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José Álvarez Alonso es uno de los más importantes y agudos analistas de la realidad amazónica nacional. Es master en Ciencias, biólogo de profesión e investigador del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP).  ha ganado importantes galaradones por su permanente trabajo de difusión e investigación en la selva, tanto en sus variantes humanas y ambientales Asimismo, es un lúcido y vehemente columnista de  temas amazónicos en los más importantes medios de comunicación, nacionales e internacionales.

Aquí sus impresiones sobre la tragedia de Bagua y los vaivenes de la problemática Amazónica, que no se acaban en una fecha ni tienen aún panorama concreto y real de solución:

¿Cuáles crees fueron las causas de los sucesos de Bagua del 5 de junio pasado?

Las causas inmediatas fueron obviamente (está en todos los documentos y reclamos indígenas) el paquete de decretos legislativos dados por el ejecutivo al amparo de las facultades extraordinarias otorgadas por el Congreso para facilitar la implementación del TLC. En ellos vieron los dirigentes indígenas, por un lado, una violación flagrante del derecho a la consulta previa, consagrado en el Convenio 169 de la OIT, y por otro un intento de debilitar sus derechos de propiedad territorial en la Selva y una estrategia para impulsar la privatización y el otorgamiento de grandes concesiones a inversionistas privados.

Las causas mediatas son mucho más profundas, y tienen que ver con la marginación, el abandono por parte del Estado, y el empobrecimiento creciente y la falta de oportunidades para los indígenas. De acuerdo con cifras oficiales del INEI, mientras los índices de pobreza y pobreza extrema han disminuido en el Perú en alrededor de 1% durante el 2009, pese al decrecimiento económico producto de la crisis económica global, en la Selva se incrementaron significativamente: en la Selva urbana la pobreza creció 1.2 puntos porcentuales (de 31.3%  en el 2008 a 32,5% en el 2009), y en la Selva rural hubo un incremento de 8,3 puntos porcentuales (de 49,1% en el 2008 a 57,4% en el 2009). Incluso en la Sierra, los niveles de pobreza disminuyeron de 56,2% en el 2008 a 53.4% en el 2009. En mi opinión, si los indígenas hubiesen estado económicamente contentos y tuviesen buenos servicios de salud, educación, etc., aunque hubiese ocurrido el despropósito de los decretos legislativos inconsultos, no hubiesen reaccionado con tanta vehemencia, cortando ríos y carreteras por meses.

¿Cuáles son los errores que se siguen cometiendo al momento de entender o diagnosticar la Amazonía desde el Estado oficial?

Primero, no conocer la realidad ni lo que realmente piensan los indígenas, y no preocuparse mucho por conocerla. Segundo, seguir insistiendo en imponer modelos de desarrollo diseñados para otras realidades, o para satisfacer intereses de particulares, pero no acordes ni con la realidad socioambiental de la Amazonía, ni pensados en función de sus demandas. Tercero, satanizar a las organizaciones y a los dirigentes con calificativos fáciles de “politizados”, “manipulados”, “mesiánicos”, etc., y tratar a los indígenas como indigentes mentales, incapaces de analizar sus problemas y tomar decisiones sobre su futuro.

¿Cómo ves ahora la actitud del país con respecto a la Amazonía a raíz de lo de Bagua?

De desdén, desinterés y, como mucho, curiosidad folcklórica. Sólo una minoría de personas siguen pendientes de lo que pasa en la Amazonía y sobre la problemática indígena. La mayoría de la población no amazónica, y buena parte de la población amazónica urbana, lamentablemente, están más pendientes de los escandaletes del choliwood limeño, del asesinato del mes y del Mundial de Fútbol. El tema indígena dejó de ser noticia para la prensa, más interesada en vender sangre y escándalos que en educar e informar. Cuando aparece una noticia sobre los indígenas ocupa un espacio minúsculo en una página secundaria. Se cumple lo que dijo un líder indígena en la mesa de diálogo en Lima: “Los indígenas tenemos que matar y dejarnos matar para hacer noticia, para que nos tomen en cuenta”.

¿Podría volver a ocurrir otro Baguazo en la Amazonía?

No en el sentido y dimensión del ocurrido el 5 de junio, los indígenas con los que he interactuado desde entonces (más de 100 dirigentes, quizás, de todo el país) están en contra de la violencia y han percibido que por ese lado el camino se agotó. Es seguro, sin embargo, que seguirán los conflictos “de baja intensidad”, como reacción a la falta de atención del Gobierno, a las políticas de apertura indiscriminada a la inversión foránea en la Amazonía sin participación real indígena, etc. etc. En varias zonas los indígenas siguen en pie de lucha, pacífica pero lucha, para frenar el avance de las compañías petroleras, mineras, madereras, de biocombustibles. El conflicto sigue, pero en otro campo, más político y mediático.

¿Cuáles deben ser los cambios urgentes en las políticas para evitar en el futuro que en la Amazonía puedan generarse conflictos aún más grandes que en Bagua?

Debe haber reformas integrales. La solución a los problemas de los indígenas amazónicos no está en proyectitos de créditos agrarios por aquí, núcleos ejecutores por allá, una posta médica acullá, y una escuelita más allá. Cuando he preguntado a los indígenas si creen que algo va a cambiar con lo que se ha negociado en Lima, habida cuenta que el Gobierno cumpla los acuerdos de las mesas, la absoluta mayoría me expresó que no. El pesimismo es general, la mayoría no espera del actual gobierno nada, y esperan que algún futuro gobierno haga las reformas radicales para que ellos puedan acceder a los beneficios de un desarrollo sostenible y con identidad. Eso incluye, además de reformas legales, inversión en gran escala, para frenar el empobrecimiento creciente y la degradación también creciente de sus ecosistemas: el año 2009 creció la pobreza en la zona rural amazónica en 8.3%, mientras en el resto del Perú disminuyó un 1% en promedio.

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Alemania es el equipo de la contención, de la disciplina táctica, del juego efectivo y el terrible éxito en definición (Klose, Muller y Cacau). Ante Serbia jugó su peor partido en muchos mundiales, pero esas cosas también pasan. Candidato permanente a disputar el título.

Argelia no tiene más que ofrecer que el entusiasmo y la actuación discreta. Le falta más táctica y más creatividad.

Argentina ilusiona por ratos, preocupa a veces. Explota en ocasiones y golea. Se deja llevar por el hedonismo de Maradona en otros momentos. Messi e Higuaín entre lo mejor del Mundial. Equipo en ascenso. Lo queremos ver entre los cuatro finalistas.

Australia es un ejemplo claro de que el fútbol de Oceanía todavía sigue siendo un enigma. Entusiastas, a lo sumo.

Brasil no convenció en el primer partido. No jugó como  sabe hacerlo. Se contentó con la efectividad de Dunga. Aún se espera emoción. Pero también sabe que ahora los Mundiales se ganan más con orden táctico que con jogo bonito.

Camerún ya no es el que tenía a Róger Milla. Digno representante del continente africano. de este Mundial.  Se esperaba mucho más de ellos.

