Frankenstein

Publicado: 26 mayo 2009 en Gino Ceccareli
Etiquetas: , , , ,

frankestein-1

Un pedazo de esto, lo amarro a aquello, retaceo por aquí, retaceo más acá, le agrego un poco por este lado, le abro el cráneo, le quito un poco de cerebelo, cosemos para que no se vea abierto, escondo lo que está podrido, luego lo disfrazo así, tapo un poco por acá, lo que me sobra le doy a fulano

¡Zas!

Está listo.

No vayan a pensar que me estoy refiriendo a la manera cómo hicieron al monstruo de Frankenstein, nada que ver. Aunque no lo parezca, estoy hablando de cómo algunas autoridades manejan el presupuesto de sus instituciones y sus proyectos.

Cuando Mary Shelley escribió la novela de terror donde cuenta la historia de un médico que logra revivir un cadáver con retazos de otros cadáveres y con algo de medicina, menjunjes, un poco de alquimia y harta electricidad; nunca se imaginó que un siglo después, en una ciudad tropical al borde del río Itaya, algunos (sacha) economistas y planificadores , bajo la batuta de algunos polítiquerillos (desgraciadamente elegidos) iban a superar al mismo doctor Frankenstein en las artes de retacear –en este caso partidas, presupuestos y proyectos- y crear monstruos de muchas cabezas, demasiados brazos y  bolsillos profundos.

Pues sí, nadie entiende cómo se están manejando algunos presupuestos. ¿Sabían ustedes que existen contadores, economistas, administradores y leguleyos “profesionales” que en algunas instituciones se dedican exclusivamente a “tapar”, “corregir”, “disimular”, “apañar”, “reducir”, “aumentar” y otras formas de hacer magia con el dinero presupuestado?

A pesar que existen oficinas de “Control Interno”, regidores “fiscalizadores”, Consejeros más astutos que los zorros, TUPAs, auditorías y demás formas de controlar la labor que hacen, éstos monstritos, perdón, éstos magos de uñas largas, encuentran siempre la forma de tergiversar, desfalcar, esconder, derivar y hasta desaparecer partidas de dinero que estaban presupuestadas para una cosa y terminan en otro lugar (¡a veces nadie los encuentra!).

Algunos son descarados y torpes. Son capaces de “sustentar” públicamente un desfalco o una malversación. Ni siquiera les tiembla la voz o sudan cuando públicamente “explican” que no tienen nada que ver en el cuento del Frankenstein que crearon. Para colmo, atacan, se indignan, gritan que es un complot, que son venganzas políticas, que no permitirán que los corruptos y sinvergüenzas dañen su imagen y otras babosadas más.

Estos “doctores” que se dedican a crear monstruos en las administraciones públicas están cruzados con vampiros. Chupan de donde pueden y se esconden de la luz. El gran jefe, generalmente es un cruce de vampiro, el hombre lobo y la momia. No exagero, si se ponen a pensar estarán de acuerdo conmigo.

Son tantos los mamarrachos que hacen y tantos los desatinos que cometen a diario que no se sabe si tienen un plan de trabajo o si improvisan todo lo que (des)hacen ya que al final de sus mandatos sus promesas se evaporaron y sus planes terminan transformados en nadie sabe qué. Empiezan obras que no terminan, pagan licitaciones que nunca se hacen, piden dinero a gritos al Estado y… al final del año, devuelven más de lo que pidieron!! Escalofriante.

En algunas Municipalidades distritales se queman archivos “por accidente”, en otras vemos a regidores que viajan “con su dinero” a Europa a reuniones “importantes”, hacen adquisiciones absurdas, etc. También nos encontramos con gente que ¡sale de la cárcel a postular nuevamente! Realmente esta gentuza nos ven las caras de cojinovas… claro, lo más sorprendente es ver que estos Frankensteins vivazos cuentan con el apoyo de otros (sinvergüenzas) que “trabajan” haciéndoles publicidad.

Estos “doctores” que crean monstruos al parecer nunca se enferman porque no saben que existen hospitales donde falta todo, son sordos porque viven en una ciudad ruidosa y no les importa, son ciegos porque no ven a cientos de niños que piden limosna y más de cien mil que trabajan en Iquitos; son virolos porque lo único que ven es plata y votos, no tienen sistema nervioso porque son insensibles a la miseria, nada les conmueve y se echan vaselina en todo el cuerpo para que todo les resbale…

Los “doctores” que crearon y siguen creando monstruos a lo Frankenstein son más monstruos que sus criaturas, más perversos y dañinos que los vampiros y menos humanos que el hombre lobo… andan por ahí, disfrazados de gentes y hasta pareciera que tienen corazón! Hay que huir de ellos y si es posible, denunciarlos a la justicia.

About these ads
Comentarios
  1. FRANZ MAX dice:

    ME SACO EL SOMBRERO!

    EXACTA CRITICA.

    SALUDOS

  2. Lupe dice:

    Como diría Chaparron Bonaparte: ¡estás en lo cierto Gino!

    Sls

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s