Archivos para mayo, 2010

Recuerda, recuerda: Bagua

Publicado: 31 mayo 2010 en Paco Bardales
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Esta semana se inician los actos conmemorativos de la tragedia de Bagua, la cual desnudó el aún más grande drama amazónico. Cuando la lucha regional se chocó contra el Perú oficial.

(Imagen: Ronsoco Azul)

Hoy, como nunca, mantenemos vivo el espíritu de la demanda del pronunciamiento de este blog cuando sucedió lo del 5 de junio pasado:

Demandamos por encima de todas las cosas, en medio de esta tragedia de incalculables consecuencia, que los dirigentes, analistas, formadores de opinión analicen el drama amazónico con realismo y sin prejuicios, que perciban a la Amazonía no como un territorio inhóspito, exótico o abigarrado, sino como un espacio físico y espiritual que alberga la mayor extensión del país, la mayor reserva de flora y fauna, el más importante depósito de cosmovisiones, la más dinámica fuente de identidades culturales. La Amazonía no debe ser el territorio al cual vayan a morir todos los sueños de codicia, de colonialismo decimonónico, no puede ser  un lugar en que los peruanos tengamos que matarnos entre nosotros, sino aspirar a convertirse una posibilidad concreta, valiosa, sustentable para el progreso y el desarrollo del Perú

En Diario de IQT conmemoraremos con dignidad, sin estridencias, con esperanza, con arte y cultura este infausto aniversario, en la idea de que no vuelva a pasar.

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Esta vez nos entrevistaron en Marea Cultural (#mareacultural) y la dinámica y alentadora página cultural (alojada en el cálido corazón de Chimbote) , y esto fue lo que conversamos, sobre cultura,  Bagua, Twitter, y el futuro de las comunicaciones desde las nuevas teconologías en Iquitos y la Amazonía peruana .

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El 29 de febrero de 2008, la embarcación Santa Elena, perteneciente a la Municipalidad de Alto Tapiche, naufragó en un sector del río Tapiche (Requena) con, aproximadamente, más de 120 personas a bordo y quedó con su base mirando hacia la superficie. La zona es conocida por la formación constante de remolinos fluviales.  Aquella noche se había desatado una tempestad en la ruta de la nave. Pero, algo mucho mayor que los fenómenos naturales –muchísimo mayor – propició que se desencadenara la tragedia

El desorden del transporte fluvial no permitió averiguar inicialmente cuántos pasajeros habían abordado a la Santa Elena. La sobrecarga era atroz, y entre otras cosas, se habían apiñado materiales de construcción, fierros y 900 bolsas de cemento. Los equipos de la Marina de Guerra (buzos, herramientas y un helicóptero) destinados para el rescate inicialmente fueron insuficientes para recuperar a muchos sobrevivientes que se encontraban atrapados dentro de la parte hundida del barco. Tuvieron que ser necesarios equipos de oxígenos especiales. Se contabilizaron más de 30 víctimas, funcionarios de la municipalidad de Alto Tapiche entre ellas.

El Juzgado de la provincia de Requena ordenó detención preventiva contra el alcalde de Alto Tapiche, Javier Villacorta, pues él presuntamente tenía conocimiento de que la embarcación no contaba con ningún tipo de documentación ni se habían hecho todos los esfuerzos por evitar el accidente. Según las autoridades, la motonave Santa Elena fue intervenida antes del naufragio cotidianamente por navegar negligente, en precarias condiciones.

Compilo algunos detalles de lo ocurrido hace más de dos años porque acaba de suceder una tragedia similar, donde las coincidencias en las causas, en los motivos y el deficiente procedimiento para la prevención, cuidado y rescate son como dos gotas de agua. El naufragio de la motonave Camila en Santa Rosa, cerca de Indiana, con un saldo hasta ahora conocido de 12 fallecidos, 30 desaparecidos y más de 200 sobrevivientes, es un claro modo cómo todos los estamentos encargados de que la tragedia no se repitiese han fallado clamorosamente (y en algunos casos de modo cuasi criminal).

