Posts etiquetados ‘columnistas’

Por: Franz Max


*****

A veces tengo la sensación de que en Loreto a nadie le importa verdaderamente que esta Región progrese, a pesar de tener todos los medios para hacerlo. A veces me encuentro con gente capaz y preparada, pero simplemente son esquivos con la tan sola idea de gobernar o dirigir la Región hacia el progreso. Yo ya no creo en los políticos que hoy dicen llamarse políticos,  no creo en sus propuestas cargadas de mentiras, mentiras atractivas para mucha gente.

La mayoría de políticos candidatos  de nuestra región no están capacitados para la misma, aman su Región pero no tienen la capacidad para hacerlo más que la pasión que sobra a barbaridades, como cualquier Loretano preocupado por los problemas que  nos aquejan. La   historia nos muestra con fotos, estructuras, casonas y libros de época un Iquitos próspero, con un  potencial enorme para convertirse en la capital del Amazonas

¿En qué momento se vino abajo todo? ¿Cuál es la causa de la desaparición de las fábricas de botones o de los grandes molinos?  En recuerdo de lo que alguna vez era  Iquitos sólo nos queda mirar  y leer nuestra historia, rica en cultura  y en materia prima, sobre todo nuestra riquísima cultura que sobrepasaría en ingresos aún a nuestra materia prima ¿En qué momento dejamos que se roben nuestro camu camu? ¿Qué tan productivas fueron nuestras protestas loretanas?  ¿Quizás nuestras protestas estaban mal dirigidas, mal planteadas?

Es realmente decepcionante que los candidatos no tengan la suficiente preparación para gobernar (pero ¿dónde se prepara gente para gobernar?)  Mil disculpas por parecer el pesimista, pero esa es nuestra realidad…hasta ahora. Pero existen jóvenes loretanos profesionales preparados para gobernar.

El MOVIMIENTO MANGÜARÉ  nace del silencio y el compromiso en que se ha sumido la población: ante los maltratos y el aprovechamiento irracional de nuestra riqueza y la malversación de la misma. Converso con su Presidente, el Ing. Ricardo García (con un diplomado en Liderazgo y gobierno) acerca del nacimiento de este movimiento y me comenta que en su mayoría son jóvenes con vocación de servicio, universitarios, jóvenes artistas, señoras, trabajadores de la calle, personas mayores que creen en la Iniciativa del Movimiento Mangüaré que ya se han reunido con otras organizaciones civiles para encabezar una marcha este 1ro de mayo. Una marcha pacífica  rechazando que nos sigan gobernando gente incapaz. Yo le pregunto acerca de la iniciativa de la marcha, él me responde que la gente que ama su Región ya está cansada de estar con las manos cruzadas y es hora que gente preparada salga a la palestra y eduque a los demás en cosas que los políticos nunca han hecho. Una Educación Política me señala, “que la gente de a pie se eduque en temas que le van a servir de mucho  a la hora de tomar una decisión importante para el desarrollo de nuestra Región y nuestro país, que sepa que la política no es mala,  que la economía la usa todos los días hasta para tomar un moto taxi, que sepan de qué manera las leyes afectan la economía de una Región, que sepan cosas que nunca han conocido,  que ignoraban hasta ahora, pero ya es hora de que esto cambie de que realmente se tome nuevos rumbos”.

Sus palabras me dan esperanza y hacen que gente con ideas correctas se sumen a este MOVIMIENTO (basta con reunirme en la angosta sala de uno de sus integrantes para saber que están preparados, todos jóvenes y no tan jóvenes) hacen que sienta la confianza que hace tiempo no sentía, yo creo en su gente, creo en sus capacidades, creo en su vocación,  le pregunto de dónde salen los fondos para sus actividades y me responde que de los bolsillos de cada uno de ellos  “sólo así podremos  concluir nuestros ideales, sin deber a nadie por un favor  ni someternos  a los caprichos de algún grupo , nosotros sólo servimos al pueblo, a la gente que trabaja día a día” finaliza, le pregunto acerca sobre otra actividad y me señala que después de la marcha del 1ro de mayo organizarán un debate público con los candidatos a la alcaldía y al gobierno regional, un cabildo abierto para la población. Sin lugar a dudas este 1ro de mayo  marcará un hito en la historia de Loreto. La invitación está abierta para el público en general.

Loretano: ¡Despierta! El evento se llevará a cabo el sábado 1ro de mayo del 2010. El lugar de concentración será la Plaza 28 de julio de Iquitos, a las  3:00 pm. El recorrido se realizará por las siguientes calles: Grau-9 de Diciembre- Prospero- Napo-Tacna.

No falten.

Anuncios

Por: Fernando Najar

Si de chanchadas locales hablamos, el más emblemático  podría ser  el entendimiento financiero  entre el Gobierno Regional de Loreto y el Ministerio de Economía y Finanzas  para construir el  nuevo alcantarillado de Iquitos y  el sistema de tratamiento de sus aguas residuales con un préstamo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón. Este “entendimiento” tuvo el aval político del gobierno aprista que le incluyó,  sin mencionarlo directamente, en la cuadragésima segunda disposición final de la Ley  del Presupuesto del Sector Público del 2009. Sin embargo, por increíble que parezca, es el  primer convenio peruano que succiona ilegalmente los fondos de varias entidades que no participaron ni firmaron su vigencia legal.

Que el Presidente Regional, Iván Vásquez Valera hoy anuncie  públicamente que el Gobierno Central devolverá los fondos sustraídos ilegalmente a las entidades perjudicadas no borra nada; al contrario, demuestra explícitamente que el convenio que firmó en el 2008 tiene mucho de camorra, tatuajes piratas, poses de anarquía chicha y sobre todo vacios legales que ni él mismo puede explicar hasta ahora, ni mucho menos el nuevo cuerno de la abundancia, la OPIPP, el ente ejecutor del proyecto.

Las chanchadas

Primero que él, Vásquez Valera,  firmó un  Entendimiento financiero con el MEF y el aval técnico del Banco del Nación, para que se descuente del Canon Petrolero, por espacio de 15 años, los montos que cubrirán  el préstamo de  S/. 421, 092,389.00 de Nuevos Soles o    68 millones 287 mil  dólares que entregó la Japan International Cooperatión Agency, JICA,  comprometiendo  las magras regalías que recibe Loreto por sus  yacimientos petrolíferos  y sin tener en cuenta que este  Canon  tiene su propia Ley, la 21678 y que su distribución se rige también por otra Ley, la 24300.