Chile es un equipo de individualidades que han sabido afiatarse al estilo que quiere Marcelo Bielsa. El verdadero equipo son las estrategias de un técnico que ha sabido minimizar las carencias tácticas y potenciar las virtudes individuales. Un todo integral.

De Corea del Norte sólo me acuerdo de ellos por su intento de buscar ganar a como dé lugar, con desorden, y por permitir que la dictadura que gobierna su país contrate actores chinos para aplaudirlos en las tribunas.

Corea del Sur no organiza el mundial, como en el año 2002. Por lo tanto, no ha mostrado mayor cosa hasta el momento.

Costa de Marfil. Otro representante dentro del decepcionante standard africano de este torneo.

Dinamarca juega tranquilo, no se despeina, busca el trabajo ordenado en el mediocampo y la presión en marca. Eficiente por completo, pero pierde. Ironías del fútbol.

Eslovaquia es un misterio. Ordenado, pero sin explosión. No le veo muchas opciones de seguir lejos.

Eslovenia me cae bien. Los vi decididos frente a Argelia, pero uno no puede confiarse mucho por ganarle a un equipo menor. Avanzará lentamente.

España no ha logrado convencer en su debut. Ni estrellas como Raúl, Xavi o el Iker Casillas aseguraron que los suizos los sorprendieran. Golpe maestro por perdonavidas.

Los gringos de Estados Unidos han exhibido garra y un nivel técnico que amerita esperar los frutos de su madurez. En un par de mundiales más se verán estos frutos. Donovan está muy por encima del nivel promedio del equipo, jugador superlativo.

Francia en este torneo demuestra cómo la arrogancia y el esoterismo, cuando vienen acompañados de ignorancia, no dan buenos resultados. El técnico Domenech arruinó el juego colectivo de un plantel de estrellas.

Ghana es un participante con muchas ganas y pasión. Hasta el momento es el equipo africano que mejor juego colectivo ha mostrado.

Grecia sin tanto drama, sin tanta gesta épica, sin mayores tradiciones mundiales, puede llegar a octavos de final. No creo que lleguen a mucho más, tampoco.

Honduras es el típico caso de que los cupos zonales a veces no garantizan la calidad. El más modesto de todos los equipos participantes.

Inglaterra no es tierra de arqueros. Sin Beckham y con un Rooney impreciso, mamita tener cuidando los arcos a gente como Green o Calamity James.

Italia nunca convence. No juega vistosamente. Tiene debuts discretos, aburridos, inciertos, pero siempre llega muy arriba. Un campeón que defiende su título con las armas usuales en su tradición.

Japón corre mucho pero juega aún como si estuviera en un partido de Wii. Le falta bastante, pero no hay que subestimarlos. Le aguaron la fiesta a Camerún.

México jugó de menos a más, se plantó ante el local y liquidó la arrogancia francesa. Chicharito y Carlos Vela importantísimos. Buen torneo hasta ahora para los mexicanos.

Nigeria pudo ser el equipo que moviera y animara el torneo, pero hasta allí llegó. Para la próxima es posible la reivindicación.

Nueva Zelanda es un equipo ingenuo que fácilmente pudo haberse quedado en casa.

Holanda es un vendaval de juego, de táctica, de vistosidad y de triunfo. Es un gusto verlos en acción. Ojalá esta vez puedan estar entre los cuatro finalistas.

Paraguay es garra, es fuerza, es trote, es trajín. A Italia le plantearon bien la marca, pero es complicado asumir que se puede llegar lejos con un esquema tan cerrado.

Portugal es una suma de individualidades que no llegaron a convencer del todo. No estuvo Figo, pero se nota que darle toda la responsabilidad del equipo a Cristiano Ronaldo es excesivo.

Serbia sufrió un traspié en el debut, pero no se puede hablar de que está eliminado. Aún es capaz de sorprender.

Sudáfrica quiso, pero no pudo. Intentó dinamizar el biotipo de sus jugadores con las enseñanzas de Parreira, pero ahí quedó. No más vuvuzelas por los locales.

Suiza es la sorpresa del mundial. Le ganó a la favorita España y se le nota agrandado. Pero detrás hay una coherencia táctica ejemplar. Le veo bien arriba.

Uruguay es una sorpresa. Un equipo ordenando atrás, cerebral en el medio y desequilibrante arriba (Forlán imprescindible). Golear al organizador del torneo en su propia casa, jugando bien, augura ilusiones renovadas.

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(Reportaje realizado por Roy Palomino para La Mula)

1.- La visión del desarrollo por parte del gobierno con respecto de la Amazonía  se centra en una visión reduccionista, extractivista, mercantilista. En ese sentido, las políticas nacionales han tenido y seguirán teniendo un fracaso permanente pues no han intentado auscultar a cabalidad la realidad amazónica. Se debe redefinir el modelo de desarrollo que se quiere para la Amazonía, modelo está además llegando a su fin, como lo demuestran problemas como falta de recursos, la contaminación, calentamiento global y las crisis económicas.

2.- Está claro que las causas del conflicto que desembocaron en la tragedia tienen que ver ampliamente “falta de respeto por las formas de vida de los pueblos indígenas y el menosprecio por las características intrínsecas de los bosques amazónicos”, como se señala en el informe en minoría de la comisión especial para investigar y analizar los sucesos, suscrito por el Sr. Jesús Manacés y la religiosa Carmen Gómez.

3.- El Ejecutivo demostró que el uso de un marco legal imperante también puede servir – en su afán por beneficiar políticas de desarrollo vinculadas con realidades ajena a la Amazonía – echar abajo derechos conquistados por las organizaciones indígenas durante medio siglo, a pesar de estar  reconocidos en leyes nacionales y acuerdos internacionales, entre ellos el Convenio 169 de la OIT.

4.- Los decretos legislativos que generaron la controversia no fueron consultados a los pueblos amazónicos, supuestos depositarios de sus alcances. Esa sola ausencia cuestionaba ampliamente su legitimidad. Y fueron usados también como mecanismos de turbias prebendas. Por ejemplo, uno de los decretos, el 1089, le dio a Cofopri (nido de corrupción del actual régimen) la potestad de cambiar los linderos de las comunidades campesinas y nativas, alterando incluso sus planos en registros públicos.

5.- El gobierno apeló a la táctica de la dilación para obviar soluciones frontales a la crisis. Esta actitud aún se mantiene, e incluye el desempeño de la mayoría parlamentaria gobiernista en el Congreso (que incluye representantes elegidos por voto popular para representar a la Amazonía) así como las estructuras ministeriales y las dependencias públicas.

6.- En Bagua murieron 34 peruanos y desaparecieron algunos más. No hay mejores ni peores ni peores muertos en los enfrentamientos de la Curva del Diablo. Los 34 tienen el mismo valor.

7.-  El modo en que el gobierno condujo las operaciones de represión contra los huelguistas de Bagua fue, por lo menos, apresurado, no planificado, violento y excesivo. La responsabilidad mediata es del Presidente García, pero la inmediata alcanza a la ex ministra de Interior, Mercedes Cabanillas y los jefes policiales que condujeron la operación. Asi lo consigna el informe en minoría de la comisión parlamentaria que investigó los hechos, firmada por el congresista Güido Lombardi.

