Archivos para mayo, 2009

cuandoluna amaalsol

El descomunal William Shakespeare alabó el cuerno socarronamente, llegando a decir que en el mundo iba a ser eterno. Es posible que el Cisne de Avon, sospechoso de haber padecido en carne propia ese mal, no estaba enterado de la gravedad insospechada de esa desgracia cuyo símbolo son dos cachos. El señor Lamec, descendiente del asesino Caín,  fue el primer energúmeno que, con descaro, frecuentó el adulterio. No pastaba muy lejos en asuntos de la carne y tenía pereza para ir en busca de la otra, y puso dos mujeres en su propia casa. Las esposas en comanditas y compartidas eran Ada y Zila. Dos mujeres y un camino: La segura ruta hacia la perdición del verdadero placer y la auténtica descendencia. Porque, nunca y jamás, pueden tres personas hacer pareja.

El santo libro no se detiene a describir el infierno diario de Ada y Zila, las dos primeras mujeres que tuvieron que soportar a un mediocre sujeto que no cumplía ni con la una ni con la otra. En ningún terreno, menos en el sexual, puesto que todo amor exige algo de lo eterno y es exclusivo. No se puede compartir el cuerpo amado, salvo que se sea un cerdo. ¿Cómo vivían, bajo un mismo techo, en un mismo piso, en una misma cama, ambas mujeres? ¿Conversaban animadamente de esos asuntos triviales, cotidianos? ¿Salían a pasear entre tres, mirando los campos cercanos, las cosechas? ¿Compartían las visitas a las tiendas? ¿O se querían exterminar a cada instante?

Cualquier hijo de vecino conoce la respuesta, hasta el gran Víctor Hugo que nunca llegó a saber donde esperaba a su mujer el crítico más importante de su tiempo.

El cornudo tolerante es una de las figuras más inquietantes de nuestro tiempo. Considera que esa desdicha no rima con él y piensa que su consorte tiene que serle fiel, porque para eso nació la mujer. Aunque le saquen la vuelta. Eso es inaceptable para cualquier mujer. Además, la mujer nació para que el hombre no sea aplastado por la soledad. El corneador desaforado no cree en nadie y basa su vida en el número de féminas que pasan por las armas, desconociendo que el gallo de mi casa tiene más amantes que nadie. El cuerno puede banalizarse, convertirse en motivo de risa en la juguería o de broma en la taberna, pero no puede dejar de ocultar la catástrofe que realmente es. ¿Qué que dirían Ada y Zila y tantas mujeres de ayer y de hoy si pudieran contarnos, con lujo de detalles y a la franca sobre se ingrata experiencia?

Es corriente creer que el ser humano es infiel por naturaleza, pero nadie ha preguntado con sinceridad a esa naturaleza. Escribas de tres por cuatro, predicadores de miasmas, sostienen que la tentación de la mujer no deja otra alternativa. Pero nadie puede explicar porque todo adulterio acaba en el infierno.

¿Qué placer es aquel que engendra desdichas? La Biblia reiteradamente se opone al cuerno. No solamente por razones religiosas o morales si no por algo más importante.

En el plano de la creación hay un solo varón para una sola varona. Todo cuerpo que vive, que palpita, emite fotones, hace de luz, es luz también. Eso está científicamente demostrado ahora y

esos fotones se enlazan con la poderosa luz del origen, primera fuente de la creación. Cuando Lamec fornicaba con Ada y Zila confundía la materia inicial y oscurecía su propio camino, hasta descender a la sombra de muerte. Es decir, se oponía radicalmente al sentido apostólico de la vida, a la calidad del amor, al verdadero engendramiento.

Imagen: Cuando luna ama al sol, de Gino Ceccarelli

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Habiendo pasado ya varios días desde que ellos llegaron y se fueron del Perú, me siento más tranquila, menos angustiada, menos triste y más decepcionada.