Y lo que es peor. El Presidente de la Región Loreto,   sin consultar a nadie,  arbitrariamente y subestimando a todos los loretanos, implicó hasta el 2023 los fondos de 51 municipalidades loretanas, de la  Universidad Nacional de la Amazonía Peruana y del Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana ¿Qué tiene que ver la UNAP y el IIAP en obras de canalización que competen a las municipalidades en cualquier parte del mundo. ¿Por qué los flacos fondos de las provincias y distritos del interior  de la Región tienen que financiar una obra que solo beneficiará a Iquitos y en parte a los distritos de San Juan, Belén y Punchana.

Los descuentos por efectos de este convenio Párkinson  ya cumplieron su primer año de saldo. En el 2009,  se retuvieron para pagar a la Japan International Cooperatión Agency, 46 millones 600 mil Nuevos Soles. De esa cifra,   22 millones 378 mil 205 Nuevos Soles correspondían a las entidades perjudicadas.  Según cálculos de la revista digital “Prospectiva Económica-edición de abril- que dirige el economista Roger Grandez, a  partir del 2014, los pagos anuales bordearán los 70 millones de soles.

Irónicamente, en el documento oficial del endeudamiento para el alcantarillado de Iquitos, no se menciona en ninguna clausula, párrafo o línea la nomenclatura de alguna municipalidad, ni de la UNAP o el IIAP. El sapo solamente tiene  la rúbrica del Presidente de la Región Loreto y fue legalizado a través del Decreto Supremo Nro. 135-2008-EF, que establece que toda la obra será financiada con los Recursos del Canon Petrolero, incluyendo el 14 % de la contrapartida que le corresponde al Estado a través del Ministerio de Vivienda. Es decir, todo saldrá del Canon. ¿Tanta genuflexión económica para compensar las ansias de continuar en el poder de una personas.

Lo más inquietante del tema es que el Colegio de Economistas de Loreto ha señalado en varios boletines oficiales que los ingresos del Canon bajaron y seguirán disminuyendo, porque cada vez hay menos petróleo en la Amazonia; además, que el crudo peruano costará menos. ¿Quién no sabe que compramos petróleo bueno al exterior que luego es mezclado con el nuestro para que tenga un poco más de calidad. Pruebas al canto de lo que dicen los economistas: el 2008 los ingresos fueron de S/, 334, 851,084.00; para el 2009, la cifra fue de S/. 135, 609,877.00 La Municipalidad de Maynas, la comuna más beneficiada,  recibió en el 2008 la suma de  S/. 47, 560,909.00; en el 2009, apenas fue de  S/. 19, 238,630.

Y ojo. Esta obra, que ya tiene 4 postores en evaluación, cuesta veinte y ocho millones dólares más que en el 2003, cuando Robinson Rivadeneyra firmó un Acuerdo de Intención Financiera con el MEF  por  40 millones de dólares. En ese entonces se hablaba de beneficiar a unas 140 mil personas. El alcantarillado de Iván Vásquez proyecta mejorar la calidad de vida de unos 50 mil habitantes.

Claro está. Nadie se opone al nuevo alcantarillado de Iquitos, que sufre una fuerte explosión demográfica: 10 mil personas por año, o que sus aguas servidas  sigan  acumulando de miasma  los ríos Amazonas, Nanay e Itaya  ¿Quién no añora el lago Moronacocha, extinguido  por las aguas sucias de los iquiteños, que también corrompieron,  quizás de tan malignas,  las aguas de Moronillo. Nadie intenta hacer el pare a un proyecto que beneficiará a miles de viviendas. Lo que pasa es que  hay tretas legales por delante que ahora se quiere  camuflar en el momento que el Presidente Regional de Loreto anuncia su deseo oficial de reelegirse.

Esa es la uva deseada de Iván Vásquez Valera. Por lo tanto, es muy posible que esta obra, de un gran impacto social, sea uno de sus caballitos de  batalla favorito en su campaña electoral. Juega a ganador, sabe que los votos para su reelección pueden estar en Iquitos. Por eso sale campante y sonante a decir que el Gobierno Central devolverá 22 millones de soles a las municipalidades y 5 millones de soles al IIAP y la UNAP; aunque no dijo cómo y ni cuándo.

No se beneficiarán de la retribución, las municipalidades de Punchana, San Juan y Belén; les seguirán descontando, ilegalmente, con el silencio aval de sus autoridades porque el alcantarillado se extenderá a sus sectores, porque pueden obtener algún rédito reivindicativo para sus opaca gestiones o porque la Odebrech, con sus fantasmales tanques azules, que no sirven o no solucionan nada la escasez de agua potable, les cerró la boca.

Y si él y Velásquez Quesquén anuncian que se  reintegrarán los fondos  sustraídos ilegalmente, no es porque reconocen lo amorfo que  es el convenio; sino temen que en tiempos de faenas electorales surjan  protestas populares  en el interior de la Región, sobre todo en las provincias de Alto Amazonas y Contamana y Datem del Marañón, cuyas autoridades andan expresando su malestar por la disminución de sus ingresos en montos irrisorios. Por ejemplo, la provincia de  Daten del Marañón en el 2009  recibió un aproximado de 3 millones de soles.

Que devuelvan los fondos no significa nada. Los recortes al canon petrolero continuarán para cumplir el préstamo de la Japan International Cooperatión Agency; no se puede romper fácilmente un convenio internacional de endeudamiento. Que devuelvan por una  vía limpia, lo que sustraen  por otra sucia, no cambia tampoco la figura de ese  convenio, firmado por Iván Vásquez Valera, que sigue siendo de todas maneras un convenio chavetero.

Menudo trabajo tendrá el competente e intelectualmente solvente Javier Medina Dávila cuando el día de hoy viernes 22 le corresponda presentar Archipiélago de sierpes, la más reciente novela de Miguel Donayre, escritor loretano de domicilios ibéricos, siempre bajo el sello editorial de Tierra Nueva.