8.-  El papel de la ex ministra de Comercio y Turismo y actual Ministra de Economía y Finanzas, Mercedes Araóz, es vital, pues desinformó conscientemente  sobre los alcances de una eventual derogación del decreto 1090. Generó desconfianza, exageró las consecuencias negativas, llevó a un punto de no retorno en el Gabinete.

9.- La responsabilidad política por los hechos por parte del ex primer Ministro, Yehude Simon, ha sido acreditada y él parece no querer recordar que fue actor principal y preponderante de la crisis en su momento, dilatando a propósito las negociaciones para beneficio del gobierno.  El juicio de la historia será implacable con él.

10.-  No se puede negar que el Presidente Alan García, en lo inmediato, ha sido uno de los principales azuzadores del conflicto, con sus declaraciones hostiles e irreflexivas, además de presentarse como el gran titiritero que intentó  primero direccionar el sentido de la represión en Bagua, y luego, limpiar a como dé lugar la responsabilidad de su gobierno en la tragedia; además de gestos varios como los lamentables calificativos (como el de “ciudadanos de segunda clase”) o la malsana frivolidad de instaurar el Día del Ron Peruano en el aniversario de los sucesos.

11.- La forma como los voceros del gobierno han distorsionando las noticias buscando impresionar a la ciudadanía, generando hostilización y odio, avala la teoría de que no existe desde el partido aprista una voluntad por solucionar el grave desencuentro generado entre la población y quienes considera responsables de la masacre.

12.- La respuesta delictiva y criminal de algunos civiles alzados en Bagua contra las fuerzas policiales no puede ser justificables bajo ningún punto de vista, es decir, la forma como torturó y asesinó a policías secuestrados, tomados como rehenes, quienes estaban en la zona de conflicto en estricto cumplimiento de su deber, en la Estación Seis. ¿Dónde está el Mayor Bazán? ¿Dónde están aquellos criminales?

13.- La manipulación ideológica con que algunos movimientos han empezado a generar ganancia particular con el dolor y la muerte es deplorable y censurable. Esta actitud alcanza a dirigentes que prefirieron el recurso fácil de tirar la piedra y esconder la mano detrás de un exilio dorado y futuras carreras electorales.

14.- La forma como se ha digitalizado los instrumentos judiciales para criminalizar las protestas han sido bastante obvias. Dirigentes ejemplares como el ciudadano awajún Santiago Manuín, que estuvieron en el campo de batalla, buscando el diálogo, intentando defender sus tierras, poniendo el pecho en el conflicto,  también recibieron represalias de este tipo.

15.- Es necesario manejar con mejor resultados la capacidad de negociación. El pésimo modo con que el gobierno manejó las conversaciones para solucionar el conflicto fue motivado desde una actitud inepta, displicente e ignorante  por parte de los burócratas encargados.

16.- Por otro lado, la dirigencia amazónica  debe asumir con madurez la responsabilidad de conducir los procesos de desarrollo de sus pueblos. No todo se soluciona desde Lima, y tampoco todo depende de los demás. La clase política amazónica debe ser renovada profundamente.

17.- Es necesario desactivar los focos de conflictos latentes en el Perú. Ya tenemos más de 100 muertos en marchas y manifestaciones en estos 4 años de gobierno aprista. La mayoría de esos conflictos se da en zonas amazónicas: además de Bagua, en Inambari (Puerto Maldonado/Puno), así como tensiones surgida en zonas de extracción petrolera en Loreto, o de gas en Pucallpa/Cuzco.

18.- En casos muy concretos, la prensa tiene gran responsabilidad, pues se privilegió la nota sensacionalista de la muerte de los policías (una tragedia), y mucho menos los problemas de la gente que vive en la Amazonía. Por el otro lado, hubo denuncias muy documentadas de cómo grupos radicales usaron las frecuencias de ciertas radios locales para generar tensiones innecesarias, que en muchos casos desembocaron en violencia.

19.- No se pueden quitar libertades por puro capricho cuando, por ejemplo, uno expresa su opinión ante un suceso. El cierre de radio La Voz de Bagua, así como las amenazas a diversos medios de comunicación amazónicos, así lo demuestran.

20.- La constante desinformación y el desconocimiento de la clase intelectual respecto de los grandes problemas amazónicos, que vienen arrastrándose por décadas, debe cesar. Los dirigentes, analistas, formadores de opinión deberían analizar el drama amazónico con realismo y sin prejuicios, en su justa y real dimensión.

21.-  Luego de Bagua, la gente sabe algo más sobre la Amazonía y los pueblos indígenas. Esto incluye a la población urbana de la Amazonía, muy alejada y desconocedora de la realidad indígena de la región, debido al centralismo mental que también les ha sido impuesto. Ahora muchos saben que los indígenas existen, que tienen propuestas y capacidad de expresarlas de manera decidida, que la cultura y la cosmovisión amazónica no son datos exóticos, sino realidades tangibles.

22.- Muchos de los cambios que se han producido en la forma de respetar a la Amazonía son motivadas por los propios pobladores amazónicos. Por ejemplo,  en la Cuenca del Corrientes, los reclamos solucionados se deben a entereza de los reclamos de los indígenas y no a la voluntad del gobierno, que negaba incluso las evidencias presentadas por dependencias del propio Estado.

23.- El cálculo para favorecer a intereses económicos poderosos es claro en este modelo. El gobierno ha seguido suscribiendo contratos para explotar recursos naturales (petróleo, minas, bosques) y dando leyes que afectan a los pueblos indígenas, sin importarle en absoluto las consecuencias.  El mapa económico de la Amazonía peruana es una prueba clara de que ésta ha sido  parcelada en compartimentos estancos donde la autoridad se maneja a partir de la capacidad tecnológica-logística-económica para extraer el recurso que produce el suelo o el subsuelo. El concepto “de libre disponibilidad por el Estado”, en muchos casos equivalió a una suerte de despojo legalizado. En la Amazonía resulta más importante la identidad de un pueblo y de su gente, la cual está en sus bosques y ríos, no en el suelo, como erróneamente, una vez más, señala la legislación nacional.

24- Desde una mirada institucional, el Estado no ha sabido canalizar la solución de las demandas sociales, económicas, culturales y de otra índole. Siempre se tiene que esperar costos sociales (muertos y heridos)  y económicos. El gran tema sigue siendo la inclusión y la presencia del Estado, vía acceso a servicios públicos, hacer efectiva la ciudadanía de los habitantes de la Amazonía, fortalecer las instituciones, generar la presencia real y sólida de los partidos políticos, entre otros.

25.- Los interlocutores para tratar temas amazónicos o andinos deben ser autoridades que sean legitimidas en la misma zona. Este diálogo debe propiciar un sistema permanente de comunicación horizontal, así como una ética de la interculturalidad. Sería efectivo considerar los derechos de los pueblos indígenas mediante unos mecanismos de consulta efectivos y no manipulados, cuyos resultados sean tomados en cuenta, así como asegurar a las comunidades la real posesión de sus territorios.

