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La sangre nativa e inocente se derrama como bandeja de agua. La policía es llevada a la boca del lobo a que mueran acribilladlos sin escapatoria alguna, y los bandos enfrentados frente a frente, tienen que soportar la negligencia de los que deberían haber solucionado el problema: Sus respectivos líderes, que, incapaces, no pudieron entablar un diálogo mesurado, y, como dueños de sus respectivos corrales, mandaron a sus animales a que se las vieran solos, ante las fieras que querían comérselas. Con esta similitud, no quiero decir que los policías y los nativos son animales, si no quiero dar un ejemplo de cómo son cruelmente utilizados ante la negligencia de sus respectivas cabezas de mando, que cobardemente, mandaron a que se maten entre sí, como si sus vidas no importaran nada.

Tenemos el deber de hacerles homenaje póstumo a los caídos de este exterminio, y no solo porque son héroes de batallas, (a pesar que esa batalla era tan infructífera que no fue una batalla, si no una masacre), si no por ser héroes por la ineptitud y la decidía por la que fueron sacrificados, que a sapiencia que en el campo iba a ver sangre, se lanzaron con todo ante algo que se caía por sí solo, y que no llevaría a ninguna solución, solo sangre y muerte por doquier era lo único que se podía esperar.

¿Por qué el gobierno no consultó a los nativos de aquella ley 1090?, si se habla de democracia vivimos en un país que no se practica tan trillada y falacia palabra, que nos hacen creer el cuento que tu voz es importante, que vivimos en tolerancia, en libertad, ¿pero qué tremenda mentira nos han hecho creer?, si todo está completamente al revés, el gobierno quiere hacer del país lo que quiere hacer en su chacra, aprovecharse del suelo y subsuelo a detrimento de los que viven en ellas, sin siquiera tener la diplomacia de consultarles primero, y si se quejan, les hacen callar a balas, y seguramente nosotros seremos su perro de chacra, por la cual nos llama el perro del hortelano.

¿Qué tan engendros e insignificantes nos creen? Si el Señor Genocida e ignorante que tenemos como presidente, nos dice en nuestra cara que no somos de clase y que estamos desinformados, pero esto no es un tema de indígenas señor exterminador, es un tema de todos los peruanos (para su información señor exterminio, costa, sierra y también SELVA), y si el genocida dice así del grupo más débil y olvidado del Perú, ¿como diría de los demás?, si se supone que los más olvidados deben ser los más recordados y ayudados, y no hacer todo lo contrario, y si le añadimos el exterminio como si fuéramos costales de excremento que no valen ni un centavo. ¿De qué estamos hablando entonces?, ¿vivimos en democracia o en dictadura?, pareciera que el señor exterminador quiere aniquilarnos de un solo bocado producto de su insaciable hambre por el poder, o si quieres ponerle más sofisticado, de un solo cañonazo que nos elimine del mapa de un solo disparo.

Necesitamos un régimen forestal sostenible y democrático, que no pongan en riesgo la sostenibilidad de nuestros bosques ni de sus habitantes, y que garantice la conservación y el aprovechamiento razonable de los bosques en beneficio de todos los peruanos, y no solo de algunos cuantos. Pedimos que no exista favoritismo ni abusos de ninguna clase, y que siempre piensen en el medio ambiente y en nuestra gente antes que en la inversión privada desmedida, y que nosotros, los loretanos (indígenas, etc.), tengamos mayor participación, si es que se llega a un acuerdo positivo y mesurado para la ley forestal.

Y como diría el exterminador: “Hasta la vista, indígenas”

Cómplices

Publicado: 21 mayo 2009 en Diario de IQT
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infidelidad

“Tú eres mi pata, y sé, que si ves a mi flaca con otro pata, me lo vas a decir”

Siempre ha pasado  y casi siempre hago “ampays” por  pura coincidencia.  Iquitos es un lugar pequeño para tener relaciones extramatrimoniales o para “trampear”. En menos de lo que canta un gallo, alguien te vio, besándote o saliendo de un telo con tal o cual flaca.