Menudo trabajo, digo, porque habiendo leído la obra narrativa de Donayre en su integridad, debo confirmar que ésta es, acaso, su propuesta más compleja y ambiciosa.

Menudo trabajo, claro está para el buen investigador Medina, porque probablemente estemos frente a una novela que no está interesada en caerle bien a la comunidad. Que puede ser considerada polémica.

Una novela que retrata espacios oscuros de la sociedad en que vivimos.

Mi amigo, el editor Jaime Vásquez, tuvo a bien confiarme el manuscrito de Archipiélago de sierpes antes que entrará a imprenta. Después de haberlo leído, recuerdo haber tenido que salir a tomar un poco de aire en el Malecón Tarapacá.

Porque, aunque la estridencia no es un atributo de Donayre, su temática es absolutamente chirriante.

Su prosa se vincula con las historias que narra, y es una historia que golpea.

Que quema e incendia.

Una historia que debería causar impacto. Que por lo menos debería levantarnos un poco de la invasión de abulia y apatía en la cual parecemos estar sumiéndonos con irremediable resignación.

Archipiélago de sierpes reactiva nuevamente el discurso de la historia clásica y el héroe que se moviliza a través del telón de fondo de su época. Ante un tema no tan fácil: un submundo de corrupción, traiciones, miserias, que engarzan todos los estamentos públicos, las actitudes de los ciudadanos, pero con mucho énfasis en el ejercicio de las comunicaciones, en el desempeño del periodismo loretano.

Por momentos, uno se sorprende de que el mismo autor de El ocaso de los delfines y Estanque de ranas sea el mismo que escribe este libro, coprolálico, mordiente, histérico, por momentos intoxicado de adrenalina y sabor de tinta roja. Un libro con mala entraña porque nace a partir de la ira, de la estupefacción, del dolor.

Un libro que muerde.

Que quema e incendia (ya lo dije ¿no?)

Una crónica en tiempo retardado sobre el sensacionalismo y la mentira y la conveniencia y los estamentos de la sociedad establecida.

Y en medio de todo, lo que a Donayre menos le importa es quedar bien con alguien. No le interesa quedar bien con nadie.

Solo quiere ser honesto consigo mismo y con su visión de ese mundo que nomina como putrefacto, aún cuando sea en la ficción.

En ese ínterin, el narrador y sus antihéroes disparan con las palabras. Acribillan con  descripciones. Intensifica su resentimiento con frases que se clavan dentro de la memoria más dolientemente que los cuchillos más afilados y lacerantes.

En esa carrera, a veces se equivoca. A veces se excede, es cierto, a veces dice cosas que no se sustentan dentro del esquema mismo que se plantea inicialmente. Por momentos la historia, así como supura  velocidad, se cansa, transpira copiosa y lentamente. Pero son solo detalles, nimiedades, acomodos que se diluyen cuando el narrador empieza a germinar con sus expresiones las típicas muecas de estupor y sorpresa.

Cuando llega, cuando logra conectar, cuando logra moverte de tu asiento y hacerte arquear las cejas o asquearte, es cuando el libro de Donayre cumple con creces su objetivo.

Créanme, hay muchos de esos epifánicos momentos en el libro.

Por momentos, los mejores, Archipiélago de sierpes tiene chispazos que remiten a Conversación en la catedral, uno de los libros capitales de Mario Vargas Llosa.

Por momentos, nos recuerda a Manhattan Transfer, ese alucinado texto de John Dos Passos que todo aquél que quiera estudiar sobre periodismo y entender la condición humana debería leer.

Por momentos, también por momentos, uno se acuerda de Tinta roja, la novela contemporánea del chileno Alberto Fuguet que fue adaptada al cine bajo la dirección de Francisco Lombardi.

Y, claro, cómo no, tiene puentes de conexión con Ídolos de barro, el debut del entonces bisoño periodista Jaime Vásquez.

Pero lo que le interesa, y se muestra oculto, aunque evidente, es la intención del narrador por recordarnos ,  pese  a quien la pese, la estructura aparentemente irrompible e inmodificable del sistema.

Detrás de Archipiélago de sierpes se esconde  una historia de serpientes que circundan un nido de aves y, a lo lejos, raudo y presuroso, un émulo de Emile Zola dispuesto a no dejar con cabeza a ningún canalla, a ningún impostor. De paso, uno de los libros más interesantes y recomendables que se han escrito sobre estos fastos en lo que va de este tiempo reciente.

Hasta en el fútbol, en las municipalidades, en el Congreso, en las instituciones públicas, magisterio, Poder Judicial, hospitales, policía, Ejército, hasta en las empresas privadas existen dos lacras que son componentes fundamentales una de otra: la corrupción y la ineptitud. La primera alimenta a la segunda y la segunda lleva a la otra; sumando a todo esto la falta de reformas e ideas para poner en acción y disminuir la actividad negativa que nos trae la falta de criterio para funcionar. Esta es nuestra realidad,  sufrida, dura, pero a veces buena y no por ello, faltos de esperanza, aquella que se necesita para emprender con inteligencia y serenidad lo que otros vapulearon por soberbia, interés personal, angurria y embriaguez de poder.

¿Qué tenemos que hacer hoy para que después de 30 o 50 años, nuestros hijos vivan mejor que nosotros y nuestros nietos sientan orgullo de su pasado? Sin ánimo de molestar a nadie, déjenme repasar someramente lo que la historia reciente de nuestra política nos deja, quizás el recuerdo sea bueno para no cometer los mismos errores, no garantizo la  exactitud de los datos, pero sí la verdad de los hechos, también  garantizo el leve coraje que me deja este texto,  sin llegar al estupor que provocaría el tener que recordar tantos gobiernos inútiles, sobre todo con lo que más exigimos, Educación de Primera.

Siguiendo un recuento de la vida institucional y política de los últimos 30 años; edad profusa, que reza en vida el autor de la nota, podemos catalogar doctrinas  e ideologías que van desde la derecha, el centro y el centro izquierda, doctrinas y pragmatismos hecho gobiernos que nos sumergieron en la barbarie de la guerra civil, del narcotráfico, la corrupción y por sobretodo en la bestialidad de no educar a nuestros electores, llámense ciudadanos, y embrutecer, o mejor expresado, tratar de embrutecer a la población, eligiendo como congresistas a dignos representantes, oferentes de una tremenda vergüenza, ya no diría ajena, sino propia.