26.- Se debe redefinir la presencia del Estado en la forma como acceden al mercado los territorios indígenas. Estos no están fuera de aquél, pero de la única manera como el mercado lo permite en zonas marginales, en condiciones de explotación y desventaja evidentes. Sería importante empezar a discutir la posibilidad que sean los propios pueblos originarios quienes puedan  capitalizar derechos y propiedades sin reconocer legalmente, así  como la propiedad intelectual de sus recursos y conocimientos, uno de los más complejos y riquísimos del mundo.

27.- Existen crasos errores para conceptualizar las realidades amazónicas desde la educación formal. La famosa nota 14, por ejemplo, barrera impuesta por el Ministerio de Educación para el acceso a pedagógicos impide que jóvenes indígenas, víctimas de la pésima educación que han recibido en la escuela y el colegio secundario, ingresen al programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana (FORMABIAP)  y a otros institutos similares.

28.- Existen programas de manejo de bosque bloqueados, antes por el INRENA y ahora por el Ministerio de Agricultura, y los de manejo de cuerpos de agua de la selva baja, el principal recurso de esta región, por Produce y otros inútiles acompañantes. En honor a la verdad, hay que decir que el trabajo de titulación ha sido realizado es su gran mayoría con  fondos de la cooperación internacional. Cada proceso de titulación ha implicado una tensa pugna entre los promotores  y funcionarios del Estado renuente a reconocer derechos a los pueblos indígenas

29.- Sería importante que la legislación reconozca legalmente servicios educativos y de salud comunales que surgen de la iniciativa propia. Aún no existe un sistema de certificación profesional que se centre en la educación comunal, y se desdeña desde lo oficial a la medicina natural como esotérica y peligrosa per se.

30.-  El Gobierno Peruano no ha creado un solo proyecto de desarrollo que apoye a los indígenas amazónicos: casi todos los proyectos que apoyan a los indígenas amazónicos son de la cooperación internacional o bilateral.

31.- Es vital empezar a invertir, con urgencia, en infraestructura mínima desde el Estado: electrificación para que puedan desarrollar pequeñas y medianas industrias en centros urbanos pequeños, comunicaciones, mejores servicios de salud y educación, seguridad, etc. Las regiones de la Amazonía son de las más pobres del país precisamente por la ausencia constante del Estado.

32.- El drama nacional se alimenta de la amnesia voluntaria, que evita auscultar, reflexionar, interiorizar y sanar procesos colectivos traumáticos. Debido a ella muchas preguntas que se abrieron a partir de esta tragedia no han tenido respuesta o, lo peor, ni siquiera se ha intentado procesarlas.

33.- Debido a Bagua se desnudó en todo su patético esplendor el drama de nosotros, los amazónicos, los olvidados por el Perú oficial. Un drama que viene de siglos, apenas visibilizado, incomprendido o ignorado por quienes tienen el deber de descubrir procesos de integración.

34.- Es importante entender que la Amazonía es un todo de múltiples visiones y formas de entender el mundo, algunas muy lejanas a la mentalidad occidental, que tienen no sólo el derecho sino la obligación de ser integradas al país.

35.- Pensar y recordar Bagua, un año después, también implica percibir a la Amazonía no como un territorio inhóspito y exótico, sino como un espacio físico y espiritual que aspira a convertirse en posibilidad concreta, valiosa, sustentable para el progreso y el desarrollo del Perú.

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A raíz de la conmemoración del primer aniversario de los lamentables sucesos de Bagua, creimos necesario conversar, hacer consultas y plantear entrevistas a un grupo de ciudadanos de diversos géneros, tendencias y residencias, vinculadas con el desarrollo de las TIC y la web 2.0. sobre las causas, consecuencias, proyecciones de la crisis amazónica peruana.

Esta primera entrega (de algunas más que se irán actualizando en breve)    incluye las opiniones de Marco Sifuentes (periodista, blogger y gestor de La Mula), José Alejandro Godoy (analista del blog Desde el Tercer Piso), Héctor Tintaya (periodista y ex editor web del diario iquiteño Pro & Contra), Roberto Bustamante (especialista de TIC’s y adminstrador de El Blog del Morsa) y Juan Arellano (Editor de Global Voices en español, blogger y difusor constante de la Amazonía a través de la web 2.0)

¿Cuáles crees fueron las causas de los sucesos de Bagua del 5 de junio pasado?

Sifuentes: Al contrario de lo que cree la gente, no fue el TLC. Fue la codicia. Tras las leyes de la selva se venían una serie de faenones a gran escala, que ahora son más claros que nunca (uno de los decretos, el 1089, le dio al ahora cuestionado Cofopri la potestad de cambiar los linderos de las comunidades campesinas y nativas e incluso de alterar sus planos en los registros públicos).

Godoy: Creo que las causas principales se encuentran en tres temas: a) Una visión del desarrollo por parte del gobierno que se centra meramente en la inversión privada vía concesiones como única forma de sacar adelante al país, menospreciando a cualquiera que se oponga a esta visión; b) La no consulta de los decretos legislativos dictados por el gobierno. Independientemente de si eran buenos o no, esa carencia ya los viciaba; c) La  falta de un mejor manejo de las protestas por parte de algunos líderes regionales.

Tintaya: Directas: los decretos sobre el desarraigo de su propiedad para concesionarlos, la inexistente capacidad de diálogo por parte del gobierno con las comunidades, la mecida sostenida desde la huelga hasta los sucesos del desenlace. Indirectas (por decirlas de algún modo): la ignorancia por parte del Estado peruano a entender la forma de vida (cosmovisión) de las poblaciones indígenas, la indiferencia total en cuanto a beneficios del denominado crecimiento o desarrollo peruano que hace pensar a dirigentes y autoridades propias de estas zonas que pertenecen a otro país.

Bustamante: La principal causa es la ineptitud del gobierno para encontrar una solución pacífica. Ya tenemos cerca de 100 muertos en marchas y manifestaciones en estos 4 años. Ahora esta ineptitud tiene un alcance de corto y otro de largo plazo. En el corto, es la prepotencia del gobierno para el diálogo, desconociendo los pocos canales de conversación y diálogo. En el largo, la falta de instituciones que funcionen y/o sean reconocidas para ese diálogo. ¿Qué ondas con el congreso? ¿Por qué allí no se da esa discusión macro sobre el país o sobre las concesiones? ¿Por qué la población se ve empujada a tomar una carretera? He allí la pregunta. Mi respuesta es que no hay otra. Entonces la gente tiene que irse a esa medida radical para ser escuchada. Al final, es efectivo, porque terminan derogando las leyes que querían. Es una lógica realmente perversa.

