La Búsqueda del Alba

Publicado: 30 octubre 2009 en Paco Bardales
Etiquetas:, , , , ,

Carátula La Búsqueda del Alba

Los amazónicos deberíamos empezar a leer más libros como La Búsqueda del Alba. El mundo, en general, así como quiere leer más y mejor al extraordinario César Calvo, debería descubrir – o redescubrir – a Germán Lequerica Perea, iquiteño nacido en los febriles años treinta, poeta, narrador y creador de una de las tradiciones literarias más importantes de estos fastos.

Digo que La Búsqueda del Alba debería ser leída en los colegios, como parte del Plan Lector de estas coyunturas bilingües y globalizadas, debería volver a los cafés que promueven la alerta y la reflexión, debería sin duda ayudar a que los universitarios se enteren que hay modos de salvar el alma y ayudar a que el mundo no se acabe más allá de sus prioridades subrayadas en bailes de moda y calificaciones en rojo.

Repito, La Búsqueda del Alba debería ser cantada una vez más por todos aquellos rapsodas o trovadores o febriles prospectos de creadores. Debería tener un espacio en la mesita de noche, con la ventana de la habitación abierta hacia un frondoso árbol y el maldito teléfono celular apagado, silenciado, implacablemente ahogado.

Digo, todo(a) joven que tenga una sensibilidad para el arte y la belleza debería iniciar su aprendizaje leyendo La Búsqueda del Alba.

Escrito a finales de los cincuenta, reflejaron sin dudar los primeros sones de una revolución. Estética y estructurada, sencilla y filosófica, panfletaria y medida, inabarcable y musical, significó el triunfo primero del poeta sobre la palabra en una era y un contexto en que se presumía de los temblores del bosque, que se refocilaba en los devaneos del dandismo ocioso y prejuicioso, que se abandonaba al hombre como objeto y sujeto primordial de la creación.

Es entonces que busco con mis manos

con mi paso furtivo

con mi sudor cargado de cadenas

un canto de bondad y de esperanza nueva

un pedazo de tierra labradora

para tu reja triste.

La Búsqueda del Alba, en efecto, es un trayecto de aprendizaje iniciado y redondeado a partir de las inquietudes de un intelectual orgánico, afectado íntegramente por su oficio. Es el testimonio apasionado de un hombre apasionado, sin duda, doliente, sin ninguna duda, pero esperanzado, caray, tan esperanzado que buscaba contagiar de su esperanza a todos aquellos que lo pudieran leer. Era aquél hombre que buscaba la música de las sensaciones quien se encargaba, además, de crear su propio soplido de luz para quienes no podían ver.

Germán Lequerica había decidido convertirse en farolero que iluminará las visiones de los hombres con La Búsqueda del Alba.

Si fuera –digo-

un paraíso el ande

el mar un río mineral como la nube

la golondrina un sueño de verano

la búsqueda del Alba

fuera simple

fuera tal vez y nada más hermano

el nacimiento puro de la luz.

Rememoro pasajes de La Búsqueda del Alba cada vez que puedo. No porque crea que sea una obra maestra de la literatura mundial (aunque sí creo que es una de las cumbres gozosas de la poesía amazónica). Recuerdo sus pasajes y recorro sus territorios punzantes, explosivos, apasionados, porque es un libro conmovedor. Me gusta mucho   Ese maldito viento, una de las  mejores obras de Lequerica (que Luis Hernán Ramírez, gran crítico, indicaba como depositaria  de “sus mejores cuentos, pues expresan en toda su dimensión humana y social, el drama que viven los explotados y marginados sociales”). Pero a la hora de la confrontación con el corazón, La Búsqueda del Alba tiene de aquello y más, en cantidades estelares.

Quiero un paraguas grande

inalcanzable

para perennizar la estrella entre tus ojos

para fortalecer la fe de los domingos

para el amor que nace

para el que tenga sed todos los días

para poblar de besos

las canas verdaderas de mi abuela

primerplano7

La Búsqueda del Alba es un canto de y para los oprimidos, es una posibilidad de redención para los condenados usuales de la tierra y sus contradicciones.  Hay palabras que se reiteran constantemente: “amanecer”, “hermano”, “selva”. Hay un término que revela gestas y deseos infinitos de cambio, uno radical pero concreto. Es acá donde la palabra “fusiles” se repite tan férreamente, como metáfora y como alusión del cambio y la redención. Lequerica asume la revolución en una época que todos hablaban de ella y todos eran tan sectarios como cuadriculados en su mención, salvo, claro, los grandes  poetas, los que no necesitan balar tanto para que su canto se vuelva rugido de compromiso con el mundo.