Uno tiene que ser bastante ingenioso, en busca del lugar más “caleta”, “un hueco” donde nadie pueda verte, al menos, gente que no te conozca. Pero ahí, en esos rincones, siempre coincides con alguien que también está haciendo lo mismo que tú. Es obvio, él también está trampeando, por lo tanto también está pensando en un lugar similar.

Hace años, en día laboral, decidí ir de paseo con una “amiguita”. Todo estaba fríamente calculado, cuando, de repente, vi acercarse a M, mi amigo. Estaba con otra “amiguita” y como yo sabía de su relación, y él de  la mía,  con un descaro sorprendente se acercó y me dijo: “Hola Franz, cómo estas, hermano, qué coincidencia…te presento a mi ENAMORADA”. La saludé  y, ni corto ni perezoso, yo también le presenté a mi ENAMORADA. Aquella tarde, las “trampas” se alucinaban las “firmes”.

Uno puede ver por algún lugar a la enamorada, esposa, de alguien en situaciones comprometedoras con otro tipo, pero casi la mayoría se trata de personas que tú conoces, solo de vista  o de algún amigo de” hola”. Pero si se trata de tu AMIGO, HERMANO, BROTHER, BATERIA, etc.,  se pone complicada la situación. Lo primero que uno trata de hacer es asegurarse, confirmar, estar seguro, de que es la persona que piensas, después buscar las formas cómo decirle la “nueva mala”  a tu amigo.

Para colmo de males, al día siguiente, este tipo estaba en una fiesta, pero esta vez con su amiga, como si nada hubiese pasado, la amiga de C le contaba que estaba enamoradísima de ese tipo,  que era el hombre soñado, su “príncipe azul”, y que estaba seguro que era el amor de su vida y sería incapaz de hacerle algo en contra de su divino amor. C no se sentía bien siendo cómplice de ese vil engaño, así que le dijo lo que vio.   La chica se puso a llorar, le agradeció a C, por contárselo,  y por “quitarle las vendas de los ojos”. La amiga de C había peleado con su enamorado, le había dicho una y mil cosas, habían terminado,  pero al día siguiente, seguían, como si nada hubiese pasado, pero esta vez  C  se ganó la enemistad de aquel tipo. C aprendió la lección,  y siempre, ve  al enamorado de su amiga, con la misma chica de antes, es más, ahora el pata le saluda, mientras éste abraza y besa a otra chica que no es su amiga. Desde aquel día C, decidió no decir nada a nadie, vea lo que vea.

Entre mujeres, estas cosas puede causar peleas y romper amistades, una quiere ayudar a la otra, pero a cambio recibe “golpes de desprecio”. Esta situación en varones es más crítica. Para confiar de una afirmación de este calibre, uno primero tiene que estar seguro de que el “pata” que te está diciendo lo que vio tiene que ser tu “amigo del alma” y tienes que estar seguro que no quiere nada con tu “flaca”.

En otra oportunidad, estaba parado a las 11pm de un viernes cualquiera, en un bar. El cielo amenazaba con llover, cuando de pronto vi  a  N entrando de la mano con un tipo de porte medio, crespo, usaba short y sandalias. N había venido de vacaciones a Iquitos a afianzar  más el compromiso que tenia con mi amigo H, se  iban a casar y ella le juraba amor eterno, es más, estaba viviendo en su casa, pero, aprovechaba las horas en que él andaba ocupado con sus negocios para hacer de las suyas. Aquella vez la vi pasar agarrada de la mano con ese tipo, se dieron un beso y bebieron cerveza,

