“Qué hermosa es tu hijita”

Publicado: 2 mayo 2009 en Miss Lizzy
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adolescentes2

“Qué hermosa es tu hijita”, “se parece mucho a ti”, “mírala qué educada”, “qué niña tan tierna”. 

Aquellas son frases que solía escuchar cuando tenía cuatro años más o menos, recuerdo a mi mamá orgullosa de tanta maravilla de hija.  Era una niña ( que fue creciendo con el tiempo), una incapaz de valerse por sí misma, que vive bajo reglas, acostumbrada a que los mayores hagan las cosas por ella, sin responsabilidades (porque es una niña y no sabe hacer esto o aquello), sólo tenía la obligación de estar feliz y disfrutar de cuanto tenía a mi alcance.Todo era muy sencillo, nada lo decidía por mí misma, si quería ir a un lugar sólo podía hacerlo si mamá decía que sí, y si decía que no, me aguantaba y me quedaba en casa sin hacer berrinche.Si había un cumpleaños y no quería ir, pues mamá no quería que me quede en casa y tenía que asistir, la ropa que debía usar mamá la escogía, los zapatitos negros tan hermosos mamá los escogió para mí, las amigas que pueden llegar a la casa por ser hijas de familia mamá las eligió. También escogió el shampoo para cabello castaño, el peinado de chilindrina para ir al cole. 

Papi sólo daba la plata y ella compraba las cosas para mí, lo elegía todo, lo decidía todo y yo, como era  una niña, no tenía que preocuparme por nada más que sacar 20 en los exámenes. 

Pero de pronto me doy cuenta que todas esas atenciones ya no son para mí; antes, si me dolía el estómago mamá me preparaba un té y me daba algún jarabe, ahora tengo que verlo todo por mí misma, desde lavar mi ropa hasta  comprarme la pastilla para el dolor de cabeza   intenso, tengo que prepararme el desayuno y plancharme los pantalones, ahora las señoras le dicen todavía ¡qué hermosa hija tienes y qué educada es! Pero lo de tierna ya quedó atrás, en la infancia.

Todavía recuerdo a papá quedándose hasta tarde esperando a que yo me durmiera, ahora me quedo mirando en la televisión algún noticiero o programa para adultos (que no necesariamente es xxx), sola, bebiendo una taza de té que yo misma preparé porque mamá está muy cansada y yo estoy lo bastante grandecita para prepararla.

 Ahora me tratan como adulto, pero aún tengo las restricciones de la niña, ahora soy adolescente según los libros y los doctores, y según mis padres ahora tengo más obligaciones.

¿Y mis derechos? pregunto constantemente. 

No me di cuenta exactamente cuando me convertí en lo que soy ahora: una señorita responsable, según dicen.  

Y eso es lo que significo para mi mamá y mis tías que siempre están interesadas en la vida de los demás, pero no saben lo frustrante que era en un tiempo no poder salir a los lugares que quisiera, con las personas que me diese la gana y hasta la hora que yo decidiera, porque no soy una persona mayor (a pesar de mi DNI azul), y sin embargo tampoco soy una niña. Era muy confuso, no ser ni lo uno ni lo otro. Ojalá y alguien en esa etapa de la vida  te explicara cómo funcionan las cosas y entonces uno estaría preparado para afrontarlas. Pero no, sola tuve que ordenar con el tiempo mis ideas y calmar mi rebeldía (en ese entonces creciente) porque me sentía atada de brazos. Ya no me cuidaban  pero tampoco me daban las libertades de una persona adulta.   

Un día mi padre me dijo que yo era libre de tomar mis propias decisiones y al otro día él mismo, de sus propias palabras me dijo que mientras estuviese bajo su techo era él quien mandaba y que sólo me iría de la casa el día que me case de blanco; para eso yo le había planteado la idea de que algún día (algún remoto día) yo tendría que irme de la casa a vivir sola  porque tendría que asumir mi verdadera independencia (ustedes saben, cosas de muchachos).

¿Dónde está el sentido de sus palabras, entonces?  

Yo me pregunto a veces si estaré cumpliendo bien mi rol de adolescente, ya que los libros se contradicen el uno con el otro y al final no sé quién tiene la razón, y decido que yo, y que todos los demás están equivocados. 

Ojalá hubiese alguien que en el momento preciso te dijese: “desde hoy eres un adolescente y tu comportamiento debe ser el tal; tienes tales obligaciones y tales derechos, desde hoy los adultos te deben tratar así y los niños asá” (algo así como un código de ética del nuevo adolescente). Sin embargo, todo lo tenemos que descubrir, o mejor dicho, nos tenemos que amoldar e ir creciendo conforme pasan los años y acarreamos los problemas. 