La búsqueda del alba

– lo repito –

es un  minuto alto

un dolor con espinas como de parto enorme

un mar de tropezones

Es un cálido abrazo en la distancia

una celda feroz

un exilio de plumas en el vuelo

un genuino amargor de ave atrapada

Pero también

hermano

la primera noción de nuestra lucha

la dirección del viento

la bandera inicial de los fusiles

Lequerica fue reconocido tardíamente por este poemario, el más intenso y entrañable que haya escrito un loretano. Como alguna vez escribí, es posible encontrar en él la más profunda al leer versos que siguen retumbando en la memoria y el corazón de los lectores como éste: En la búsqueda del alba/ el hombre tiene inevitablemente/ cien manos/ cien pies/ y una estrella prendida en la memoria.

La Búsqueda del Alba, en suma, es una deuda pendiente para todos aquellos que aman la Amazonía, que aman la emoción, que aman el mundo.

Anuncios
comentarios
  1. Gino dice:

    Excelente post.

  2. En unos minutos hablaré de Lequerica y la Búsqueda del Alba en la Casa de la Literatura, antes de ello quise levantar este discurso/artículo/ensayo sobre el gran poeta amazónico como una deferencia especial del público lector de Diario de IQT

  3. Gino dice:

    Paco:
    creo que el INC- Loreto -con el apoyo de algunos intelectuales y personalidades de la ciudad- debería solicitar formalmente un reconocimiento de la municipalidad al aporte cultural que sigue haciendo Lequerica (y otros creadores que por ignorancia han sido y siguen siendo ninguneados por nuestras autoridades políticas), para que sus nombres y sus obras sea reconocidos y difundidos en las escuelas, colegios, universidades y en la sociedad en general, y, para que, eventualmente, algunas calles o espacios públicos lleven sus nombres. Ejemplos: César Calvo, Antonio Wong Rengifo, Arturo Hernández, Ciro Alegría, etc, etc. Y así perennizar el valioso aporte a la cultura y la identidad amazónica de estos personajes que (desconocidos para la mayoría) han contribuido a difundir nuestra realidad, nuestra cultura y nuestra peruanidad.
    El aporte que hizo y sigue haciendo la amazonía peruana al Perú (aparte de sus recursos petrolíferos y de “materias primas” que solo han beneficiado a la capital, a algunos políticos locales angurrientos e insensibles y a un puñado de empresas transnacionales) fue y sigue siendo un aporte cultural.
    Germán Lequerica y otros creadores (que nunca pidieron ni se beneficiaron de presupuestos institucionales y que murieron en la pobreza y ante la iletrada indiferencia política y social), merecen toda nuestra consideración y gratitud.
    Por respeto a nuestra historia, estamos en la obligación de exigir respeto y reconocimiento para él y para todos aquellos que con su sensibilidad, su talento y, desinteresadamente, aportan ideas, respuestas, belleza y razones que contribuyen a forjar nuestra identidad y a valorar lo nuestro.

  4. Mariana dice:

    Totalmente de acuerdo Paco, los artistas loretanos de toda índole deben comenzar a ser reconocidos como parte de nuestro patrimonio humano. Ya es hora de empezar a leernos,escucharnos y mirarnos con orgullo.

  5. Paola dice:

    hola a todos..!…ayer estuve en la casa de la literatura…[la verdad no recuerdo si se llama asi..]…en Lima, poq soy de ahi….y la verdad no conocia que existia autores de nuestra amazonia…[tremenda ignorancia la mia, y hago un mea culpa..]….y me quede muy sorprendida [la verdad casi m pongo a llorar..]….si muy sorprendida, por los trabajos maravilloso de German Lequerica, cuando escuche un trozo de su poesia en el archivo multimedia de ese lugar, con razon no podia entender como un lugar tan magico como la amazonia, que incita a tanta inspiracion, no tuviera sus propios autores, realmente sorprendente el trabajo de German Lequerica con la poesia, y tambien quiero destacar a Casar Calvo, ambos con buenos trabajos [aunq no haya leido sus obras, solo me bastó con el archivo multimedia…]….¡¡ a conocer mas sobre la cultura de nuestra amazonia…!!……Un mundo hermoso lleno de historias de cuentos, mitos y misterios…y magica poesia, se acaban de abrir para mi…..¡¡no duden en que leere “En busqueda del alma” y “las tres mitades de ino oxo”. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s