A la semana siguiente había una cumpleaños de un amigo, el cual H asistió de la mano con N, me presento como su ESPOSA , pero no venían solo acompañados de la “futura esposa” , también le acompañaban su gente de cole. Nos presento a todos, bailaron , bebieron con un cinismo de película, pero la gota que derramó el vaso fue tres días más tarde, cuando cansados de los tradicionales lugares de diversión, mis amigos y yo decidimos ir de excursión,  de explorar nuevos lugares, entramos a un nuevo lugar, bastante juerguero. Allí vi a N en la falda del amigo de H, ella le acariciaba los pelos crespos, ella agarraba la cintura, su mano metida en sus pantalones, como jugando con sus calzones, ellos me vieron  y trataron de disimular, ella se paró rápido, me saludó amablemente e hizo un ademán de estar jugando con el amigo de H.

Nunca más volví a verlos. Después de eso me enteré que N había regresado a Lima. Un día conversé con H y  me preguntó si sabía algo de N, si alguna vez la había visto con alguien, yo le pregunte por qué,  él me dijo  que N le había dicho que salió un par de veces con sus amigos, que si te vienen con el “cuento” no los creas, y me dijo que te vio una vez. H me cogió del hombro y me dijo, “hermano, tú eres mi pata y sé, que si ves a mi flaca con otro pata, me lo vas a decir”.  Me dijo que Oscar, un amigo común, ya  le había dicho algo, pero confiaba más en mí.

Dije todo lo que vi,  no podía mentirle, ni ser cómplice, no podía permitir que se rían en su cara, sus “amigos”. H se puso muy triste y me dijo que me creía y agradecía por haberle dicho. Yo, la verdad, no me sentí tan bien que digamos. Por un lado, él sabe la verdad, sabe que su prometida le engaña apenas dobla la esquina, y lo peor de todo es que lo hace con su amigo. Por otro lado, ya no se va casar, hay un sentimiento confuso en  todo esto,

La próxima vez, me haré de la vista gorda. Si veo a tu enamorada(o), esposa(o) en situaciones calenturientas, saliendo de un “telo”, manoseándose o similares, no diré nada,  pasaré de frente, una tumba. Eso será a partir de hoy, no vaya ser que mañana me tiren dedo.

La sillita de caoba

Publicado: 10 mayo 2009 en Diario de IQT
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Por: Enrique Dávila

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La anciana tenía medio corazón. Una mitad que sobrevive al tiempo y la otra que desapareció entre sus recuerdos. Siempre sentada en su sillita de caoba observa a la gente pasar por su casa de toronjas maduras y recuerda cada uno de los rostros que se entremezclan con la luz perpetua del sol. Tiene más de setenta años sumidos en sus pensamientos, como si nada importase más que su sillita de caoba y la suave brisa que juega con sus cabellos ahora cenizos. 

Los del caserío apostado a la orilla del Ucayali no saben qué pensar de la anciana de la sillita. Algunos creen que es una loca, otros que solo es una mujer triste. Sea como sea, no ha causado problemas a nadie, en los más de setenta años que lleva viviendo allí no se han metido con ella. Solo algunas mujeres que cultivaron la dedicación a su servicio durante años le hicieron compañía. Otros que trataron de acercarse se encontraron con una barrera impenetrable, su indiferencia. 

Durante veinticinco años se relacionó con doña Inés Martha Tapullima Silvano, quien le llevaba la carne del monte, el pescado y el arroz que necesitase; limpiaba la casa, lavaba la ropa, etc. En otras palabras se ocupaba de ella. Una noche doña Inés Martha Tapullima Silvano se acostó a dormir y no despertó nunca más. Luego su hija que paso a ser doña Martha Olinda Gómez Tapullima pasó a ocupar su lugar, y durante veintiocho años cumplió aquella labor con dedicación y amor, hasta que una madrugada su cuerpo sucumbió a la fiebre dejando a su hija, que paso a ser doña Olinda Lucía Caritimari Gómez a cargo de la señora y su sillita de caoba. Fueron diecisiete años en los cuales doña Olinda puso todo de sí para atender a la enigmática – ahora – anciana que poco hablaba y nada decía. Un día mientras lavaba la ropa sintió un dolor en el pecho y cayó enferma. Sabiéndose cercana a la muerte mando a llamar a su hija Lucía Manuela Ramírez Caritimari (que aún no es doña) a quien no veía en más de quince años. 