1979, gana las elecciones en un segundo intento por tratar de terminar su gestión de gobierno, que se vio truncado por el golpe de estado de Velasco Alvarado; el Arq. Fernando Belaunde Terry, con el partido que fundara, Acción Popular, que a juzgar por la historia, emprendió reformas constitucionales, basados en la libertad y el derecho a la propiedad, reinserción pausada de un engranaje económico, descentralización lenta y empuje de sectores como la industria y la construcción; sin embargo poco o nada se hizo con la ansiada reforma educativa, que por entonces salpicaba el concepto como una simple proeza de locos, un adelanto quizás de ciencia ficción, ni siquiera se percataban que necesitábamos adelantarnos en materia educativa.

Más de cinco años después, en 1985 y luego de tan desaforado encuentro de alianzas anti populares-cristianas, la gesta aprista no imaginaba a un mesiánico y joven García Pérez como presidente del Perú, nada menos que apoyado por la batería ilustre de personajes políticos  de antaño pertenecientes al partido,  miembros entonces de aquella bicameralidad legislativa, que era entonces la plana de diputados y sanadores del parlamento peruano, y que hoy en día, con ciertas reformas y adaptaciones a los tiempos, nuestro congresista y político Javier Valle Ruesta intenta reformular para llegar a interponer la propuesta de vuelta a la bicameralidad. En ese primer gobierno aprista los funcionarios públicos, los “compañeros”, y que en su noble tarea de emprender cambios para el desarrollo, solo despotricaron en el poder con la más absoluta irresponsabilidad del primer gobierno del APRA ya mucho se sabe, pero poco se ha dicho, la inmensa ineptitud proclamada por los que vivieron esta época, y que a la razón de la mayoría de opiniones coinciden, además del copamiento de las instituciones por parte de los compañeros apristas, y en muchos casos al “tarjetazo” hicieron de este país un enjambre de suciedad para gobernar, y digo para gobernar porque el Presidente no gobierna solo, necesita la plana media y funcionarios, servidores públicos, quienes decepcionaron en su gran mayoría en el primer gobierno del presidente García Pérez, demás está decir las lúcidas ideas apristas como la estatización de la banca, que no era otra cosa que el sistema que consiste en manejar un equilibrio económico interno, más el Plan Social, excelentes ideas que hubiesen llevado a plantear la base de un desarrollo sostenido en el tiempo, así como lo hizo España, después de Franco, pero que a diferencia del Perú, García tenia lacras de funcionarios, que no contaban con la idea central de preservar, administrar e invertir bien el dinero del pueblo; por supuesto la educación, nada. Para la formulación de este articulo, trate de encontrar en ilustraciones, textos e historias, así como informaciones periodísticas de las obras transcendentales de los gobiernos, para por lo menos nombrar no solo lo negativo, razón de la corrupción y la ineptitud, sino también las acciones y obras relevantes de cada gobierno. En el caso del primer gobierno de García, no encontré ninguna acción, reforma de estado, obra o gestión relevante para el bien del país, por allí puedo rescatar la construcción del Museo de la Nación, después, todo es oscuro (disculpen señores apristas, con el respeto que se merecen). La educación ha sido quizás uno de los sectores más abandonados, teniendo en cuenta que es el pilar de nuestro desarrollo, los universitarios, y colegiales de entre 1985 y 1990, hoy, 20 años después constituyen el sistema operativo del país.

1990, el Perú convulsionado por la súper, híper inflación del gobierno de García, la herencia traumática de no ceder ni negociar con las entidades financieras mundiales y los mismos países benefactores de desarrollo, sumado a la intensa guerra civil que traía sus operaciones desde provincia hasta la ciudad, alentados por la idea marxista de llevar la lucha del campo a la ciudad, con designios intocables en las áreas fundamentales del gobierno, decide apostar por el nuevo ideario y doctrina de acción o Plan de Gobierno de un desconocido Alberto Fujimori, la cual transcurre en la más completa y variopinta, por no decir ecléctica sintonía de acciones y medidas de estado (dicen que era el mismo plan de gobierno que usaría su contrincante en ese entonces, Mario Vargas Llosa). Los cambios fueron rápidos, institucionalización de las entidades reguladoras y recaudadoras, “modernización” de las instituciones públicas, evaluación y capacitación de los funcionarios públicos, contratación de técnicos aplicadores y reducción de empleados burócratas; reinserción al sistema financiero internacional, activación de la industria, apertura de los Planes de Inversión Pública y Privada. A mi entender, cuatro fueron los errores del gobierno de Fujimori hasta 1995; primero, el 5 de abril de 1992, sabíamos que era imposible, pero el fin no justifica los medios, y a veces la necesidad no es excusa para delinquir, el procedimiento más claro para evitar el golpe de estado, en ese caso, al del Congreso de la República, era la concertación política, algo que el gobierno de Fujimori carecía, ello nos da cuenta la historia con los congresistas tránsfugas, segundo, la reforma de la educación, NADA, más que la implementación abrumadora de la infraestructura en educación, además del sector salud y programas de asistencia, pero la educación de mente, la de fondo, la iluminada, la de las ideas, aquella que nos inculque a razonar y no actuar como borregos, NADA. Sabemos perfectamente que llegar a un nivel de educación como tienen países como Finlandia, Suiza o Alemania son ilusiones, sin embargo poner la primera cuota de gestión en todos los niveles (inicial, primaria, secundaria, técnica y profesional) han sido para estos gobiernos un saludo a la bandera;  tercero, la sobre protección de las Fuerzas Armadas, desligación del sector Ejecutivo, como gobierno en las esferas del manejo político de las instituciones militares, a mi entender, cuna del vicio corrupto del gobierno de Fujimori; cuarto, la infructuosa, tanto como voluntariosa rapidez en vender parte del Estado, sin un Plan de Prospectiva económica en el Sistema de Privatización, la debilidad de evaluar planes de concesión antes de desprenderse de empresas del estado, que al manejo responsable y bajo la perspectiva solidaria de profesionales técnicos s podía hacer.

