Posts etiquetados ‘Palacio Municipal’

Dos buenos posts en blogs amigos se han publicado el día de hoy y hablan mucho sobre las situaciones sociales y culturales que debemos solucionar en Iquitos.

Por un lado, Isaac Ocampo escribe sobre el colonialismo mental que ha hecho que muchos iquiteños tengan una dependencia casi crónica de las decisiones limeñas. El artículo, provocador, se titula “Iquitos, colonia de Lima“. Aquí algunos extractos (vale la pena leerlo completo):

Acaso el Perú, cuando era colonia española, no era usado sólo como botín para extraer todo el oro posible, y mantener a ese insaciable hambre de codicia española, a cambio de indiferencia, abandono y maltrato. Acaso Lima no hace lo mismo con Loreto apropiándose de las utilidades del canon petrolero, pago que ha servido para mantener a esa burocracia entrampadora y corrupta que decide los destinos amazonía. Que incluso ha sido desenmascarada por el escándalo de los petroaudios, donde claramente se observan a nuevos Pizarros y Almagros, apellidados hoy León o García.

Hoy toda la Amazonía está vendida de a pedazos a manos internacionales, incluso Iquitos está dentro de un lote petrolero. Y ello realizado sin tener en cuenta el verdadero potencia de la biodiversidad y de la naturaleza en estos tiempos, y sin tener en cuenta la opinión de los amazónicos. Pues el Perú siendo colonizador de una de las selvas más sanas del mundo, está más interesada en contaminarla y a la vez en llenar el bolsillo de sus negociadores, vía el famoso “faenón”.

Me aterrorizó escuchar hace unos meses a varios artistas limeños y algunos políticos apristas, durante la revuelta indígena, que Lima necesita mantenerse de los recursos naturales de la amazonía, y que debemos entender que ella es una ciudad muy grande que necesita apoyo para poder funcionar, y como es la prioridad debemos dejar que les quiten las tierras a éstas comunidades indígenas por el bien de los 8 millones de la capital.

A la mayoría de países colonialistas no les importa los pueblos miserables de su colonia, como a Lima no le importa Santa Rosa en la triple frontera del trapecio amazónico (él único lugar donde mi pecho se hinchó de patriotismo y lástima) o Gueppi en la frontera con Ecuador. Lugares verdaderamente increíbles, donde ser peruano es sinónimo de vivir sin servicios básicos, no usar soles, y no tener colegios en funcionamiento.

Lo más lamentable es que, desde que se independizó el Perú, y por una desgracia nos anexaron al Perú, nuestro territorio solo ha sufrido amputaciones, pero si han existido muchas traiciones y negociados por nuestros codiciosos negociadores limeños, y con ello muchas fortunas y cobardías. Los colonizadores limeños están apunto de entregar Pijuayal a los ecuatorianos, y con ello el acceso al Amazonas, esa causa ha costado la muerte de muchos iquiteños tan patriotas como yo. Tanto se ha luchado para haber perdido así. Y eso nos pasó por ser colonia limeña.

La colonización limeña ha tenido en los medios de comunicación un brazo fuerte para el convencimiento y el ablandamiento de la conciencia amazónica. Tan mal está la cosa en esta generación, que incluso un gran sector de jóvenes simpatiza por equipos de fútbol como Alianza Lima, y éste equipo juega en Iquitos de local, con más apoyo que el propio equipo de la ciudad. Todos estos inocentes jóvenes no saben que Lima, no es la amiga o la hermana mayor, sino es la patrona, ratera y malintencionada que no ha hecho otra cosa que quitarnos lo nuestro, con la mentira de que somos parte del mismo país, y que les debemos obediencia.

Por otro lado, Carlos Cook publica una nota originalmente suscrita por el semanario Kanatari de Iquitos, sobre la destrucción del Palacio Municipal de Iquitos (ubicado en la Plaza de Armas) y de la Casa Fitzcarraldo, una de las más antiguas de la ciudad, declarada Patrimonio Arquitectónico del País. El zafarrancho se originó debido a una negligencia grave de la Municipalidad Provincial de Maynas, cuyo alcalde, Salomón Abensur, ha llevado a cabo una de las más ineptas y tristes gestiones que recuerde nuestra provincial Algunos extractos del post titulado: “El caso Abensur y su pandilla: traición a la memoria e historia de un pueblo“:

Nadie ama lo que no conoce, o si conoce algo y no la ama realmente, es por que se ha perdido en redes de ambicion, de dinero, o de quisaz de hacer las cosas a su propio modo, y sin importar el hecho de afectar el mundo o la cultura, conocimiento de las demas personas, destruye lo valioso que queda a su paso.
Es inconcebible pensar que en la ciudad de Iquitos, hemos tenido la desdicha de tener autoridades municipales que no respeten la identidad biológica (caso botadero municipal), cultural (no organizacion de la feria del libro entre otros) e histórica, ahora último, de una ciudad peculiar, riquisima en todos los sentidos, y que ha sido inadecuadamente explotada, o quisaz en el sentido equivocado.
Estas personas no se dieron cuenta de que la riqueza cultural de un pueblo es a la vez su vida misma, y el destruir pedazo de este nos lleva a una modernidad futurista, recontra fria y que carece de riqueza. La historia y la cultura es todo aquello que enriquece y da sazón a la infraestructura de un pueblo. ¿Esa gente que hemos elegido cree así? Al parecer que no. Todo es dinero, inversiones diversas y destrucción, ¿Que más vamos a decir si alguien ha hecho todo esto?
Suena increible lo que a continuacion presenciaremos, aunque cabe advertirlos que solo es la primera parte de la tan amarga verdad de la demolicion de nuestro palacio municipal que adornaba con sus toques de los años cincuenta, al ornato general de el centro histórico de Iquitos. Atropellando la legislación de un elemento atribuido como “Patrimonio de la Nación”, el hombre así destruyó la historia, el arte… la de un pueblo y la del vecino de la casa.
Cabe agregar que en el caso del antiguo Palacio Municipal de Iquitos, el Instituto Nacional de Cultura ha demandado, además de innumerables pedidos de información y atención al procedimiento, tres procesos administrativos contra la Municipalidad por el daño infligido al Patrimonio Cultural y Arquitectónico del país, sin respuesta ni acto de contrición alguna por parte de una gestión que ha demostrado en innumerables ocasiones su profundo desprecio por la historia y la cultura amazónica.