Lucia Manuela Ramírez Caritimari regresaba de clases cuando recibió la noticia. Durante un día y una noche pensó en qué hacer porque era de su conocimiento el pasado de las mujeres en la familia. Fue por ese motivo que su padre Don Juan Carlos Criollo Ramírez Godoy la llevó a vivir a Iquitos, porque por alguna extraña razón las mujeres de la familia terminaban al servicio de la ahora anciana. Viendo el futuro que le esperaba a su pequeña hija la tomó en brazos, una madrugada en que los gallos dejaron de cantar y dejó el caserío para nunca más volver.  La cuidó lo mejor que pudo pero hace dos años fue en un viaje por el indomable río Amazonas del cual nadie regresó. Estando sola y con el recuerdo de su madre aún vivo en su mente, Lucía Manuela Ramírez Caritimari arreglo sus cosas dispuesta a saber la verdad, cual sea esta. 

El Ucayali no causó mayores problemas del que puede causar un rio corrompido por el ruido del motor de las surcantes lanchas decoloradas. La joven agobiada por los pensamientos de la madre que se desocupó de ella a los dos años para atender a una anciana loca y quebradiza, y ahora enferma, consumían las horas en que los delfines aplaudían la travesía. Llegó al caserío sin mayor recibimiento que los murmullos de los vecinos chismosos de oficio. Antes de ver a su madre pasó por la casa de la anciana casi sin darse cuenta, observó las toronjas  que rodeaban la vivienda deseosa de cruzar miradas con la anciana, o al menos ver la sillita de caoba inmortal; no obtuvo mayor suerte que el saludo de la toronja madura cayendo a la tierra fangosa. La lluvia empecinada en acelerar los pasos de los humanos hizo que la joven acelerara los pasos entre las trémulas casas de madera y techos de irapay. 

Acostada boca arriba y respirando a duras penas, doña Olinda Lucia Caritimari Gómez observa a su hija posarse empapada a su regazo. Se esfuerza por dibujar una sonrisa y extiende los brazos hasta donde la naturaleza le permite, pero no obtuvo mayor respuesta que la indiferencia. Existía en ese momento una barrera invisible que mediaba las palabras. Mientras la moribunda intentaba no parecer moribunda, más bien llena de vida, insistía en contentar a su retoño de ahora diecisiete años. La joven que no aprendió a quererla pero tampoco a odiarla, permanecía impaciente escuchando la lluvia devorarse el caserío. Cuanto mayor era el tiempo en silencio mayor era el sentimiento de aflicción ante la madre enferma y ante la hija indiferente. Solo cuando la tos flemosa corrompió el momento fue que doña Olinda Lucia Caritimari Gómez chasqueó los dientes, tragó la flema verde y amarga y trató  de soltar algunas palabras que zozobraban al intentar escapar de sus pálidos y partidos labios: 

  • Cuida de la anciana después de me haya ido y hazlo hasta que ella me alcance.

Lucia Manuela Ramírez Caritimari arrugó la frente, se puso de pie, agarró  las  cosas que no desempacó en ningún momento y abrió la puerta dejando pasar los vientos de la lluvia.  

  • Incluso antes de morir te preocupas de ella antes que de mí…

 

Lucía Manuela Ramírez Caritimari supo que no obtendría mayores respuestas en la casa de la moribunda madre que en la casa de las toronjas maduras. Se quitó las zapatillas empapadas, ahora pesadas, y caminó  veloz ante la mirada atenta de los moradores. La anciana sentada en la sillita de caoba observaba la lluvia devorarse el caserío. 