Debemos reconocer que viajar a través de los ríos amazónicos tiene sus peculiaridades. Tiene muchos encantos y propicia la generación de diversas anécdotas, memorables y entretenidas. Pero, aún mayores, desnuda una serie de estrecheces, desventajas, riesgos, y amenazas. Sin desmerecer en absoluto las inclemencias del ecosistema amazónico, muchas de las turbulencias fluviales no hacen sino abrir al ojo público el informal sistema de transporte público

Luego del naufragio del Alto Tapiche, el periodista Javier Medina documentó para el diario El Comercio algunas cifras preocupantes: a) Entre el 2002-2008, hubo al menos nueve accidentes fluviales y más de 36 fallecidos; b) En casi todos los casos se trataba de transportistas que operaban informalmente; c) De las 857 embarcaciones que navegaban, por lo menos unas 500 lo hacían de manera informal; d) Casi todas las embarcaciones informales sólo pueden soportar cargas de entre 2 y 50 TN; e) Sólo en el año 2007, 15 empresas informales fueron sancionadas por sus operaciones en los ríos. ¿Ha cambiado algo el panorama desde entonces? Por cuestiones de lógica, de sentido común, legales y profesionales, debería, sí, bastante. Pero no, al parecer. El año 2008, como ahora, las autoridades hablaron de ser más estrictos en el control de la navegación, así como reforzar las capitanías de puerto. Este 2010, resultan patéticas las demostraciones de figuretismo electorero y las peloteadas para evadir responsabilidades por la tragedia de Santa Rosa.

En principio, resulta pueril discutir por qué las autoridades no han logrado aún dar soluciones al grave problema de la ilegalidad en los embarcaderos. Masusa, que en teoría es el principal puerto de Iquitos, es un sitio donde campean el desorden, la suciedad, el contrabando y la clandestina movilización. Hasta el momento no se han logrado ponerse de acuerdo las Municipalidades de Maynas y Punchana para sanear adecuadamente el terreno. No hay control de lo que se embarca, la hora de los zarpes, la sanidad o el peso exacto de las embarcaciones. No existe un control real de pasajeros, tampoco de carga. No se hace una inspección de transporte de material prohibido o personas requisitoriadas. Según el periodista Héctor Tintaya, hay sospechas que algunas de estas empresas son fachadas de grandes lavaderos de capital.

Las empresas tienen gran culpa de los problemas que suceden. Por ejemplo, la motonave “Camila”, con una antigüedad de 12 años, había sido intervenida en reiteradas ocasiones por Guardacostas debido a que transportaba combustible de manera ilegal y hasta armamento de guerra. En la última intervención, ocurrida el 11 de agosto del 2009, se decomisaron 70 galones de de gasolina de 84 octanos y 100 cajas con cartuchos de caza calibre 16, camuflado entre los productos de primera necesidad. En esta oportunidad, el Ministerio Público anunció que iba a denunciar el hecho ¿Lo hizo realmente?  Al parecer no, de lo contrario no se hubiera llegado a este fatal desenlace.

La capacidad máxima de “Camila” era 140 personas. Al momento de la tragedia, había más de 250. En esa oportunidad, habría subido más de 50 bidones de manera subrepticia después de que el barco zarpara de Iquitos. Según testigos, la bodega tenía huecos por donde entraba el agua. Algunos pasajeros advirtieron a la autoridad, pero ésta no tomó en cuenta el aviso. Demás esta reprobar el cinismo y la mala fe del propietario, Camilo Montoya, clara muestra del proceder de muchos de estos pretendidos empresarios fluviales, que permiten – cuando no corrompen para que se realicen – actos de esta calaña.

Capitanía de Puertos tiene una responsabilidad inmediata, pero no es cierto que sea culpable integral del drama. Es cierto que antes de que zarpara “Camila” del puerto de Enapu, sólo apareció un asistente de dicha oficina, que  subió y desde las escaleras miró brevemente con una linterna a los compartimentos de pasajeros. Los testigos señalan que no se revisó la sobrecarga (entre otros, materiales de construcción, combustible, motocarros, ganado). De acuerdo al manifiesto de pasajeros, el barco tenía  originalmente  146 personas y 44 toneladas de carga. ¿De dónde salió más gente y más peso?

Capitanía se lava las manos, indica que no puede revisar cada 10 metros el destino de las naves debido a la complejidad de la selva, pues su labor es verificar la seguridad: si las motonaves cuentan con los chalecos salvavidas y las diversas normas de seguridad. Esto evidentemente cierto, pero también depende de la capacidad de gestión institucional. Uno de los problemas que han venido a complicar la labor fue la Ley 27943 que crea el Sistema Portuario Nacional. Allí se  le quita a Capitanía de Puerto el otorgamiento del zarpe, así como una reducción de 30 millones de soles anuales, el 40% del presupuesto que teníamos antes. Además, para controlar las acciones ilegales ahora necesitan la presencia de las usualmente ineficientes o lerdas Policía Nacional y Fiscalía. Capitanía, en función de la nueva legislación, ya no puede actuar unilateralmente para detener preventivamente a nadie. Esta es una labor política.