Arellano: Tienes la causa digamos formal, que era la protesta y el ejercer presión para la derogación de los decretos leyes que las comunidades indígenas consideraban como atentatorios a su integridad. Pero está a la vez el origen de esto, que viene a ser el desconocimiento del gobierno central hacia los derechos de estas comunidades lo que les tiene en una situación de precariedad con respecto a sus territorios tradicionales. Esto obviamente no es gratuito, pues obedece a la política del gobierno de priorizar la promoción de una industria extractiva en la selva, ante la cual la presencia de los indígenas es simplemente un estorbo. Ahora, ya en la coyuntura de la protesta y las medidas que el gobierno tomó para terminarla, no se puede negar que hubo errores por ambos lados, las continuas maniobras dilatorias en las negociaciones entre el ejecutivo y la dirigencia indígena, una excesiva violencia ejercida por las fuerzas policiales como parte de dichas medidas, el desconocimiento de las negociaciones que la policía local iba manejando, y por el otro lado una mala cadena de comando que permitió la filtración de rumores que no fueron rápidamente desmentidos, así como el desconocimiento real de lo que una multitud enfervorizada podría hacer. La combinación de todos esos factores resultaron en lo que ya conocemos.

¿Cuáles son los errores que se siguen cometiendo al momento de entender o diagnosticar la Amazonía desde el Estado oficial?

Sifuentes: Creo que no se quiere entender nada. Simplemente el gobierno central es ajeno a la Amazonía, cree que es fuente de plata y nada más.

Godoy: Pensar que las dirigencias o las comunidades son manipuladas por agentes foráneos o que son intrínsecamente opuestas al mercado.

Tintaya Creo siempre que las políticas nacionales en todo sentido han tenido y seguirán teniendo un fracaso permanente pues no se sabe auscultar la realidad amazónica. Ni siquiera hablamos de escucharlos, sino de entenderlos. Mantener un aire de  paternalismo dictatorial, pues en los discursos de las autoridades nacionales aún se puede sentir que ellos jamás cometieron errores ni intentos por desmejorar sus condiciones, sino todo lo contrario que las poblaciones amazónicas fueran manipuladas por grupos extremistas que en verdad ya quisieran tener ese poder, pero no es así.

Bustamante: Se ve a la Amazonía como una gran despensa de recursos naturales.  La Amazonía despoblada o con algunos “chunchos” por allí viviendo “salvajemente” (esto es, de manera no occidental ni moderna). Hay que “civilizar”, “convertirlos en empresarios”. En vez de pensar el país desde sus habitantes y ciudadanos, la lógica es convertirlos en nosotros. Eso es un tipo de neo-colonialismo.

Arellano: Básicamente, conceptuar a la Amazonía como una especie de tierra de nadie, sin dueño, a la que se puede ir y depredar sin ningún tipo de responsabilidad. Si tradicionalmente se dice que Lima vive de espaldas al Perú, el caso de la selva es de un casi total olvido. El centralismo puede haber retrocedido en ciertas formas pero no en el fondo.

¿Cómo ves ahora la actitud del país con respecto a la Amazonía a raíz de lo de Bagua.

Sifuentes: Antes la actitud “oficial” de nuestra clase dirigente era menospreciar a los Andes y simplemente ignorar a la Amazonía. Ahora, al menos, ya no la ignoran. Por fin la Amazonía está en el mapa mental de las élites limeñas.

Godoy: Creo que en términos generales, el país se ha vuelto más consciente acerca de los problemas que puede tener esta región del país y se ha vuelto más sensible frente a los mismos. Sin embargo, así como en el gobierno se tiene una imagen equivocada, desde algunos sectores de izquierda se malentiende lo ocurrido y se piensa que en la selva se cocina la “resistencia” frente a la economía de mercado.

Tintaya: Creo que al menos en un momento se llegó a conocer en cierta manera esta población a través de la compasión. Muchos poblados andinos reaccionaron porque ellos saben que la propiedad lo es todo. En las ciudades principales creo que se generó esa sensación que se estaba atentando contra el más débil, aunque también hubo la sensación en sectores urbanos sobre todo, de pensar que es capricho ignorante la actitud de estos pobladores.

Bustamante ¿Ha cambiado tanto? Yo creo que la actitud es casi la misma, allí la prensa tiene también gran responsabilidad levantando más la nota sensacionalista de la muerte de los policías (una tragedia), y mucho menos los problemas de la gente que vive en la Amazonía.

Arellano: A riesgo de sonar pesimista diría que muy poco ha cambiado, la mayoría de la gente sigue ignorando a la selva a menos que haya muertos. En el imaginario colectivo lastimosamente la selva es solo “ese lugar donde hace un huevo de calor y las hembritas se regalan”. Hay un mayor interés por lo que la selva significa ecológicamente, cierto, pero prima todavía esa idea de “¿Y quienes son esos chunchos para evitar que se extraiga el petróleo que tanto necesitamos?” No entran en la calidad de ciudadanos de pleno derecho como cualquiera de nosotros.

¿Podría volver a ocurrir otro “Baguazo” en la Amazonía?

Sifuentes: Claro que sí. No se ha solucionado nada

Godoy: La dación de la Ley de Consulta puede, sin duda, contribuir a bajar los ánimos, pero no descarto que se produzca una protesta fuerte por otro proyecto de inversión que no sea deseado, aunque no creo que llegue al nivel del “Baguazo”.

Tintaya: De hecho, hay heridas abiertas a raíz de estos hechos que no sólo podrían reaccionar en una especie de venganza, sino también porque la Amazonía aún no se ha tocado sistemáticamente en un proceso claro de atentar contra la propiedad. Si bien es cierto que habido intentos como concesiones, estas han quedado casi en nada precisamente por inoperancia de los organismos del gobierno. Cuando haya nuevamente estas arremetidas seguramente podrán suceder casos similares a los de Bagua.

Bustamante: No lo sé. Hay una sensación de triunfo con la última Ley de Consulta Previa. Puede que Aidesep exija más, ahora que se sienten empoderados (y con la orden de comparecencia de Pizango). Pero también están evaluando su ingreso a la política formal. Es un año electoral, así que todos estarán cautos.

Arellano: Podría, sí, hay otras zonas de conflicto latente en la Amazonía además de Bagua, El Inambari en Puerto Maldonado/Puno, las diferentes zonas de extracción petrolera en Loreto, las de gas en Pucallpa/Cuzco. La política del gobierno no ha variado mucho y bueno, básicamente el escenario es el mismo. Si se dan de nuevo las condiciones mencionadas anteriormente podría suceder. Por otra parte entramos a época electoral y si bien eso empeora un poco las cosas, también hace que los ojos de diversos organismos internacionales se posen acá, por lo que probablemente haya más cautela del gobierno al manejar situaciones de este tipo. O por lo menos eso espero.

¿Cuáles deben ser los cambios urgentes en las políticas para evitar en el futuro que en la Amazonía puedan generarse conflictos aún más grandes que en Bagua?

Sifuentes: Me pides demasiado. Yo creo que, al menos, toda la protesta amazónica del 2009 (que no se redujo al “Baguazo”) consiguió el respeto de las élites peruanas. Ya saben que no le pueden meter la uña así nomás. Ahora toca que la dirigencia amazónica asuma con madurez la responsabilidad de esta conquista. No todo se soluciona desde Lima.

