscuras. La primera vez que decidí pensar seriamente en dedicarme a escribir. It’s no good fue un golpe a la cabeza, pero aún más lo fue Barrel of a gun, una canción demasiado extrema como para no sentirse tocado.

A mi me golpeó desde el principio, como la cacha de un revolver.

Resultaría injusto señalar que después del Ultra, DM se dedicó a vivr de la fama.  Personalmente, me gusta mucho el Playing the angel, más, obviamente, que el Exciter (del cual solo salvo Comatose y Shine). Lo siento más electrónico, más sintetizadores y toda e€sa onda (algo que puede dejar como autistas a los amantes del new wave), pero también me parece siniestro. Si no, miren el videoclip de Precious. Demente y autista, al mismo tiempo.

Sounds of the Universe me cae bien. Me parece un buen retorno.  Creo que Hole the feed tiene buena vibra, pero sobre todo creo que Peace es un gran poema visual. Es intenso y por ratos conmovedor y el video es una joya. Tiene de angustia, pero también de redención.

El rock amazónico ha entrado con fuerza en los circuitos artísticos y si bien aún sigue siendo minoritario en comparación con otros géneros, es una importante movida que combina talento y actitud. El caso más reciente es el del grupo de metal progresivo Jergón (a quien vimos en Estamos en la Calle 2009).

Para ilustrar un poco la trayectoria de Jergón, extraemos una nota publicado por nuestro amigo Juan Arellano en su conocido blog Globalizado:

Aunque en términos musicales solemos identificar a Iquitos con la cumbia, el merengue o cualquier otro ritmo tropical, en realidad en esa ciudad también se cultivan otros géneros. De una manera subterránea y con poca promoción es cierto, pero los hay. Un ejemplo de eso es Jergón, una banda de Metal Progre presentes en Estamos en la Calle 2009. Pero como hablar de música sin escucharla puede ser irrelevante, por decir lo menos, pueden apreciarlos bajando un archivo desde este enlace, donde han subido algunos temas recientemente grabados en lo que podría llamarse una pequeña maqueta. Ah… el arte, obviamente inspirado en la muy amazónica (y temida) jergón, es obra de mi pata Grinder.
El primer clip de Jergón ahora es posible ubicarlo en Youtube.

Todo Oasis en Lima

Publicado: 1 mayo 2009 en Diario de IQT
Etiquetas:, , , , ,

Bárbara la cantidad de clips que se han subido en Youtube sobre el concierto de Oasis en Lima (memorable desde todo punto de vista).  Estamos hablando de una de las presentaciones más memorables que recuerden los limeños, las cuales además configuran al Perú como una plaza impresionante para los espectáculos musicales de alto nivel.

En todo caso, nosotros nos quedaríamos con este video, en que los hermanos Gallagher & Cia, en complicidad con los casi 40 mil espectadores que fueron al Estadio Nacional cantan a coro tendido una gran canción, Champagne Supernova.

Impresionante.

Link: El concierto, según Perú 21 RPP, Conciertos Perú , Malapalabrero y Henry Spencer

kurt-cobain

Se ha celebrado poco el décimo quinto aniversario del trágico suicidio de Kurt Cobain, lider de Nirvana, una de las bandas de rock más importantes de todos los tiempos. La figura de Cobain ha remecido cimientos y a pesar de su corta edad, se ha erigido como uno de los más importantes impulsores de una corriente musical que, con el tiempo, se volvió estilo de vida y actitud antisistema.

El 5 de abril de 1994 (mismo día del autogolpe del Chino), de un impecable balazo en la sien, Cobain decidió poner punto final a una existencia que consideraba detestable, que lo había convertido en un ícono y modelo de vida de millones de jóvenes alrededor del mundo, sin él siquiera pedirlo, mucho menos desearlo. A pesar del tiempo transcurrido, no se ha realizado aún una gran historia sobre la vida de Cobain, y lo que se tienen son figuras muy accesorias, entre ellos algunos documentales y la película Last Days, que narra de modo muy indirecto y en clave de ficción los últimos días del cantante.

nirvana

Más allá de las conjeturas y las intrigas, lo cierto es que nada cambia la idea de que un ser atormentado, con tendencias suicidas, atosigado por la impresionante fama tuviera que elegir, a los 27 años, enarbolar un arma para hacer sentir al mundo su presencia final. Un hombre que detrás de su actitud, dura y difícil, y detrás de sus canciones llenas de rabia y acremente críticas contra el statu quo, revelaban un líder hamletiano, un hombre que contaba y cantaba las historias de aquellos jóvenes que se retrataban detrás de sus letras y su figura.

El legado de Cobain, ídolo instantáneo de quienes tuvimos la suerte de escucharlo, prevalece ampliamente, no solo por  su capacidad para crear, junto a Chris Novoselic y Dave Ghrol, una agrupación que creó  un impresionante disco como Nevermind, clásico insuperable de los noventa, sino por algunas otras joyitas que se incluyen en los discos “Bleach”, “In Utero” y el casi póstumo “Unplugged in New York“, del cual extraigo una canción que aún me duele, sobre todo porque la escuchaba el mismo día, horas antes, que se anunciará el deceso de Kurt: Where did you sleep last night?.

Quizás las preguntas, 15 años después, sean: ¿Dónde estabas el día que murio Kurt? ¿Cuál es la canción que más te recuerda a él? ¿Sigues esperando con  una vela prendida su retorno?

Quién sabe…