Cuando sucede una tragedia como ésta, todas las autoridades tratan de figuretear y mostrar su preocupación, pero poco hacen en verdad por prevenir estas situaciones, sea a través del Sistema regional de Defensa Civil, sea a través de sus presupuestos, sea a través de acciones logísticas de sus instituciones. ¿Podrían gestionar que se atiendan los graves déficits económicos y legales en la vigilancia y seguridad fluvial?

Lo más triste es que ante el accidente en sí no se ha prevenido para que este no ocurra, sino que ante el hecho mismo no se procede inmediata y adecuadamente. Después del naufragio, hubo una ausencia de maquinaria para rescatar a las personas atrapadas en la bodega de la nave. La falta de equipos de buceo u oxígeno por parte de la Marina era clamorosa. Los remolcadores y grúas oficiales brillan por su ausencia y los apoyos privados no son aprovechados a tiempo. Hasta el momento se ha intentado reflotar la “Camila” dos veces, infructuosamente. Lo más sorprendente es escuchar en RPP, de boca del contralmirante Rodolfo Reátegui, jefe del distrito de Capitanía Nº 5, que no existe ningún plan de la Marina para recuperar la nave, pues no es labor de la institución reflotar embarcaciones siniestradas ¿A quién corresponde entonces esa misión? ¿Y la solidaridad, la compasión y el honor profesional?

Demás está decir que también somos responsables los mismos pasajeros que deseamos embarcarnos a cualquier costo, sin medir seriamente las consecuencias de confiar en empresas inescrupulosas o informales. Al final, todo sigue igual, y es posible que después de las consecuencias inmediatas, se diga todo y no se haga nada. Atentos, porque el transporte fluvial en la Amazonía se encuentra en camino de ser una permanente bomba de tiempo social y económica.

Extra: Encontraron droga en la motonave Camila

Por: Lando

(Detalle de mural de César Calvo de Araujo: Llegada de vapores envíados por Ramón Castilla a Iquitos)

El día martes 03 de noviembre de 2009 a aproximadamente las 5 y media de la tarde, sobre la ciudad de Iquitos se iniciaron fenómenos naturales de vientos huracanados y tormenta eléctrica . Doña Luz Valdez de Achong se apresuraba a juntar la ropa que había lavado y se había estado secando en su tendedero. Oye mujer a donde vas que te vas a mojar que ya está lloviendo, regresa, le había dicho su esposo Don Lucho Achong. Ella inmediatamente le hizo caso y regresó rauda a su sala en el segundo piso de la Casa Fitzcarraldo. Seguidamente se escuchó un estremecedor estruendo.

La casa Fitzcarraldo es patrimonio arquitectónico de Iquitos y su edificación data en aproximadamente 200 años de antigüedad. Su construcción fue dirigida por unos arquitectos moyobambinos. La pared del frontis hecha con material único, una mezcla de barro, chancaca, clara de huevos, estiércol de ganado y paja sobre una base de palos y madera de amarre u horcones, amarrados, valga la redundancia, con pona. Le dicen la casa Fitzcarraldo por que allí vivió el cauchero durante 6 años desde 1893 hasta 1899, según nos cuenta el Sr. Luis Achong Arellano (actual propietario) cuyos abuelos se mudaron a ocupar este edificio en el año 1917.

Aquel estruendo que dejó helados al Sr. Achong y a su esposa fue justamente originado por la caída, sobre el tendedero, de uno de los dos murales del pintor Casar Calvo de Araujo (1910-1970) instalados en la vieja casona de la Municipalidad de Maynas, uno que representa el descubrimiento del río Amazonas, por Francisco de Orellana, y el otro, la llegada de los vapores que enviara Ramón Castilla a la aldea de Iquitos (1864), entonces puerto fluvial, origen de la ciudad actual. Lo que pasa es que en el año 2007, el actual alcalde, Salomón Abensur, decidió construir un nuevo palacio municipal, e inició la demolición del existente, provocando la inmediata reacción de artistas e intelectuales, que se opusieron a tal acción.