Otra pregunta que siempre a estado en un lugar al que llamo “mi limbo mental” es ¿por qué nadie parece entendernos? Si todos, absolutamente todos atravesamos esta etapa de la vida y tal parece que los adultos ya no lo recuerdan y nos recriminan absolutamente  actitudes que ellos califican como malas.

Si nos gusta el rock, somos unos locos dementes, si nos gustan las minifaldas, parecemos unas lolitas y damos mala fama a la familia, peor si nos subimos a la moto de un amigo, somos de lo peor y los avergonzamos, los adolescentes tenemos que vivir dando explicaciones. Pero a los adultos quién les dice algo cuando cometen alguna falta. En general mis padres me juzgan por cosas que con el tiempo se han ido formando en mi carácter, me juzgan por las mismas cosas que ellos generaron en mí, yo debería gritarles en sus caras todas las cosas que me parecen malas de ellos, pero no, no puedo porque yo no soy adulta, sólo soy adolescente.

¿Quién entiende a los padres?

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comentarios
  1. Remi dice:

    Diré en principio que no suelo leer este tipo de posts que comunican alguna experiencia del autor, excepto si se trata de Ortiz, Baily, Giacosa o Acevedo. Los blogs que leo generalemente abordan temás polémicos (no necesariamente mediáticos), o políticos, o económicos. Sin embargo no sé por qué razón, cuando vi el título de tu post, comencé a leerlo y no pude parar sino hasta terminarlo. Mérito tuyo, es obvio.

    No voy a negar que un gran aliciente para leerlo fue saber que se trataba de un texto de una joven.

    Pero, yendo al tema que abordas, puedo, con conocimiento de causa, decir que la muchas familias y la sociedad trata de la misma forma a muchos varones. Es decir, no sólo es común escuchar: “Qué hermosa tu hijita”, sino que también es frecuente: “Qué hermoso tu hijito”, “qué educadito”, “qué bien se comporta”, “mira qué tranquilito”. Lo digo yo que he tenido que soportar este tipo de comentarios hasta hace relativamente poco tiempo.

    Ser el primogénito de una pareja joven me convirtió desde la sala de partos, en un niño sobreprotegido. Mi padres, inexpertos, creían que era de cristal y que ante cualquier descuido suyo, podría romperme. Sin duda mi niñez y parte de mi adolescencia pudo haber sido más saludable y berraca de no haber estado tan resguardado. No negaré que ante el más mínimo relajamiento de este escudo protector, me largaba a jugar fulbito bajo la lluvia, o a manejar bicicleta por toda la ciudad, esto mientras era niño.

    Estudié la primaria en la escuela en la que trabaja mi madre, había que ser extremadamente cauteloso al momento de las travesuras. Seguí la secundaria en un colegio en el que el Director era mi padre, lo veía en las formaciones, los recreos, y hasta en el aula.

    Ni se diga cómo reaccionó mi madre cuando se enteró que me empezaba a gustar una guapa chinita. Yo tenía 11 años, y mi madre, alterada, me dijo: “Y quién es Florcita”, “déjate de sonseras”, “dedícate a tus estudios”. Como si sentir algo bonito y tierno por una niña fuera pecaminoso y traba insalvable para mi formación académica.

    Quizá por ese tipo de conductas, más manifiestas en mi madre, no llegué nunca, ni siquiera hoy, a confiarles muchas cuestiones íntimas a mis padres, a los que, está de más decir, amo intensamente.

    Pero, ¿cómo es que pude llegar a ser un tipo “normal”? Simple, me fui de casa, y de la ciudad, y de la región, a vivir solo, a cuidarme solo, a formarme solo, a buscar madurez e integridad. No es que me haya fugado, ocurre que acabé el colegio y vine a estudiar a la capetal. Recuerdo el mar de lágrimas en el que me despidió mi madre cuando vine para quedarme. Recuerdo la cuasi depresión de mi padre. Ellos, aunque con cuita, habían tomado conciencia de la necesidad de dejarme volar, de que tenía que aprender a usar bien mi libertad. Tarea que no fue nada fácil, tengo que reconocer.

    Han pasado ya más de tres años, y hoy creo ser un tipo “normal”, aunque no me guste mucho la idea de ser “normal” en una sociedad donde lo “normal” es a veces, repetir lo que otros han pensado y evitarle trabajo a las neuronas de uno. En todo caso, soy diferente al que era mientras vivía con mis padres. Y es cierto, a veces uno se pregunta: ¿quién entiende a los padres? Pero sin duda, ellos se hacen a cada rato una pregunta similar: ¿quién entiende a los hijos? La clave es a mi juicio que ambos se esfuercen por entenderse. La familia será entonces mejor. La sociedad será otra.

    Un beso, querida Miss Lizzy.