Godoy: Básicamente, tener claras políticas de desarrollo concertadas y una mejor actitud hacia los pueblos amazónicos. También es central que las autoridades regionales tomen una mayor conciencia de su rol activo en este tipo de circunstancias. Sólo el presidente regional de San Martín tuvo un rol proactivo, lo que no ocurrió con sus pares.

Tintaya: Creo que diversos ministerios podrían llevar una agenda más concreta sobre la Amazonia, sobre todo aquellos que tienen relación directa como el Ministerio del Medio Ambiente. Está demás decir que los interlocutores deben ser autoridades que sean legitimidas en la misma zona y un sistema permanente de comunicación horizontal. Reconocer lo establecido en decretos internacionales e insertar paulatinamente a este proceso de “desarrolllo” nacional a la Amazonía. Por ejemplo, la comunicación y contacto debe ser más fluido. Que obliguen a las empresas aéreas y navieras tener rutas obligadas a costa de sus ganancias a zonas específicas y neurálgicas, que se reoriente la participación del canon a estas comunidades tal vez de manera directa a las familias más empobrecidas, con la condición de cumplir acciones específicas en salud, educación y mejoras de su calidad de vida, y no estaría mal una representación indígena  amazónica en el parlamento con voz y voto en número definido.

Bustamante: Más que preocuparse por los conflictos, el gran tema sigue siendo la inclusión y la presencia del Estado: acceso a servicios públicos, etc. Estamos más preocupados por sacar los recursos que hacer efectiva la ciudadanía de los habitantes de la Amazonía. Otro es el fortalecimiento de instituciones, presencia de partidos, etc. Bastante, pero bueno, es lo que hay que hacer.

Arellano: Definitivamente considerar los derechos de los pueblos indígenas mediante unos mecanismos de consulta efectivos y no manipulados, cuyos resultados sean tomados en cuenta. Asegurar a las comunidades la real posesión de sus territorios. Y lógicamente cambiar la política entreguista del gobierno con respecto a las riquezas de la selva, conservarla en vez de depredarla y hacerla autosostenible. Pero.. no hay que ser ingenuos.

Alberto Chirif es un reconocido antropólogo y analista de temas amazónicos. En Diario de IQT hemos publicado algunos de sus artículos, vinculados con la problemática indígena. A raíz del aniversario de Bagua, ante nuestro pedido, nos brindó algunas esclarecedoras respuestas sobre la crisis amazónica generada a partir de los sucesos del 5 de junio pasado.

¿Cuáles crees fueron las causas de los sucesos de Bagua del 5 de junio pasado?

Las causas del conflicto que desembocaron en la tragedia de Bagua, el 5 de junio de 2009, están magníficamente señaladas en el informe en minoría de la comisión especial para investigar y analizar los sucesos de Bagua, suscrito por el Sr. Jesús Manacés Valverde y la religiosa Carmen Gómez Calleja, difundido a partir de abril de este año. Ellos señalan que la “falta de respeto por las formas de vida de los pueblos indígenas y el menosprecio por las características intrínsecas de los bosques amazónicos” han deteriorado su seguridad alimentaria. Recordemos el caso de la cuenca del Corrientes y las protestas presentadas por la organización de las comunidades achuares de dicho río, señalando cómo la actividad petrolera contaminaba su medio ambiente y afectaba su salud. Ellos tuvieron que recurrir a medidas de fuerza, como la toma de instalaciones petroleras, para lograr ser atendidos por un Ejecutivo que negaba las evidencias, incluso aquéllas presentadas por dependencias del propio Estado, como los Ministerios de Salud y Produce, dando cuenta, respectivamente, de la contaminación de los organismos de las personas y de los peces por metales pesados. Como causa más directa del conflicto de 2009 está el tema de los decretos legislativos que echaban abajo todos los derechos conquistados por las organizaciones indígenas en los últimos 40 años, no obstante que éstos estaban reconocidos en leyes dadas por el Estado y en acuerdos internacionales suscritos por el propio gobierno del presidente Alan García. El tema de la reacción violenta de los indígenas, si se lo quiere entender en su justa dimensión, tiene que ser analizado tomando en cuenta la violencia de la agresión que ellos sufren en las últimas décadas y, en especial, durante el actual gobierno.

¿Cuáles son los errores que se siguen cometiendo al momento de entender o diagnosticar la Amazonía desde el Estado oficial?

No sé  si se puede hablar de “errores”. El desprecio por la vida y derechos de los pueblos indígenas no es producto del error, sino del cálculo para favorecer a otros intereses. Después de los sucesos de Bagua, para este gobierno la historia no ha cambiado. La dolorosa experiencia de muerte de policías e indígenas no le sirve para nada y sigue actuando de la misma manera arbitraria, prepotente y provocadora. Ha seguido suscribiendo contratos para explotar recursos naturales (petróleo, minas, bosques) y dando leyes que afectan a los pueblos indígenas. No hay que olvidar que hay un proyecto de ley para el traslado forzoso de población asentada en zonas donde se vayan a ejecutar proyectos que sean declarados de “interés nacional”. Por experiencia sabemos cómo se ha manejado el tema del “interés nacional” en el país, que no es más que un eufemismo para ocultar intereses subalternos de autoridades coludidas con grandes empresas, con la finalidad de lograr el enriquecimiento mutuo.

¿Cómo ves ahora la actitud del país con respecto a la Amazonía a raíz de lo de Bagua.

Creo que la gente sabe algo más sobre la Amazonía y los indígenas. Y cuando hablo de “la gente” me refiero también a la población urbana de la Amazonía, muy alejada y desconocedora de la realidad indígena de la región. Este país ha ocultado desde hace décadas la presencia indígena dentro de sus fronteras, como resultado de una combinación de vergüenza con ignorancia. Ahora muchos saben que los indígenas existen, que tienen propuestas y capacidad de expresarlas de manera decidida y, a su vez, que estas propuestas tienen una lógica particular, en la medida que apuntan a la redefinición de un modelo de desarrollo basado en la explotación de la gente y en la destrucción del medio ambiente. Este modelo está además llegando a su fin, como lo demuestran problemas como el agotamiento de recursos, la contaminación, el calentamiento global y el cambio climático, y, más recientemente, las crisis financieras que comienzan a reventar como volcanes por diferentes países del mundo.

¿Podría volver a ocurrir otro “Baguazo” en la Amazonía?