Así, Abensur, con la sin-querer-queriendo complicidad de los contratistas empleados para este caso, los elementos y de la pluma de una endeble grúa, lograba que un patrimonio cultural, un pesado mural del pintor Cesar Calvo de Araujo, cayera estrepitosamente sobre otro patrimonio cultural, la antigua casa Fitzcarraldo, casi destrozándole el techo y parte de su valiosísimo e irrestaurable frontis.
Los detअल्लेस्दे lo que sucede en la actualidad y las acciones que están tomando los artistas en general liderados por el INC Loreto y su Director el también renombrado artista plástico Christian Bendayan, para protestar ante estos despropósitos los podrán encontrar en este vínculo de Diario de IQT .

El motivo de esta crónica es mostrar el archivo gráfico de lo que sucedió aquella vez. La siguiente es la secuencia de fotos:

(Foto: Diario La Región)

El reciente naufragio en el río Amazonas de la motonave Camila ha tenido a los medios de comunicación trabajando arduamente para brindar información.  Un resumen lo trae el diario Pro & Contra

Dos fallecidos, más de cincuenta desaparecidos y 137 sobrevivientes es el resultado del naufragio de la motonave Camila ocurrido la madrugada de hoy cerca de las 2 de la mañana en las inmediaciones del caserío Santa Rosa, a 10 minutos de la localidad de Indiana, en el río Amazonas. La nave tenía como destino final la localidad de Islandia en el río Yavarí.

La nave partió del puerto de Enapu ayer martes pasada las 8 de la noche tras la aprobación de la Autoridad Portuaria Nacional. Versiones extraoficiales señalan que la nave durante su recorrido siguió recibiendo pasajeros y carga. La mala estibación de la nave, sumado a la sobrecarga de la misma generó un boquerón en el casco lo que hizo que empezará a hundirse. Inmediatamente se comunicó el hecho a Capitanía de Puerto mientras que el timonel de la embarcación trató de llevaran la nave hasta la orilla del río con resultados infructuosos pues la embarcación terminó volteada.

Hasta el momento varios heridos han sido trasladados a Iquitos para que sean atendidos. Extraoficialmente, los buzos de la Marina de Guerra se encuentran en el lugar del accidente, tratando de abrir algunas puertas donde se supone aún permanencen vivos algunos otros sobrevivientes. La desesperación es evidente, debido no sólo a las condiciones en las que se encuentra la nave, sino también a la falta de comida y luz.

Los primeros  fallecidos indentificados, en horas de la mañana fueron: Antonio Sotelo Príncipe y Ana María Venturo (actualmente la cifra ha crecido hasta 12)

Se tiene información adicional de que por lo menos 50 barriles con combustible de contrabando subieron a la motonave y estos se voltearon, amenazando con derramarse al río y generar contaminación ambiental.

Aunque es muy difícil precisar el número de  personas que iban dentro de la motonave, debido a las condiciones informales en que se manejan las cifras de abordaje, lo que se conoce es que serían más de 260 los pasajeros, incluyendo más de ocho turistas extranjeros podrían haber estado en el barco. Aquí la lista parcial de sobrevivientes, heridos y fallecidos.

Tanto el presidente regional de Loreto, Iván Vásquez, como el alcalde de Iquitos, Salomón Abensur, se han hecho presentes en Santa Rosa para verificar el estado de los heridos y las labores de recate. El mismo presidente del consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén ha manifestado su preocupación por el accidente.

Link: Algunas fotos del naufragio, via el Facebook de diario La Región

Actualización: Se ha elevado a 4 el número de los fallecidos. Dos víctimas aún no han sido identificadas. También 20 heridos y 140 sobrevivientes (Perú.com)

Actualización: La cifra más reciente habla de 12 fallecidos, 2o heridos y más de 140 desaparecidos (Perú.com). Los fallecidos son:

. Antonio Sotelo Príncipe (45)
. Ana María ventura Antonia (68).
. Dos mujeres de unos 60 años
. Un hombre de unos 75 años
. Rosa Lidia Zumaeta (6)
. Carmen Bocanegra Ríos (29)
.  Max Leonel Osco (1 año)
.  Mencer Tirarica Bocanegra (1)
. Isabel Chacón Mariño (50)

. Tres niños que no han sido identificados

Link: Tres análisis loretanos sobre navegar en los ríos Amazónicos: Delaselvasuwebón, Héctor Tintaya y Ramiro Celis

Dicen que la campaña para las elecciones regionales y locales del próximo 3 de octubre ha empezado buen tiempo atrás. Con honestidad, no he visto más que ruido, folclore e involuntario humor de los que se pretenden candidatos.

La orfandad de ideas es preocupante. Parece como si en Loreto se hubiera tergiversado tanto la noción de servicio a la comunidad que cualquier debate vecinal en radio o TV resulta más técnico y propositivo que los penosos balbuceos de varios de aquellos “líderes” que se alucinan nuestros interlocutores.

