Bagua, según la web 2.0

Publicado: 3 junio 2010 en Paco Bardales
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A raíz de la conmemoración del primer aniversario de los lamentables sucesos de Bagua, creimos necesario conversar, hacer consultas y plantear entrevistas a un grupo de ciudadanos de diversos géneros, tendencias y residencias, vinculadas con el desarrollo de las TIC y la web 2.0. sobre las causas, consecuencias, proyecciones de la crisis amazónica peruana.

Esta primera entrega (de algunas más que se irán actualizando en breve)    incluye las opiniones de Marco Sifuentes (periodista, blogger y gestor de La Mula), José Alejandro Godoy (analista del blog Desde el Tercer Piso), Héctor Tintaya (periodista y ex editor web del diario iquiteño Pro & Contra), Roberto Bustamante (especialista de TIC’s y adminstrador de El Blog del Morsa) y Juan Arellano (Editor de Global Voices en español, blogger y difusor constante de la Amazonía a través de la web 2.0)

¿Cuáles crees fueron las causas de los sucesos de Bagua del 5 de junio pasado?

Sifuentes: Al contrario de lo que cree la gente, no fue el TLC. Fue la codicia. Tras las leyes de la selva se venían una serie de faenones a gran escala, que ahora son más claros que nunca (uno de los decretos, el 1089, le dio al ahora cuestionado Cofopri la potestad de cambiar los linderos de las comunidades campesinas y nativas e incluso de alterar sus planos en los registros públicos).

Godoy: Creo que las causas principales se encuentran en tres temas: a) Una visión del desarrollo por parte del gobierno que se centra meramente en la inversión privada vía concesiones como única forma de sacar adelante al país, menospreciando a cualquiera que se oponga a esta visión; b) La no consulta de los decretos legislativos dictados por el gobierno. Independientemente de si eran buenos o no, esa carencia ya los viciaba; c) La  falta de un mejor manejo de las protestas por parte de algunos líderes regionales.

Tintaya: Directas: los decretos sobre el desarraigo de su propiedad para concesionarlos, la inexistente capacidad de diálogo por parte del gobierno con las comunidades, la mecida sostenida desde la huelga hasta los sucesos del desenlace. Indirectas (por decirlas de algún modo): la ignorancia por parte del Estado peruano a entender la forma de vida (cosmovisión) de las poblaciones indígenas, la indiferencia total en cuanto a beneficios del denominado crecimiento o desarrollo peruano que hace pensar a dirigentes y autoridades propias de estas zonas que pertenecen a otro país.

Bustamante: La principal causa es la ineptitud del gobierno para encontrar una solución pacífica. Ya tenemos cerca de 100 muertos en marchas y manifestaciones en estos 4 años. Ahora esta ineptitud tiene un alcance de corto y otro de largo plazo. En el corto, es la prepotencia del gobierno para el diálogo, desconociendo los pocos canales de conversación y diálogo. En el largo, la falta de instituciones que funcionen y/o sean reconocidas para ese diálogo. ¿Qué ondas con el congreso? ¿Por qué allí no se da esa discusión macro sobre el país o sobre las concesiones? ¿Por qué la población se ve empujada a tomar una carretera? He allí la pregunta. Mi respuesta es que no hay otra. Entonces la gente tiene que irse a esa medida radical para ser escuchada. Al final, es efectivo, porque terminan derogando las leyes que querían. Es una lógica realmente perversa.

Arellano: Tienes la causa digamos formal, que era la protesta y el ejercer presión para la derogación de los decretos leyes que las comunidades indígenas consideraban como atentatorios a su integridad. Pero está a la vez el origen de esto, que viene a ser el desconocimiento del gobierno central hacia los derechos de estas comunidades lo que les tiene en una situación de precariedad con respecto a sus territorios tradicionales. Esto obviamente no es gratuito, pues obedece a la política del gobierno de priorizar la promoción de una industria extractiva en la selva, ante la cual la presencia de los indígenas es simplemente un estorbo. Ahora, ya en la coyuntura de la protesta y las medidas que el gobierno tomó para terminarla, no se puede negar que hubo errores por ambos lados, las continuas maniobras dilatorias en las negociaciones entre el ejecutivo y la dirigencia indígena, una excesiva violencia ejercida por las fuerzas policiales como parte de dichas medidas, el desconocimiento de las negociaciones que la policía local iba manejando, y por el otro lado una mala cadena de comando que permitió la filtración de rumores que no fueron rápidamente desmentidos, así como el desconocimiento real de lo que una multitud enfervorizada podría hacer. La combinación de todos esos factores resultaron en lo que ya conocemos.