    PD: También tengo un blog, pero está casi vacío. Así que no te lo recomiendo.

  2. carlos cook dice:

    bonito el post…definitivamente son las dudas de un adolecente. quiero ser breve con mi comentario. en la vida hay pasos para convertinos en mejores personas, pero parece q esa manera de pensar ia paso de moda. aora todos kieren formarce para ser un empleado mas o llamemosle esclavo. Miss Lizzy la adolecencia es una etapa de dudas, por eso es q tienes tantas preguntas en la cabeza, y debido a eso es una etapa de mucho aprendizaje, y para q uno aprenda tiene q ekivocarse.
    no tengas miedo de acer las cosas q kieras, ojo!!, siempre llevando como base tus principios y la moral de los demas. pero lo demas q no te limite, los padres se comportan de esa manera por que ellos tambien fueron adolecentes y se ekivokaron mucho, y de una manera ekivovcada piensan q tú aras lo mismo.
    no te limites, estas en esa etapa tan linda y depende de lo que aprendas en aquella etapa para cuando seas una joven ,seas mejor persona.

    cuando seas adulta kisas entenderas que algunas actitudes de tus padres reflejan nada mas que el miedo a que te ekivokes, y ai dependera de ti cuando lleges a esa etapa de romper ese paradigma y puedas ensenar a tus ijos q ekivocarse no es malo, malo es reincidir en los errores por q de cada error se aprende.
    ejemplo:

    si en 5 anos te ekivicaste asta por gusto, seras mas intenligente que una personas que en 5 anos no se ekivoco, aquella persona simplemente mas vieja. espero que ayas entendido el mensaje, me alegra compartir mi conocimiento y experiencia contio. sin mas que decir me despido.

    saludos
    Carlos Cook.

    PD: te invito a que excursiones por mi blog…. cacookmorris.blogspot.com

  3. FRANZ MAX dice:

    YO LOS ENTIENDO! solo tienes que pagar la luz el agua, el internet y el telefono, te dan tu llave, te dicen que no llegues tarde (osea temprano con el pan), y listo, tus padres felices!!!
    a mi, de chiquito, me caia, y me decian “levantate tu solo”, DE ALGO HABRA SERVIDO!

  4. Lupe dice:

    Yo tbm era la niña linda e indefensa que le tenían que hacer todo sino algo le podía pasar, y de eso solo queda lo primero jaa, lo cierto es que a pesar que -a diferencia contigo- nunca me han dicho no a nada, no he aprovechado eso para hacer lo que se me diera la gana, he sabido ser responsable. Si tú tbm sabes que lo eres y lo demuestras (lo demuestras??), donde radica el error?, les has preguntado?, porque no eres lo suficientemente adulta? pues no lo creo o no lo sè.

  5. Nuestros padres nos educan como les educaron sus padres, que vienen a ser los abuelos. Si a ellos les educaron con represiones y muchas prohibiciones, ellos igualitos lo hacen con nosotros, y eso apesar de que puedas mostrar que cumples con tus obligaciones.

    La suma y el cumplimiento de responsabilidades te hacen independiente, si demuestras que cumples con tus responsabilidades quiere decir que dejaste de ser un niño por lo menos mentalmente, porque ya dejaste esa dependencia de que todo lo tenía que hacer tu mamá o tu papá porque te creían incapaz de hacerlo.

    Muchos padres piensan que el niño es un ser humano sin juicio ni interpretación, pero no se dan cuenta que el niño es un adulto pequeño muy curioso que no deben subestimar por ese afán de querer saberlo todo y de captar rápido las cosas más incluso que un joven o un adolecente. Todo niño merece atención pero sin exageración, así como toda persona sea grande o menor.

  6. emovi dice:

    muy buen post, la evrdad creo q los padres nos subestiman, no kieren que tomemos, fumemos, vayamos a fiestas, aunq ellos si lo agan , o en su juventud lo ayan echo.
    saludos

  7. Remi dice:

    Miss Lizzy:

    Gracias a Franz Max, Musmuki, quien gentilmente dejó un comentario en mi desierto blog, caí en otro blog tuyo (http://lasaventurasdelaura.blogspot.com/). Me divertí leyendo algunos de tus posts, sin duda, ayer me alegraste el día, lo cual agradezco infinitamente.

    Y si bien no puedo recomendarte mi blog, sí puedo invitarte a ver esta neonata revista:

    http://arcillafresca.blogspot.com/2009/03/revista-arcilla-1-edicion.html,

    de la que tengo el privilegio de ser Director. La particularidad de Arcilla (así se llama) es que está escrita, diseñada y pensada íntegramente por jóvenes, la mayoría de ellos (como en mi caso), sanmartinenses dipersos por el Perú. También hay un artículo de un gran amigo mío que vivó en Iquitos hasta terminar el colegio y hoy estudia acá en Lima, Hongrui Zhang (o Fen), quizá alguien de acá lo conozca.