En 1995, Fujimori, comete el acto más impune y quizás más subjetivo, que jamás un líder debe cometer, la soberbia, al parecer ya engatusado o victima de los maquiavélicos planes de su asesor número uno, Fujimori, hace política de estado sucio, el sistema económico cae, las instituciones del estado dejan entrar al más temible de los males, aquel que nunca fue tema de revisión y censura, porque tenía de su lado las fuerzas militares, la mayoría en el Congreso; estamos hablando de “la corrupción”, que fue la debacle del gobierno de Alberto Fujimori. En esta etapa mi análisis no cuenta de historia, sino de la propia experiencia, aunque a razón del recuerdo, debo confesar que entre 1995 y 2000, mi despegue hacia la vida independiente hizo agudizar mi estado de ánimo con el gobierno de turno y recuerdo que empezando el segundo gobierno de Fujimori era evidente el desplome de su sistema armado en el primer gobierno, alentado por factores externos en ese momento, el PBI había bajado estrepitosamente, no había planes de Comercio Internacional, la ilegalidad e informalidad en el Perú crecía y no había contingencia de acción, por otro lado, los sectores populares representados por los índices de pobreza crecían, la agitación popular y sindical se hacía sentir, los fujimoristas pasivos no entendían que la riqueza que tenían (bastante, poca o mediana) fruto de las acciones acertadas del primer gobierno solo era flor de un día, debido a que la economía de un país se fortalece cuando la base de la pirámide se desarrolla, la clase media estaba mejor, la clase alta estaba feliz, pero la clase baja estaba cada vez más pobre, solo bastaba esperar para que el castillo de arena se destruya; como se dio; por la desconfianza de la población hacia el gobierno, hacia el poder judicial, las fuerzas armadas y los congresistas, empezaba la vergüenza ajena de lidiar con padres de la patria que se compraban al mejor postor, y siempre el mejor postor, era el gobierno; la inflación creció, la recesión era pan de cada día, y la desconfianza era brutal, luego vienen los videos corruptos (vladivideos) y la historia es conocida.

El gobierno del Dr. Valentín Paniagua ha sido el gobierno de transición, por orden constitucional, realmente basto colocarle la banda para que el país recuperara un aliento y una confianza en los corazones, no sólo con repercusión en el país, sino con la comunidad internacional – Paniagua fue un demócrata conciliador, impulsor del Acuerdo Nacional, que de objetivos concretos poco o nada se ve ahora, cumplió su labor como debía hacerlo, teniendo como objetivo, garantizar el debido proceso para las elecciones presidenciales siguientes, Paniagua gobernó con perfil bajo y tremenda calidad de líder y ser humano.

2001, Atribuimos muchas cosas al gobierno de Alejandro Toledo, con ello al regreso de la democracia, las libertades y la confianza internacional; como nos pasó con Fujimori (recuerdan), pero la diferencia estaba plasmada en un consolidado sistema económico, en la cual solo necesitaba acoplar el Plan Estratégico, copó las instituciones de técnicos capacitados para manejar el aparato estatal, manejo políticas de desarrollo económico a través de programas asistenciales, impulso una economía estable con amplia promoción de la inversión extranjera y acuerdos internacionales que permitieran la salida (exportación) de las principales insumos tradicionales, así como el impulso del turismo y la descentralización, un error garrafal, ha estado más del lado de la ética y del buen gobierno, la falta de transparencia de algunos (otros dicen muchos) sectores del gobierno, favoreciendo supuestamente a pocos empresarios y al entorno de su cúpula política, alguna vez critiqué a Toledo por realizar acciones de reforma social que desmerecen toda actitud de un gobernante líder, a ultranza, he creído, y hasta ahora digo, que PERÚ POSIBLE no sabía qué hacía en el gobierno, por el contrario a pesar de los análisis más fríos, las cuales colocaron al gobierno de Toledo como uno de los más regulares y positivos en los últimos 50 años de la historia reciente del Perú, debo considerar que dicha percepción se diluía con tan plausible diagnóstico de los que saben de política, a mi entender, repito, fueron los técnicos profesionales en el plano de Desarrollo Productivo, Economía, Manejo de las Comunicaciones y la Promoción del Estado quienes manejaron una buena gestión para bien del Perú y de paso, para el “auquénido de Harvard”, con cariño.

Desde el 2006 hasta el 2010, prácticamente experimentamos la reivindicación de Alan García, no del APRA, planteando un manejo responsable de la economía y sazonando la actividad de gestión de estado con la cuota social infaltable, con programas en temas de alimentación y salud, con cambios en sus procesos, pero sin cambios estratégicos, lo cual no está mal, es el sello de la gestión. Otro acierto fue la evaluación de los maestros, sin embargo, no todo es color de rosa, porque la criollada es propia de los peruanos, este proceso también tiene sus defectos, y aunque suene a escudo del gobierno aprista debo admitir desde mi humilde visión que los problemas del sector educación en nuestro país están en la base magisterio.

La tolerancia y la sobriedad de un gobierno que ha tenido desmanes políticos garrafales, propias de su descuido, como los petro-audios, y la irrisible, pero indignante a la vez, asunto del congreso de la república, con congresistas que si a la verdad de las verdades se debe admitir que no es responsabilidad del gobierno de turno, por demás está decirlo que es un hecho que arrastra una imagen que involucra  a todos los peruanos. El problema del gobierno aprista es la gestión política del APRA, es decir sus propios compañeros, la disociación de algunas partes del aparato estatal manejado por los apristas recalcitrantes; esa disociación afecta e influye negativamente en la acción política nacional. Por último, otro escollo de buena gestión es el divorcio ineludible del gobierno con los temas de la Amazonía, incluyendo el fatal desenlace de Bagua, que han mermado la capacidad de negociación y disertación política por parte del estado, demostrando una vez más la gran ignorancia que existe en la capital sobre los problemas en la región selva, pero quizás esa ignorancia, no sea gratuita, es decir, no pueden ellos comprar la gestión de atender a un pueblo que si bien representa geográficamente el 40% del territorio nacional, a nivel poblacional (electoral) no llega ni al 10%, esta premisa sumada a la falta de convicción de nuestros apenas 3 congresistas que poco o nada hacen por la Amazonía resulta simplemente en una triste realidad.