Hay que tener mucho cuidado con una pregunta como ésta. El “Baguazo” no fue generado por los indígenas, sino por el gobierno. El “Baguazo” no era el punto al que las protestas indígenas querían llegar. Querían llegar, en cambio, a una reconsideración del Estado para que se les reconozcan sus derechos perfectamente establecidos en la ley. Las muertes, los heridos y, en fin, la tragedia desatada ese día es resultado de la agresión de un gobierno que no quiso dialogar, que se negó a respetar derechos reconocidos y que engañó, porque el día anterior a la invasión armadas de la policía, voceros del partido gobernante dijeron que la decisión de derogar los decretos se paralizaba hasta que las partes llegaran a un acuerdo. Para ese momento, la decisión de reprimir violentamente a los manifestantes de la Curva del Diablo había sido ya tomada. Sobre cómo se manejó este asunto es indispensable la lectura del artículo “Los imperdonables”, de Ricardo Uceda, publicado hace un par de meses en la revista Poder. ¿Podría ocurrir otro “Baguazo”? Sin duda que un gobierno como éste empeñado en pisotear los derechos ciudadanos para asegurar sus negocios turbios con empresas podría repetir esta terrible y torpe experiencia represiva, que resultó en la muerte de muchos peruanos. Los petro-audios y otros escándalos que han emergido a la luz (venta de patrimonio público: Collique, puertos, terrenos negociados por COFOPRI y mucho más) son indicadores inequívocos de los intereses detrás de estas políticas.

Cuáles deben ser los cambios urgentes en las políticas para evitar en el futuro que en la Amazonía puedan generarse conflictos aún más grandes que en Bagua?

Los cambios deben ser sobre todo de actitudes de los gobernantes. Las leyes están dadas, el problema es que no se respetan. Si se respetase la Constitución, las leyes nacionales sobre derechos indígenas y los convenios y declaraciones internacionales, las cosas funcionarían como deben funcionar y se trabajaría en la construcción de una verdadera democracia, en la que todos los peruanos podamos ser verdaderamente iguales ante la ley. ¿Es esto posible de lograrse con este gobierno? No lo creo. Si no lo ha hecho en cuatro años de ejercicio del poder, en los cuales, en cambio, ha hecho todo lo contrario, no lo va a hacer en el año que le queda por delante.

Por: Fernando Nájar

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El diario “Aurora-Israel”, de Tel Aviv,   mantuvo en su portal digital durante dos semanas el videoclip “En tus tierras bailaré”, interpretado por Wendy Sulca, la Tigresa del Oriente y  Delfín, el ecuatoriano de vestimenta fachosa; muchos de los que vieron el vídeo pensaron que era una broma, un remedo o uno de aquellos spots de entretenimiento. En varios blogs, originarios de Israel, se puede encontrar una larga lista de opiniones nada simpáticas sobre este clip. Esta semana el vídeo fue remplazado por otro que muestra la tecnología de punta del Estado Judío en la purificación de las aguas servidas con rayo láser,  que luego son utilizadas en la agricultura.

“Aurora-Israel”, que semanalmente tiene una edición impresa, es un importante medio de prensa en lengua española, un link de obligada lectura para un sector social de habla hispana que no representa ni el 5 % del total de habitantes de Israel. El Estado Judío tiene una población calculada en siete millones 200 mil habitantes; la presión pública, por tanto, lo conducen los medios en lengua hebrea como el Jerusalén Post, Haaretz y  Yedioth Aharonot.

Una primera explicación del porque los editores del Aurora-Israel mantuvieron tanto tiempo en su portal el vídeo artesanal  “En tus tierras bailaré”, es la notoriedad que  tiene en YouTube. Otra de las razones sería la letra de la canción que tiene como temática a Israel; sin embargo, el gancho fuerte habría sido la increíble fama de la Tigresa del Oriente  con su vídeo “Nuevo Amanecer”, que registró 11 millones de visitas en el 2009, convirtiéndose  en la reina de Youtube y de la ridiculez. No hay explicación exacta de la increíble recaudación de visitas que tiene La Tigresa del Oriente en YouTube, tal vez sea el gusto oculto de la gente por lo anormal o anti normal.

En la década de los 90, en la vereda del semanario Kanatari habían dos o tres  escribidores, aquellos que redactan en máquinas de escribir, cartas, oficios, solicitudes. Cierto día apareció un nuevo copista. Era un lugareño de edad madura y de apellido francés que se le dio  por  componer “poemas” en tanto esperaba algún cliente. “Lavosier” escribió  “trovas”  que las enviaba a los periódicos locales. Obviamente nadie le dio acceso, con la  excepción del  El Matutino que público algunos versos. La Tigresa del Oriente anda por esa ruta; de tantos años de vivir maquillando y camuflando a la gente de la televisión, se la dado por proclamarse como una artista. Por cierto, ella no tiene la “censura”,  que experimentó “Lavosier”  porque YouTube no le  impide a nadie  colgar cualquier fanfarria, como también hay gente que químicamente comulgue con ese tipo de cursilerías

Pero volviendo al tema. Es poco probable que el mencionado vídeo cautivara a los miles de ciberlectores de Aurora-Israel; más allá de una sonrisa irónica o una opinión burlona no pasó esta anécdota musical. Nada más patético que observar a una  Tigresa del Oriente, que por su edad avanzada apenas puede mover su pesada figura y el  desagrado que habrá provocado el cantante ecuatoriano Delfín, que se le observa  en un pasaje del videoclip rodeado de cerdos. Para los judíos y los árabes el cerdo es un animal inmune; eso no significa que en Israel no existan algunas tiendas que comercializan  discretamente carne de cerdo, incluso hay un kibutz que exporta a este producto.

Sin lugar a duda, hay cantantes latinos muy conocidos en Israel como Mercedes Sosa, ya fallecida, Julio Iglesia o Shakira, que sigue rechazando cantar en Tel Aviv, incluso algunos interpretes caribeños tienen seguidores. Hay reguetones cantados en hebreo y árabe; y por cierto algunas canciones latinoamericanas han sido traducidas al hebreo. La música y los artistas del nuevo continente están en ascendencia en este país, no hay ciudad israelí que no cuente un lugar donde se pueda escuchar y bailar “música latina” .Puedo dar fe que cierto día del 2002 escuche en una emisora israelí “La Flor Canela”.

Para  la europeísta sociedad israelí, un vídeo con la característica de “En tus tierras bailaré” no es más que una expresión folklórica de los sudamericanos autóctonos. Un sociólogo diría que es la manifestación  de grupos  marginados o reprimidos que buscan espacio.  En todo caso las intervenciones de Wendy Sulca, Delfín y la Tigresa del Oriente fueron entendidas como una parodia a los cantantes latinoamericanos convencionales: La Tigresa del Oriente es la versión opuesta de Shakira y Delfín es el disímil de Chayanne o de Ricky Martin.

De todos modos, por la magia del Internet y la gentileza de los editores de Aurora-Israel, los intérpretes de “En tus tierras bailaré” estuvieron de paso por el país de los judíos, una petición que se encuentra en la letra de este videoclip que ya tiene una estadística cercana a las 600,000 visitas en YouTube.

Resulta ocioso explicar en estos tiempos el papel complementario que tienen la cultura y el turismo – y viceversa – en el desarrollo de una comunidad. Resulta, además, absurdo que cualquier planificador o autoridad con cierta racionalidad desligue de su plan de ordenamiento urbano ambos aspectos.  Cualquiera que intente gobernar con algún orden y coherencia los destinos de una región debería atender estas demandas, no sólo desde el ámbito anecdótico y circunstancial, sino como ejes de una política integral y permanente que propenda al progreso material e inmaterial de una sociedad.