¿Cuáles son los errores que se siguen cometiendo al momento de entender o diagnosticar la Amazonía desde el Estado oficial?

Sifuentes: Creo que no se quiere entender nada. Simplemente el gobierno central es ajeno a la Amazonía, cree que es fuente de plata y nada más.

Godoy: Pensar que las dirigencias o las comunidades son manipuladas por agentes foráneos o que son intrínsecamente opuestas al mercado.

Tintaya Creo siempre que las políticas nacionales en todo sentido han tenido y seguirán teniendo un fracaso permanente pues no se sabe auscultar la realidad amazónica. Ni siquiera hablamos de escucharlos, sino de entenderlos. Mantener un aire de  paternalismo dictatorial, pues en los discursos de las autoridades nacionales aún se puede sentir que ellos jamás cometieron errores ni intentos por desmejorar sus condiciones, sino todo lo contrario que las poblaciones amazónicas fueran manipuladas por grupos extremistas que en verdad ya quisieran tener ese poder, pero no es así.

Bustamante: Se ve a la Amazonía como una gran despensa de recursos naturales.  La Amazonía despoblada o con algunos “chunchos” por allí viviendo “salvajemente” (esto es, de manera no occidental ni moderna). Hay que “civilizar”, “convertirlos en empresarios”. En vez de pensar el país desde sus habitantes y ciudadanos, la lógica es convertirlos en nosotros. Eso es un tipo de neo-colonialismo.

Arellano: Básicamente, conceptuar a la Amazonía como una especie de tierra de nadie, sin dueño, a la que se puede ir y depredar sin ningún tipo de responsabilidad. Si tradicionalmente se dice que Lima vive de espaldas al Perú, el caso de la selva es de un casi total olvido. El centralismo puede haber retrocedido en ciertas formas pero no en el fondo.

¿Cómo ves ahora la actitud del país con respecto a la Amazonía a raíz de lo de Bagua.

Sifuentes: Antes la actitud “oficial” de nuestra clase dirigente era menospreciar a los Andes y simplemente ignorar a la Amazonía. Ahora, al menos, ya no la ignoran. Por fin la Amazonía está en el mapa mental de las élites limeñas.

Godoy: Creo que en términos generales, el país se ha vuelto más consciente acerca de los problemas que puede tener esta región del país y se ha vuelto más sensible frente a los mismos. Sin embargo, así como en el gobierno se tiene una imagen equivocada, desde algunos sectores de izquierda se malentiende lo ocurrido y se piensa que en la selva se cocina la “resistencia” frente a la economía de mercado.

Tintaya: Creo que al menos en un momento se llegó a conocer en cierta manera esta población a través de la compasión. Muchos poblados andinos reaccionaron porque ellos saben que la propiedad lo es todo. En las ciudades principales creo que se generó esa sensación que se estaba atentando contra el más débil, aunque también hubo la sensación en sectores urbanos sobre todo, de pensar que es capricho ignorante la actitud de estos pobladores.

Bustamante ¿Ha cambiado tanto? Yo creo que la actitud es casi la misma, allí la prensa tiene también gran responsabilidad levantando más la nota sensacionalista de la muerte de los policías (una tragedia), y mucho menos los problemas de la gente que vive en la Amazonía.

Arellano: A riesgo de sonar pesimista diría que muy poco ha cambiado, la mayoría de la gente sigue ignorando a la selva a menos que haya muertos. En el imaginario colectivo lastimosamente la selva es solo “ese lugar donde hace un huevo de calor y las hembritas se regalan”. Hay un mayor interés por lo que la selva significa ecológicamente, cierto, pero prima todavía esa idea de “¿Y quienes son esos chunchos para evitar que se extraiga el petróleo que tanto necesitamos?” No entran en la calidad de ciudadanos de pleno derecho como cualquiera de nosotros.

¿Podría volver a ocurrir otro “Baguazo” en la Amazonía?

Sifuentes: Claro que sí. No se ha solucionado nada

Godoy: La dación de la Ley de Consulta puede, sin duda, contribuir a bajar los ánimos, pero no descarto que se produzca una protesta fuerte por otro proyecto de inversión que no sea deseado, aunque no creo que llegue al nivel del “Baguazo”.

Tintaya: De hecho, hay heridas abiertas a raíz de estos hechos que no sólo podrían reaccionar en una especie de venganza, sino también porque la Amazonía aún no se ha tocado sistemáticamente en un proceso claro de atentar contra la propiedad. Si bien es cierto que habido intentos como concesiones, estas han quedado casi en nada precisamente por inoperancia de los organismos del gobierno. Cuando haya nuevamente estas arremetidas seguramente podrán suceder casos similares a los de Bagua.