Está claro el poder entender que en política nunca habrá acuerdos totalitarios, ni mucho menos, es difícil hacer política, cuando la capacidad de concertar no son compartidos en un objetivo general y a largo plazo, todos los gobiernos de estos últimos 30 años se han visto afectados por la corrupción e ineptitud, causa de un desgobierno frente a la actividad educativa, de capacitación técnica y científica. La propuesta de combatir estas lacras de la sociedad está en la capacidad e inteligencia de la población para dejarlos morir y no alimentarlos más; esto quiere decir que debemos trabajar en conjunto y  en paralelo un proyecto  que tenga como objetivo la eliminación de la corrupción y otro proyecto a largo plazo que tenga como objetivo la capacidad técnica de aplicar los proyectos de amoldamiento superior, mirando al futuro, realmente no podemos bajar la guardia, entendamos que es preferible vivir bien mil años, sacrificándonos poco tiempo, que vivir bien cinco años, sacrificándonos de por vida.

corrupcion4

“Estoy en un curso de capacitación en un colegio nacional donde participan cerca de 300 profesores igual que yo que aspiran a ser nombrados en este examen del domingo 15 de noviembre en una de las más de cinco mil plazas que hay en todo Loreto. Me esfuerzo cada día, investigo, hago mis tareas, corrijo mis exámenes de lógico-matemática, de razonamiento y de comprensión lectora. Fallo mucho porque cada vez los profesores ponen las pruebas más difíciles a medida que se acorta el tiempo. Tengo un grupo que se dedica de verdad a estudiar, vamos por las tardes a casa de cada uno de nosotros, apenas salimos del colegio a la casa empezamos a concentrarnos con separatas de cultura general que bajamos de Internet, con acertijos o exámenes de concursos anteriores que ahora nos resultan “papayitas”, pero igual no nos confiamos, seguimos estudiando porque aspiramos a que todo va ser honesto, que esta vez los exámenes no se van a “filtrar” por debajo de la mesa, esperamos que esta vez la Policía y fiscalía no se hagan los cojudos y que los funcionarios de la Dirección de Educación – por una vez en su vida – tengan algo de decencia y no se dejen llevar por los sobres de la corrupción.

Ya no podemos más. Ayer, por ejemplo, nos amanecimos hasta las tres y media de la madrugada practicando unas analogías que habían llegado de una academia limeña que – dicen – también prepara a docentes de esa ciudad para el bendito examen. Hemos pagado 50 soles para que nos capaciten en estas dos últimas semanas, aunque los profesores que nos enseñan no son cosa de otro mundo, nos motiva que volvamos a las carpetas con cara de alumnos para aprender a fuerza de costumbre, algo que nosotros les pedimos a diario a nuestros educandos. Todos acuden religiosos temprano y en los patios del colegio donde nos capacitamos no se habla de otra cosa que no sean fórmulas, claves, resoluciones ministeriales, leyes, declaraciones del director regional, posiciones del Sutep, o de los lugares en la región donde habría mayor oportunidad si es que pasamos a una segunda etapa. Créeme, Héctor, estamos convencidos que este examen podría ser uno de los más limpios si no fuera porque hace una semana empezó la misma cantaleta de las claves compradas de los cuadernillos con las preguntas, de los funcionarios echados y hasta de los “compañeros” metidos en este tema de beneficiarse con el examen de nombramiento. Y para nosotros todo ha vuelto a desanimarnos, porque del grupo de cinco profesores que éramos pétreos estudiosos, ahora dos de ellos han dicho que aceptarán la propuesta de comprar el examen y se han retirado a esperar que el dinero se imponga al mérito.

Porque ya nos han entregado una propuesta de lo que serán supuestamente las preguntas que coinciden con los porcentajes que ha publicado el ministerio para cada especialidad. Ahora la corrupción todo lo ha prostituido porque lo que era un ambiente de reflexión, debate y estudio por estos días todo mundo ha empezado a organizar la mejor estrategia de la pendejada. Son cien preguntas para todos y no te imaginas cómo éstas han sido inventadas en su manera de ser plagiadas o cómo se podría elaborar un “taquito” de tal manera que no haya el mayor problema para poder hacer trampa el día domingo. Héctor, no sabes las ideas extravagantes y desesperadas de los profesores, por ejemplo te cuento que un grupo de mujeres ha dicho que se pintarán las uñas de un color determinado con puntitos que señalen una alternativa por cada dedo. Es un lenguaje tan matemático como increíble, otros han elaborado una manera de persignarse que delata en realidad una forma de mostrar la A, B, C, D o E, que son las alternativas por cada pregunta, es un desmadre, aún así yo quiero creer que hay esperanzas que no sean otra cosa que bluffs de la corrupción generalizada en el sector.

¿Tú crees que otra vez nos jodamos los que intentamos estudiar? ¿Tú, que estas metido en esto del periodismo, crees que la cosa está tan jodida por todos lados? ¿será cierto que a una semana del examen ya esté circulando a vista y paciencia de todos sin que nadie haga nada? Porque, te cuento que yo he visto las preguntas, han traído el cuadernillo a los salones y con pana y elegancia los ofrecen a 1500 soles, los “colegas” se han organizado en grupos y ya hay varios que han hecho su “chanchita” y están dividiéndose las preguntas para resolverlas. A mi me han pedido 300 soles, pero me dicen que no pagaría ahora sino después del examen, es decir, luego que se compruebe que fueron las mismas preguntas. Eso me carcome el cerebro, no me deja concentrarme y estoy a punto de comprar esta ilusión. Tú te debes recordar, man. Esa gente que se nombró comprando preguntas, salieron en la televisión los premiaron delante de los colegas, pero ellos no se comieron el cuento por eso los abuchearon cuando se fueron a recoger sus resoluciones, ustedes nomás, los periodistas (¿debo decir sachas?) fueron los que no quisieron decir nada ¿te acuerdas?