Las propuestas no deben ser eslóganes vaciados de contenido, del tipo “voy a mejorar la agricultura”, “voy a parchar más pistas” o “voy a construir estadios”, inútiles y falsos cuando no se sustentan con cronogramas, esquemas y bases económicas. Una campaña debería consistir en comunicar al electorado las alternativas para su desarrollo, los temas cruciales para su futuro. ¿Alguien ha esbozado un plan de salud integral? ¿Algo concreto para recuperar las fronteras? ¿Alguien ha dado cifras para aminorar la pobreza en la región? ¿Alguien ha hablado de ordenamiento urbano o lucha contra el ruido? ¿Sobre desarrollo turístico y política cultural? ¿Banda ancha? ¿Calidad material y humana de la educación? ¿Continúo?

Una campaña que se precie de tal no puede consistir en lanzar gallos lastimeros, equiparar progreso con desempeño de un equipo de fútbol, condecorar a Olga Tañón o  fomentar el baile y regalar trago. Esa no es de ninguna manera la forma como la política cambiará positivamente a Loreto.

La importante crítica de arte peruana Élida Román escribe en el diario El Comercio una nota alertando el abandono y riesgo potencial en que se hallan dos murales del gran artista amazónico César Calvo de Araujo, los cuales fueron extraidos del antiguo palacio municipal de Iquitos y han sido abandonados a su suerte por la gestión edil del actual alcalde Salomón Abensur, uno de los más ineptos y, además, nefastos en cuanto a la promoción y desarrollo de manifestaciones artísticas en la provincia de Maynas. Aquí el texto completo de Román:

César Calvo de Araujo (Yurimaguas, 1910-Iquitos, 1970), pintor y poeta, es el nombre más reconocido como artista de la Amazonía en los dos primeros tercios del siglo pasado. Autodidacta y apasionado de su tierra, sus obras recorrieron EE.UU., Brasil, Bolivia, Colombia y Argentina. A él se deben los dos murales instalados en la Municipalidad de Maynas, uno que representa el descubrimiento del río Amazonas, por Francisco de Orellana, y el otro, la llegada de los vapores que enviara Ramón Castilla a la aldea de Iquitos (1864), entonces puerto fluvial, origen de la ciudad actual.

En el 2007, el actual alcalde, Salomón Abensur, víctima de la fiebre modernizante y cementera, decidió construir un nuevo palacio municipal, e inició la demolición del existente, y provocó la inmediata reacción de artistas e intelectuales, que exigieron detener tal acción (ver Diario de IQT), y lograron, como resultado, la intervención del INC, que estableció exigencias específicas en relación con el cuidado y conservación de los citados murales, condición indispensable para otorgar el permiso correspondiente.

En noviembre del 2009, sin embargo, se retomó el proceso de demolición, sin autorización del INC, con el resultado de que la grúa que trasladaba los murales cayó sobre la vecina casa Fitzcarrald, patrimonio arquitectónico y el inmueble más antiguo que se conserva en Iquitos.

Si bien los murales no sufrieron, fueron desterrados al parque zonal, y permanecieron al aire libre, hasta febrero del 2010. Entretanto, el alcalde firmó un acta por la que se comprometía a reparar el daño en la casa afectada y dar tratamiento adecuado a las obras de Calvo, lo que, por supuesto, no se ha llevado a cabo hasta la fecha.

En marzo, el INC-Loreto, bajo la dirección de Christian Bendayán, ha entablado demanda contra la municipalidad. Como dato final, se conoce un proyecto de nueva sede, provisto con un pintoresco diseño de fachada, en que espejos y neones completarán esta historia difícil de calificar.

Habría que hacer algo urgente para salvar estos tesoros del patrimonio cultural amazónico ¿verdad? La comunidad loretana y la comunidad artística local, nacional e internacional tienen la palabra.

EXTRA: El INC Loreto ha invitado a una reunión a toda la comunidad artística y general para discutir y debatir el abandono y riesgo en que se encuentran los dos murales de César Calvo de Araujo, extraídos del antiguo palacio municipal de Iquitos y abandonados a su suerte por la gestión del actual alcalde Salomón Abensur. El encuentro se realizará este jueves 27 de mayo en el INC- Loreto (Malecón Tarapacá 382 Altos) a horas 8:00 p.m. Es hora de asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos y artistas loretanos, exigiendo a las autoridades se respete el arte y la historia de nuestra región.