  • ¡¿Por qué he de cuidar de ti?! – preguntó la joven a viva voz.

 

Las toronjas se sacudían con el viento impetuoso. La anciana dirigió su atención ante cuerpo de la muchacha flagelado por las aguas. Y aunque era alcanzada por las mismas aguas flagelantes, sonríe como recordando una escena del pasado y abre los labios dejando ver los pocos dientes que le quedan. 

  • Es curioso, cuando conocí a tu madre me preguntó lo mismo… – comenta mientras hace rechinar la sillita acomodando la cabeza hacia las nubes oscuras en el cielo de la tarde – mira, el firmamento llora por la partida de doña Olinda Lucia Caritimari Gómez, la que se compadeció de esta decrépita mujer.

 

Lucia Manuela Ramírez Caritimari sintió y no sintió deseos de preguntar nada por el momento. La figura enigmática de la anciana de la sillita de caoba la llevó a pensar, creer, o entender que las respuestas no vendrían en ese ahora más que en un posible después. Aún con el ceño fruncido se aventuró a entrar en la casa de las toronjas maduras y observó los platos sucios, la cama desordenada y los pisos sin barrer. Se acercó a la anciana de la sillita de caoba y del medio corazón. 

  • Entra, anciana, y cámbiate las ropas, que el firmamento llora por mi madre y no por enfermarte.

Por: Franz Max

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Uno trata de ser lo más amable con las damas, es una cuestión de educación, así me enseñaron en casa.  “A las damas, hay que tratarlas como a  reinas”, pues resulta que ese trato me ha metido en muchos problemas.

Conocí a la  enamorada de mi amigo en el cumpleaños de éste. Él era el centro de atención esa noche, los invitados llegaban con regalos, tenía que atenderlos, se habían formado grupos, sus amigos del cole, de la universidad, del trabajo, su familia, los amigos del barrio. Las horas pasaban, y su  abandonada enamorada,  se unió a nuestra rueda (los amigos de la universidad), conversaba con nosotros, se reía, nos preguntaba cosas, en los parlantes retumbaba una canción de moda. Ella me jala de los brazos, justo en el centro de la pista, sin preguntarme si  quiero bailar,

Tengo que ser amable, mi amigo me ve, yo encojo los hombros en señal de que no sé lo que pasa, bailamos, tres músicas seguidas, yo, haciendo gala de mis buenos modales, le ofrezco mi pañuelo, para que se seque el sudor, “ay, qué rico huele” – exclama –

Nos unimos a la rueda, le ofrezco cerveza, ella me dice que no, me dice que le gustaría un vaso de refresco, yo muy atento, consigo un vaso con refresco y se lo entrego, “ay qué lindó, que amable”, me dice coquetamente.

Yo trato de no seguirle la coquetería, simplemente, trato de alejarme, ella insiste en seguir bailando conmigo, tengo que ser amable con ella, mientras estábamos bailando, se acerca mi amigo, “ta’ bueno o no ta’ bueno el tono, te dije que va ser un fiestón,  pero,  para ponerlo en esa onda rockera, quiero tus músicas, ¿te acuerdas?, anda tráelas pues, la ponemos y brindamos hasta que los perros nos meen”  – dice mi amigo – , ya pues las traigo , al toque – añado-, “ te acompaño” –dice su enamorada – mi amigo la ve, le dice que no voy a demorar, ella en cambio insiste.

Llegamos a mi casa, le abro la puerta, le hago pasar, le invito  a sentarse, en mi casa ya todos dormían, ella no me dice nada, yo salgo con el USB,  le digo que tenemos que irnos, me pide mi numero de celular.

Pasada la media noche, me despido de todos, del cumpleañero, de su enamorada, de mis patas, de su familia, “tengo examen, a las 7 a.m.” – digo, tratando de que entiendan”

Estaba en medio de las tierras de Morfeo cuando mi celular empieza a sonar, me despierto asustado, me limpio los ojos, son las 4.15 a.m., contesto el celular, “estoy en tu vereda, por favor ábreme la puerta”, era la enamorada de mi amigo.