¿Ahora has hecho el seguimiento de esos profesores?, sabes por ejemplo que uno de ellos está procesado por pegarle a un alumno en pleno colegio porque pretendió supuestamente a su mujer, que también se nombró con estos exámenes filtrados, no sabes cómo lo señalan sus colegas, todos saben, hablan a sus espaldas, los alumnos se ríen de ellos porque ni enseñar saben. Todos sabían, menos ustedes, los periodistas que no dijeron nada, ahhh y las autoridades, pero en ellos se entienden sólo quieren aparecer en las fotos, pero ustedes, en fin no te canso porque de repente ni siquiera vas a leer mi preocupación. No importa, voy a seguir estudiando, así no apruebe y no obtenga mi nombramiento y de repente tampoco el contrato. Ya sé, te resulto ingenuo ¿di? te debes estar riendo de mi preocupación, claro tendrán cosas más importantes que decir o escribir, entiendo, un profesor con su dilema de ingresar a la corrupción no es tu prioridad, es uno de los 20 mil que hay en la región y no salimos en la TV. Si es que no estamos tomando en aulas, saliendo con alumnos (as) o si les pegamos a ellos, un examen no existe cuñao, está bien, te entiendo. Jódanse”.

Experimento Dos

Publicado: 7 noviembre 2009 en Miss Lizzy
Etiquetas:, ,

barbielovesmac_home[1]

Todo marchaba tan bien, lo tenía todo listo para continuar, es más había comenzado la tarea, el primer espécimen (Justin) se había portado tan bien, incluso cuando su reacción resultó ser la que no deseaba, en fin, así es esta ciencia y a cada paso, se sufre pero se aprende.

Ló que sucedió fue que después de su tan esperado debut, el inocente Justin, con justas razones, creyó que soy el tipo de chica cándida que entrega su cuerpo y alma a la persona que ama para vivir felices para siempre, por mi parte opino que lo malo de tratar de comprender los fenómenos humanos es que no les puedes decir as las personas que sólo los necesitabas para una circunstancia puntual y una vez que obtengo entender la parte que me interesa ya se acabó la aventura. No es que me crea Tyla Tequila ni mucho menos.

El punto es que este gran espécimen, la fregó todita, yo lo había estructurado todo tan perfecto, tan preciso, fechas, lugares, horas, puntos que evaluar y todo. Estaba a la espera de poder consumar el siguiente paso del proceso con Maribel, me aprendí la “danza de los siete velos” para sorprender a Maribel, cuidé mi figura para estar mejor, ya que no es lo mismo atraer a un hombre que a una mujer, con ella las cosas debían resultar bien, todo sería en la noche de mi cumple, lo celebré el sábado pasado en mi pequeño depa, invité a mis amigos, era más que obvio que Justin iría, él nunca se pierde mis celebraciones, las cosas sucedieron así:

La fiesta estaba en lo mejor, los chicos bailando, Maribel estaba muy contenta y hermosa además, en eso llega Justin, él tan lindo, se acerca me saluda y se une a la fiesta, entonces todo estaba como debía estar, yo sólo quería que la fiesta termine para quedarme con Maribel, Justin había comenzado a conversar con otros amigos cerca a las bebidas, unas cuantas copas más tarde empezó a hablarles a mis amigos de mí, de lo maravillosa que soy, uno de ellos se acercó a decirme al oido lo que el muy tonto estaba contándoles de mí, en ese momento quise que me tragara la tierra, aunque él estaba borracho, mis compañeros de la universidad creen conocerme muy bien, ninguno de elos ha logrado ligar conmigo así que posiblemente no le creyeron nada de lo que dijo, de cualquier modo, para mí resultó ser un error técnico, debí evitar que viniera a mi fiesta, el punto es que me malogró el plan, lo saqué lo más educadamente posible de la fiesta, le pedí a un amigo que lo llevara a su casa, no sin antes asegurarme de que no iba a seguir hablando estupideces, sobre todo cuando en general yo tengo una reputación intachable, si esto llegaba a oidos de mis padres o de alguien más, no quiero ni pensar en lo que hubiera sucedido.

He detenido el proceso para evitar arriesgarme y no debo exponerme mucho ahora que las cosas se han puesto feas, es cuando debo portarme como una señorita de verdad, como mi mamá dice que debo ser, como la gente cree que soy.

Me molesta que las cosas no salgan como lo planeo, pero ni modo. Por ahora sólo debo estar tranquila y ver como hago para mantener la boca de Justin cerrada, tal vez esto vaya por el peor camino y las circunstancias me obliguen a estar con él en una relación estable, si eso sucede seguro encontraré la forma de acabar con eso, soy buena para romper relaciones sentimentales.

Y mi “danza de los siete velos” me la guardaré para algún buen momento.

el irivenir

El otro día salí a caminar por las calles de la ciudad, solo. Hace tiempo que no lo hacía, en principio porque el tiempo ya no es tan planificado como antes. Además, porque, aunque uno no lo quiera aceptar, con los años la aptitud y la disposición para caminar se resiente. Hasta hace unas temporadas, podía caminar tres horas seguidas sin problemas, como una cuestión de deporte, de salud y placer, y podía fácilmente ir desde la Plaza 28 de Julio hasta el Aeropuerto sin ningún arrepentimiento, y podía subir a veces, los días menos congestionados, al puente sobre el colegio CNI, el polo empapado de sudor, escuchando música desde el Ipod. Ahora, no hago ni 30 minutos. Por eso, evidentemente, el sobrepeso de 6 kilos y la panza de reportero investigativo que ahora enarbolo J

Pero esta tarde que se hacía noche, absorto, el viento anunciaba lluvia, creo que era un motivo más que suficiente para caminar. Suave, sin exageraciones, uno llega a lugares que no pensaba e incluso va redescubriendo espacios que no se imaginaba. Volví un rato por sitios donde vivía o vive tantos amigos, tantos que ya no están. Me acordé cuando era un mozalbete flaquísimo que leía con pasión todo lo que cayese en sus manos, mientras ahí estaban, diferentes pero iguales, todas aquellas calles y todos aquellos parques y esos árboles vivarachos que se mueven al compás del viento y la cumbia.  Y ahí estaba el chifa antiguo, con otro nombre, pero con el indiscutible e insuperable sabor de antaño. Y por allí el olor de los parinaris y de tierra mojada y más allá el colegio de toda la vida. Y por ahí las avenidas, deterioradas quizás, pero envanecidas del mismo espíritu y de la misma voz de los ochenta.