    Ojalá te guste. Es cierto que se cometieron muchos errores en esta primera edición, producto seguramente de la inexperiencia y del frenetismo con que se diagramó. De más está decir que las puertas están abiertas para cuaquier joven que quiera formar parte de este lindo proyecto.

    Encontrarte fue muy bonito, querida Miss Lizzy.

    Un abrazo!

  8. Isaac dice:

    Muy buen post, salió el grito del gremio adolecente .
    Cada familia educa a sus hijos a su manera, y lo hacen casi siempre teniendo como base el amor.

    Sí he crecido sobreprotegido como último hijo que soy, y a la vez he luchado por la libertad desde la infancia. Nunca he permitido que mis padres se metan en mis temas academicos, o deportivos, solo a la hora de ver las libretas digamos que siempre trate de darles buenas notas, para que no se metan en mi vida de puber y adolecente. Con ese mismo esquema me fui a la universidad, y creo que fui afortunado de vivir en otra ciudad, donde el control lo ponia yo. Mis otros patas enbriagados de libertad, solo vivian chupando y buscando sexo, de esa forma jalaban sus cursos. Yo más pausado pude terminar rapidito la U.

    Volvi a mi casa en Iquitos, y mi madre quería meterme a dormir a la 10pm, en pleno sabado juerguistico, lo hizo unas tres veces, a la tercera le cuadre, explicandole claramente que yo decidia mi salidas, y que se olvide de su hijo sobreprotegido. Me fui de juerga desde un viernes hasta el lunes (claro sin afectar mi trabajo) y nunca más volvio a tocarme el tema.

    Es que para algunos padres sus hijos nunca crecen, me decian “cuidado con esas mujeres malosas, ganosas o las peperas”, y mis patas me decian, “más bien a ellas deberia tenerle pena tu mamá”.
    Lo importante es que cada uno aprenda a tomar sus decisiones, y se satisfaga a si mismo, pues si tratas de estar bien con tu mama, abuelita, vecina, amigas y enemigos, ahí es donde los adolecentes se sienten confundidos, no saben que hacer. El punto es simple, tratar de ser uno mismo, así otros piensen que es ridiculo, es parte de tu proceso, cuando eres adulto ahi te daz cuenta.

    Así que Fran Max, debiste seguir usando esa corbatita rosada que usabas de adolecente, pues no tenía nada de malo (broma he).

    saludos

  9. Miss Lizzy dice:

    Pues gracias por leerme, y por sus comentarios, Remi, está bonita “arcilla fresca”, me gusta, Carlos, me gusta tb tu blog, está weno, Franz, no sabía que tenía padres jejeje… bromita. Pierito, me causa tu blog me entretiene bastante.. Ay Lupe.. quién te entiende… jejeje. Isaac, será porque eres el único varón pz… Emovi… somos incomprendidos… jejeje… saludos a todos.

  10. Giann dice:

    Laura, tuve que regresar o (me hiciste regresar) a mediados de los noventa para tratar de entenderte, siento a veces que más que escribir necesitas un amigo o amiga para conversar, en fin solo debo decirte que la vida es relativa, nada es absoluto, debemos ser inteligentes para afrontar el dia a dia (esto incluido los padres)Nadie sabe donde nace, sin embargo cuando seas madre, sabras que tendras un hijo que debe tener todo (no digo lo material) lo que tu ahora intentas descubrir viviendolo…es decir RESPUESTAS… no sabemos en que cuna nacemos pero SI lo que formaremos….. TRANQUILA tu afronta la vida con exito, eso es lo que sabes hacer, demuestralo con acciones coherentes…la adolescencia es una etapa que no debe doler, solo vivirla bien (Con esos tipicos buenos o no, “canones que respetar”) Luego eso pasa…no juzgues a nadie (menos a tus padres) parte por la premisa que ellos nunca desean que te pase algo malo…aunque a veces parece que si… Trata de ser feliz, aprende todo lo que puedas y actua
    Estuvo bueno el texto,,,, pero no preguntes mucho…ACTUA

    • lucky dice:

      Puaj !! se exactamente de que hablas , mi mamá me vestía como si yo fuera un nenuco y yo no podia decir nada al respecto . Siempre dice que yo he sido su obra osea que pedo y luego cuando crecí en vez de decirle que linda tu hija le dicen :¿cómo rayos la soportas?

  11. paula dice:

    es una niña guena y tonta

  12. ELIZA TORRES dice:

    hoooooooooolaaaaaaa

  13. alexa - _ - dice:

    adultos en una palabra aj

  14. wolas idiots dice:

    apoyo a mi flaka los adultos son un asco

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