Abro la puerta y era ella, despeinada, llorando “a moco tendido”,  sentada en  mi vereda, ¿Qué paso? Le pregunto, me mira me abraza, le digo que deje de llorar, que se escucha todo, me vuelve a mirar, me coge del cuello  y me da un beso, ¿beso? ¡Qué beso!, un chape de aquellos, sorprendido por su actitud, le agarro las manos y le pregunto qué pasa, me dice que mi amigo le reclamó porque estaba coqueteando conmigo, y que le dijo que yo le gusto, que soy mas atento que él. Quedé atónito y sorprendido por la declaración, qué puede estar pensando mi amigo, que soy un “serrucho”, definitivamente

Siempre me pasan esas cosas, contra mi voluntad, no importa la distancia, ni el medio, era 24 de diciembre del 2006, en Lima, estaba solo en casa, no había ni mi familia, ni mis amigos, ni mi enamorada, nada, las líneas telefónicas colapsadas, sin nada más que el MSN abierto. Entra en línea una amiga de mi hermana, me saluda, me dice “Feliz Navidad adelantada”, yo le respondo de igual manera, nadie más estaba en línea, solo ella. No me quedaba más remedio que platicar. Me comenta que salió bien en la universidad, que no tiene enamorado, que le gusta ver “Lost”, me pide el numero de celular, “para saludarte más tarde”.

Accedo sin ningún problema, sin malicia, está lejos, ¿qué puede pasar? ¡Qué ingenuo! Me llamó a las dos de la mañana, me dijo que  la pase bien,  después de esa llamada, me llamaba todos los días, sobre todo por la noche, había veces que no terminaba de escuchar lo que decía, simplemente que quedaba dormido, “malo, no me despediste ayer” –me decía cada vez que llamaba al día siguiente – Me disculpaba y le seguía la charla.

Esas sanas conversaciones sobre “¿qué programa de TV  te gusta?”, “cuál es tu comida favorita?”, se volvieron en conversaciones de tipo erótico, “¿qué pose te gusta?”, “¿cuál fue mi record de sexo en una noche?” , y cosas por el estilo, yo sorprendido por sus repuestas, me mataba de risa. Un domingo antes de ir a la playa, llamo a mi casa, y grande fue mi sorpresa, cuando esta señorita me contesta, “hola Francito, ¿quieres hablar con tu mama? , – dice, con una voz cariñosa-

“Pásame con mi vieja”- atino-, le pregunto a mi mama qué hace esa chica ahí, me dice que viene a visitar a mi hermana”, converso unos minutos y corto el teléfono.

A la semana siguiente, voy por una semana a Iquitos, a pasarla súper, con mis amigos, mi familia y mi enamorada, bajo del avión y estaba C, esperándome, me abraza fuerte, y nos vamos a mi casa,  abro la puerta, y entro a la cocina, cuando,  ahí estaba ella, mi amiga del celular, con un mandil, cortando zanahorias. Mi mamá  me abrazó, mis hermanas y ella también. Le presenté a mi enamorada, no me miraba, estaba con la cabeza abajo, se lavó las manos y se fue.

En la noche, paseaba por la ciudad, estaba a punto de entrar al cine, y de pronto se acerca ella, y me dice que le devuelva todo el saldo que ella gastó llamándome, que soy un idiota, un imbécil, “por qué no me dijiste  que tenías enamorada”. “Porque no me preguntaste”, le dije.

Ella se va,  C, mi enamorada, me mira, se ríe, prende  su moto y se va, me quedo solo en el cine, la gente me mira,  murmurando. Creo que la próxima vez que trate con una dama, tengo que decir: “soy amable, trato bien a las damas, tengo enamorada y no quiero nada contigo”.