Al retornar, decidí parar y recorrer visualmente los espacios inmemoriales del Malecón, antaño paisajísticos y ensoñadores. Una anciana, encogida y jorobada, con la carita como esculpida a machetazos, innumerables arrugas poblando su rostro, lentamente empezó a rodearme con la mirada. Su edad era indeterminada, pero era posible intuir que tenía muchos más de los que aparentaba. Tenía un vestido entero, floreado, de material simple. Usaba sandalias de suela de caucho y en sus cortos piececitos se vislumbraba algo de barro fresco. En varios momentos pareciera como si masticara algo. A lo lejos, unos nubarrones intensos se acercaban a la ciudad. Los árboles se mecían furiosamente, intuyendo que en épocas de cambio climático es difícil hacer pronósticos y mucho menos intentar desafiar a la naturaleza.

Fui yo quien le sonrió, medio en broma, medio en serio. Ella aún retaba mis ojos con los suyos. Estos eran más bien acuosos, más bien adormilados, pero ampliamente transparentes. El Malecón Tarapacá suele ser un extraño lugar para conocer gente.  La anciana no tenía visos de ser pobre, tampoco de estar abandonada a su suerte. Asumo, más bien, que el llamado de la tempestad, a contracorriente de la mayoría, la encontraba de pie al frente del suceso. Buscaba, más que alguien, algo. Me regala una sonrisa y exactamente son esos momentos cuando tú dejas que la duda y el resquemor se desvanezcan instantáneamente.

La anciana reía exactamente como se reía mi abuela María.

De pronto, una ráfaga de viento empezó a silbar. Era un ruido sobrecogedor, solitario, que acecha, que augura.  Invité a la anciana a guarecernos inmediatamente en un lugar menos expuesto. Ella aún reía, chasqueando sus dedos, silbando distraídamente un vals antiguo. El viento nos cogía los rostros, intentaba apoderarse de las farolas del malecón, quiere dominar las hojas, las plantas, los ventanales.  Las gotas se cernían con anárquico desdén. El pueblo se había guarecido. Esperaba la réplica de jornadas menos  edificantes.

Nos paramos exactamente debajo del techo del edificio más antiguo de Iquitos, mirando las sombras rugosas y ásperas que se iban ciñendo sobre Belén, la “gran callampa negra” (según Francisco Izquierdo Ríos). Le pregunté por qué andaba sola en un momento como ése. Me indica que lo hacía para que algunos curiosos tengan algo que preguntar. Su estruendosa risa era signo consciente de que me había agarrado desprevenido. Yo también me reí, consciente que la estaba pasando bien con alguien con quien nunca antes había conversado (el buen humor es siempre una terapia que vale la pena mantener).

¡Cómo ha cambiado Iquitos, antes de veritas era loma, me señala, mientras mira largamente la zona baja, en la cual se han acumulado montículos malolientes de desperdicios y residuos sólidos.  Me empieza a contar una historia. Había  una vez una loma, llamada Pijuayo Loma. Era verde y perfecta, desde su pendiente uno podía ver el rastro completo de una ciudad que recién empezaba a crecer, pero orgullosa portaba el estandarte de europea, arquitectónicamente hermosa, occidental y suntuosa en el más amplio sentido del término. Pijuayo Loma era un accidente geográfico descomunal, que poco a poco fue viendo el paso del tiempo y el crecimiento de las poblaciones, el reposo de los tiempos, los suaves arrullos de la calma. Poco a poco ese espacio dejó que el ruido, el caos y la pobreza le ganara la partida. Ahora, ella pasa por ahí y sentía que era increíble constatar que el tiempo ha ido destruyendo la memoria. Si ni siquiera se puede caminar ya por la loma, ahora hay que tenerle miedo a lo nuevo.

En mis manos ando con un ejemplar de La búsqueda del alba, de Germán Lequerica. Le digo que le puedo leer un párrafo. Ella escucha, mirándome fijamente. Cuando termino, ella me indica que ese señor era alguien muy inteligente que quería mucho a la Amazonía. Le pregunto si lo conoció. Ella me dice que no “pero una vez conocí al coronel Emiliano Vizcarra. Mi papá decía que era un hombre muy honesto que quería el cambio y la justicia para todos. Esos hombres ya no hay”, y empieza a silbar una tonada que puedo reconocer como el emblemático vals Bajo el sol de Loreto.

La lluvia que amenazaba a ser torrencial, súbitamente se calma y ahora una fina garúa cae en el panorama, ya nocturno. Le digo por qué a pesar del cambio, todavía hay cosas tan bonitas que se pueden encontrar a vista y paciencia. Ella, me dice que debe ser porque todos deberíamos ser buenos con nuestra ciudad y la ciudad sería buena con nosotros. Iquitos es hermosa, aunque no lo reconozcamos.

–          El día más lindo de mi vida de mi vida fue, cuando aún chiquita, mi papa nos sacó un rato de Pijuayo Loma y nos llevó a la Plaza de Armas a ver la Casa de Fierro y las pinturas que había hecho un señor muy famoso en el techo de la Iglesia Matriz. Al salir de la iglesia, empezó a llover una tempestad, pero me acuerdo cómo nos divertíamos con mis papás, jugando en la calle, jugando…

Nos despedimos pronto y le digo que debo aprender mucho más del pasado, para poder entender y apreciar el presente. Ella me dice que volverá, siempre vuelve por acá. Mientras tanto, empiezo a recordar. He estado muchas veces, solo y acompañado, en la ciudad, recorriéndola, y siento que existe una energía que la recubre y en el fondo la protege y que contagia todo lo que la rodea. Mientras caen las patitas de araña, y la calma se asienta desde la ventana, mientras el viento mueve tranquilamente las hojas de los árboles, uno no deja de pensar que Iquitos no solo es una urbe, sino también, al final, tu casa y tus recuerdos, y que cada espacio puede ser de todos, pero también es tuyo. Que mirar atrás no es malo si te permite vislumbrar mejor el mañana.

La anciana está afuera de esta sala y me espera, mientras termino este artículo, acompañada de una niña que podría ser su nieta. Me ha prometido que vamos a mirar Iquitos con cariño y alegría. Sospecho que la voy a pasar muy bien. No es para menos, tratándose de la noche, de un testimonio oral histórico de primera mano y, claro está, de esta extraordinaria ciudad.