Uno de los más importantes elementos que conjugan revaloración de la identidad y afirmación de nuestros valores ha sido la gastronomía, sin ninguna duda. El año pasado, una encuesta de APOYO indicó que la cocina era una de las cuatro cosas de las que más se enorgullecían los peruanos. Además, se lo ha considerado un importante elemento en la construcción de la cultura nacional. Según estadísticas del MINCETUR, el boom gastronómico en nuestro país ha generado un incremento exponencial del turismo, tanto interno como externo.  El 42% de los visitantes aseguró que la gastronomía fue uno de los aspectos que influyó en la elección del Perú como destino. Se ha señalado que el número de visitantes que hacen turismo gastronómico aumentó en aproximadamente 25% en el 2009. Las cifras tienden a crecer para el presente año. Se han generado ingentes cantidades de dinero con este boom, así como creado y costeado miles de puestos de trabajo.

Hace unas semanas, seguramente alertado por estas cifras, el GOREL ha instaurado lo que se viene a llamar la Ruta Gastronómica de Loreto. La iniciativa intenta generar tres circuitos del sabor en la provincia de Maynas, un circuito de Loreto-Nauta y un adicional de la Reserva Nacional de Pacaya Samiria. Entre sus objetivos figura  empleo directo e indirecto, mejorar la calidad de vida de las poblaciones involucradas, contribuir al conocimiento y conservación de atractivos turísticos y posicionar el destino turístico Río Amazonas. Dentro de las iniciativas, se ha firmado un convenio con el Instituto Peruano de Gastronomía, dirigido por el buen chef Andrés Ugaz.

Me parece muy importante que se tome la iniciativa de crear una ruta  que difunda la importante, variada, deliciosa y compleja gastronomía amazónica. Me parece además fundamental que se inicie una campaña de difusión de los valores culinarios de la Amazonía, los cuales siguen siendo mayoritariamente desconocidos o se circunscriben en el imaginario y la mente de las personas a unos cuantos platos o unos cuantos insumos. El fin de semana pasado observamos un reportaje en un importante programa televisivo dominical sobre los diversos sabores y espacios que desde Iquitos y Loreto permiten descubrir alternativas que los peruanos y los extranjeros no conocían o – usando la frase coloquial – desconocían mayormente.

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Sin embargo, ojo, la ruta gastronómica loretana no se agota en mayor publicidad o en focalización de algunos puntos privilegiados o en la capacitación. Sí, son necesarios como partes de un todo, pero no como elementos exclusivos de la totalidad. En una serie de artículos trataremos, a partir de ahora, intentar expresar algunas reflexiones sobre las vicisitudes y promisorias perspectivas de la cocina amazónica.

Comer rico es un asunto de dignidad regional. Comer rico y amazónico es un placer y una ventaja comparativa. Recordemos: la gran variedad de insumos amazónicos y las posibilidades que con ellos se pueda dar una vuelta de tuerca fenomenal a la cocina nacional son infinitas. Hace unos días, el programa de Gastón Acurio, Aventura culinaria, nos mostró una nueva forma de preparar el corazón: el anticucho charapa. Mezclando un aderezo con ají charapita, cocona, achiote; preparando guarniciones a base de yuca, plátano frito y chonta deshilachada, colocando los palitos del anticucho sobre una hoja de bijao para que se mezclen los sabores, la propuesta de Acurio era muy interesante, porque mostraba una forma inédita de preparar un plato tradicional pero con productos locales.

En esta columna hemos reseñado anteriormente todas las posibilidades que otorga la cocina iquiteña, algunos posibles lugares donde comer es una obligación y disfrutar una obligación. Además, hemos seguido constantemente las posibilidades de innovación de la alimentación local y hemos aplaudido aquellas propuestas bien jugadas que intentan experimentar, que intentan innovar, que intentan darle una propuesta novedosa a la presentación y a los detalles accesorios. Ahora, se sabe que comer rico no tiene que ser caro, pero comer rico puede generar una mayor ganancia y valorizarse mejor si se puede hacerse en un lugar tranquilo, con un nivel de higiene y salubridad óptimo, con un servicio de atención equilibrado y correcto. Los detalles, quiéranlo o no, sí importan, y ayudan, a capitalizar positivamente el mensaje en su máxima expresión.

Pero, también, es cierto, que con el esplendor creciente de lo que denominaríamos nueva cocina amazónica, se ha ido generando un importante crecimiento del mercado de la cocina tradicional, es decir, lo que consumimos constantemente: juanes, tacacho con cecina, patarashca, inchicapi, etc; sobre todo en las audiencias fuera de Loreto. Es cierto que un rico timbuche de carachama aún es incapaz de luchar en el mercado contra un cebiche o una papa a la huancaína (en el reciente concurso gastronómico “Las siete maravillas culinarias del Perú” los platos amazónicos quedaron bastante rezagados en votación). Pero es probable que sea porque no hay una adecuada publicidad o un cabal conocimiento de su exquisitez.

En lo que sí hemos abandonado el afán difusor, diría yo vergonzosamente, es en la recuperación de la identidad de la cocina ancestral selvática y, en este rubro, los insumos y los platillos de raigambre indígena. El año pasado, en un encuentro organizado por el INC y la DREL que se realizó para conocer la vasta producción cultural de los pueblos originarios, se presentaron diversas formas de preparación de los alimentos, pastas, condimentos, caldos, cocciones y demás que muchos, la gran mayoría, veían por primera vez en su vida. En Loreto, existen cocineros o personas que se dedican al comercio culinario que no conocen lo que es la mishquina (el famoso guisador sancochado y molido, mezclado con aceite). Además, el desconocimiento de platos de otras realidades amazónicas fuera de la región o de platillos antiguos no ha favorecido la integración geográfica ni generacional. Es probable que la mayoría en Iquitos ahora no haya comido el poroto shirumbi (platillo típico ucayalino) o se haya perdido en algún momento el sabor del aradú (un postre hecho con fariña y huevo de taricaya).

Lo que aún también escasea es la generación de espacios de conceptualización teórica que permitan acudir a ellos como bibliografías. No me refiero a casos como el de las escuelas (el esfuerzo reciente de ISTER es loable en ese aspecto) o de las recopilaciones de recetas (el libro Inguirito Machacado de Guillermo Flores Arrué es básico) sino también en bibliografía que explique teóricamente, privilegiando la investigación, el valor gastronómico de los productos e insumos no sólo desde lo eminentemente culinario, sino también desde la historia, la sociología, la antropología, la cultura, la educación, etc.

En fin, hablar de comida y cocina amazónica no se agota sólo en una columna. De hecho debemos hablar de realidades alternas, de propuestas concretas, de políticas de difusión de esta gran fuente de conocimiento, sabor y divisas para Loreto. Seguiremos la próxima semana.

Link. También sobre cocina amazónica en Diario de IQT:

Sabor Amazónico

Comer

Coleccionando sabores

Un juane