Manual del buen tramposo

Publicado: 3 mayo 2009 en Emovi
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¿A quién en su vida nunca se le ha ido a mirada por otra chica (aún teniendo la tuya propia)?  En este mundo de “hombres” y  “machos” civilizados sí cuenta la cantidad de parejas con las que has estado, una especie de trofeo tal  que cuando te pregunten “¿ya has visto a Rosita?, es la más mamacita de la ciudad”,  con mucho orgullo puedas decir, “ claro pues, si yo estuve con ella”. Aquí algunos consejos para ser un buen tramposo en la era de la globalización:

1- Primer paso fundamental es que tu “trampa” nunca se haya cruzado ni por la calle con la “firme”, porque claro, hay que ser valiente para mantener una relación con alguien que tu novia conozca, pero también hay que ser imbécil.

2.- Nunca pongas a ambas diferentes nombres cariñosos.

3.-  Si tienes Hi5, procura que ella no esté interesada en meterse en esas cosas,  y si lo tiene, procura tener varias amigas que te dejen comentarios cariñosos y que ella conozca, así los mensajes de “la otra” se mezclan con los de tus amigas.

4.-  Procura no ir a lugares concurridos por tu novia o las amigas de ella, la mejor  defensa es el ataque,  y nunca subestimes las cosas, nunca improvises tus coartadas, trata de ensayar las preguntas y las posibles respuestas, si vas a usar a tus amigos para encubrirte, procura avisarles con anterioridad no vaya a ser  que la firme te pregunte

 Mor,¿ y qué vas a hacer este fin de semana?

-Voy a salir con algunos patas

-¿Con quiénes?

-Con Piero, Carlos, Raúl, ya los conoces, los mismos de siempre

-Pero yo encontré a Piero ayer por la noche en una esquina de la Plaza 28 y me dijo que el viernes iba a trabajar y que te mandaba saludos.

5.- Nunca repitas tus coartadas y nunca exageres, trata de que se vea lo mas real posible, y si es posible elabóralo con anterioridad.

6.-  Si piensas salir de “paseo” con la “otra”, siempre trae fotos de tus salidas nocturnas, o paseos, con gente que conociste y con chicas (claro como amigos),  y cuéntale con naturalidad sobre esa salida, porque, claro, sospecharía que te quedaras en el hotel como ermitaño o que no traigas recuerdos de lo bien que te lo pasaste.

7.-  Si usas una coartada, procura que no incluya más de 3 actos porque eso amplía el numero de personas y la posibilidad que te descubran.

8.- Cuando salgas con “la otra”, nunca sea paranoico, eso hace que la gente sospeche de ti.

9.- Siempre sé natural. Si tu novia casi te descubre dile la verdad descaradamente, pero en tono burlón y enojado  “sí, estuve con ella y lo disfruté mucho, es más,  ten cuidado con la puerta al salir porque te puedes chocar con tus cuernos,  porque si eso piensas de mí, y no me crees que lo nuestro es en serio,  entonces debe ser verdad”

10.- Trata de llevarte muy bien con la familia de tu novia, así ellos no buscaran pretextos para que te separes de ella, y en una de esas te descubran, si te pregunta la tía de ella

-Mira mi hijito, ¿no es muy hermoso?

-Sí es muy mono (porque de humano solo tiene la ropa)

11.- No estés alardeando de tu infidelidad con los otros ( solo cuando hayas terminado con ellas).

12.- Nunca confíes de la tecnología, no guardes el numero del celu de ” la otra”( memorízatelo), borra mensajes en el msn y en el celu. 

En suma, hay que ser muy inteligente y empeñoso, pues ser infiel es un trabajo arduo, pero con la idea de que el premio mayor será el  saber que eres un verdadero ”macho”, y que puedes vanagloriarte con las chicas con las que has estado.

Pd: Este manual puede ser usado en tu contra o te pueden hacer lo mismo, porque de la muerte y de los cachos, nadie se salva y no discrimina.