Bustamante: No lo sé. Hay una sensación de triunfo con la última Ley de Consulta Previa. Puede que Aidesep exija más, ahora que se sienten empoderados (y con la orden de comparecencia de Pizango). Pero también están evaluando su ingreso a la política formal. Es un año electoral, así que todos estarán cautos.

Arellano: Podría, sí, hay otras zonas de conflicto latente en la Amazonía además de Bagua, El Inambari en Puerto Maldonado/Puno, las diferentes zonas de extracción petrolera en Loreto, las de gas en Pucallpa/Cuzco. La política del gobierno no ha variado mucho y bueno, básicamente el escenario es el mismo. Si se dan de nuevo las condiciones mencionadas anteriormente podría suceder. Por otra parte entramos a época electoral y si bien eso empeora un poco las cosas, también hace que los ojos de diversos organismos internacionales se posen acá, por lo que probablemente haya más cautela del gobierno al manejar situaciones de este tipo. O por lo menos eso espero.

¿Cuáles deben ser los cambios urgentes en las políticas para evitar en el futuro que en la Amazonía puedan generarse conflictos aún más grandes que en Bagua?

Sifuentes: Me pides demasiado. Yo creo que, al menos, toda la protesta amazónica del 2009 (que no se redujo al “Baguazo”) consiguió el respeto de las élites peruanas. Ya saben que no le pueden meter la uña así nomás. Ahora toca que la dirigencia amazónica asuma con madurez la responsabilidad de esta conquista. No todo se soluciona desde Lima.

Godoy: Básicamente, tener claras políticas de desarrollo concertadas y una mejor actitud hacia los pueblos amazónicos. También es central que las autoridades regionales tomen una mayor conciencia de su rol activo en este tipo de circunstancias. Sólo el presidente regional de San Martín tuvo un rol proactivo, lo que no ocurrió con sus pares.

Tintaya: Creo que diversos ministerios podrían llevar una agenda más concreta sobre la Amazonia, sobre todo aquellos que tienen relación directa como el Ministerio del Medio Ambiente. Está demás decir que los interlocutores deben ser autoridades que sean legitimidas en la misma zona y un sistema permanente de comunicación horizontal. Reconocer lo establecido en decretos internacionales e insertar paulatinamente a este proceso de “desarrolllo” nacional a la Amazonía. Por ejemplo, la comunicación y contacto debe ser más fluido. Que obliguen a las empresas aéreas y navieras tener rutas obligadas a costa de sus ganancias a zonas específicas y neurálgicas, que se reoriente la participación del canon a estas comunidades tal vez de manera directa a las familias más empobrecidas, con la condición de cumplir acciones específicas en salud, educación y mejoras de su calidad de vida, y no estaría mal una representación indígena  amazónica en el parlamento con voz y voto en número definido.

Bustamante: Más que preocuparse por los conflictos, el gran tema sigue siendo la inclusión y la presencia del Estado: acceso a servicios públicos, etc. Estamos más preocupados por sacar los recursos que hacer efectiva la ciudadanía de los habitantes de la Amazonía. Otro es el fortalecimiento de instituciones, presencia de partidos, etc. Bastante, pero bueno, es lo que hay que hacer.

Arellano: Definitivamente considerar los derechos de los pueblos indígenas mediante unos mecanismos de consulta efectivos y no manipulados, cuyos resultados sean tomados en cuenta. Asegurar a las comunidades la real posesión de sus territorios. Y lógicamente cambiar la política entreguista del gobierno con respecto a las riquezas de la selva, conservarla en vez de depredarla y hacerla autosostenible. Pero.. no hay que ser ingenuos.

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Comentarios
  1. [...] Diario de IQT: Bagua, según la web 2.0 [...]

  2. Eduardo Soto Raygada dice:

    Tus entrevistados pueden ser diversos en cuanto a residensia pero en cuanto a genero y sobre todo tendencia son exactamente lo mismo…es decir no hay contrapeso sino que todas las opiniones son de personas que comparten una misma ideología..lo que hace de esto un post bastante tendencioso…

    • Gino dice:

      Eduardo, para evitar suspicacias, te invito a responder las mismas preguntas, creo que nuestro amigo Paco, como demócrata, no pondrá objeciones. Luego cotejaremos y abriremos un debate de opiniónes alturadas.

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