Los Jonas Brothers, al igual que muchas estrellas, llegaron a la capital y ni siquiera se dieron una vueltita por provincia para saludar a sus fans de por aquí.

Pero eso es lo que menos importa, lo importante es que estuvieron en el Perú y voy a poder comprarme el video del concierto, si es posible me voy a comprar de las dos fechas.

Me siento más tranquila, porque ya pasó la euforia de pensar que mis estrellas de Disney Channel  están en mi país.

Menos angustiada porque hoy no tengo que estar pensando en las entradas agotadas o el dinero para comprarlas o en las niñas que lograron besarlos y tomarse fotos con ellos o recibir un autógrafo.

Menos triste porque ya se me pasó la histeria de no haberlos podido ver en persona, cantando en el  concierto.

Y más decepcionada  porque a pesar de tener casi, casi todo para ir a ese concierto no lo hice. Me faltaron agallas para aventurarme e irme sola a una ciudad que no conozco sólo por ver a mis ídolos teenagers.  Iba a ser lo más cool de que hubiera podido hacer este año.

Mi cámara fotográfica estaría llena de fotos  de los tres: Nick, Joe y Kevin.

O los hubiese filmado y obvio a mí coreando sus canciones:

“I’m stepping into the lava. And I am try to keep from going under.

Baby, who turned the temperature higher

‘cause I’m burnin’ up

Burnin’ up

For you, baby”

Hubiese sido súper, pero no, no pasó, me quedé con las ganas de estar ahí apretujada en medio de otras chicas embobadas como yo. No tuve la oportunidad de cantar en presencia de ellos la letra de sus canciones tan llenas de sentimiento juvenil o de escucharlos a todo volumen cantar sus propias letras creyendo como muchas que pudieron inspirarse en mí…

“I don’t know if I can live without you. Cause you know that truth means so much more

Push away all those lies. Cause I lost everything when I left you. To show you, be without ourself.  How could I be such a fool. And I can’t live without you?”

Yo quería ir a Lima sólo para estar en ese concierto, pensaba en las posibilidades  y medía gastos; tenía para mi pasaje, tenía donde hospedarme, pero no tenía lo más importante…  mi entrada.

Obvio,  yo quería una entrada para zona V.I.P.

Ni modo, al final todo quedó en “yo quería”.

Ayer estaba mirando uno de sus conciertos por la TV, por lo menos así me imagino que puedo estar entre la multitud observando cómo hacen sus piruetas con los instrumentos (guitarra) y se lucen sobre el escenario.

Algunos  deben estar recordando aquellos años en los que se emocionaban, como yo lo estoy ahora, por algún grupo de hermosos niños que cantan con sentimiento. Sus años en los que eran fans apasionados de “Menudo” o “Backstreet boys”. Aquellos años en los que en lugar de comprarse el refrigerio del recreo se compraban un poster o un cancionero suyo.

Yo aún no he logrado comprarme  ni un poster ni un cancionero, pero los veo en a través de internet y bajo sus canciones y letras. Y me parece que es mejor verlos en movimiento que pegados en la pared como alguna vez  tuve a Bruno (Axé bahía),  además los sigo a través del Twitter, sobre todo en los días en los que estuvieron en Perú. No es exagerado, es sólo fanatismo.

Si les parece cursi, pues no me importa, si ser fan de los Jonas es ser cursi, lo reconozco… soy cursi.

Imagen: Conciertos Perú

lupe-nocturna

En la puerta de uno de los tantos bares que existen en la ciudad, los dos frente a frente, un “lo siento pero me tengo que ir ” de su parte, un “si te quieres ir vete de una vez” de la mía, un beso en la mejilla de mala gana, un chau y un “habla con el aire si quieres que me regreso al bar”, así fue la escena final de la historia más reciente que tuve con cierto chico. Y digo la escena final, porque después de eso algo dentro de mi me decía/me dice que la historia se acabó. Y aunque hubieron amagos de un posible encuentro, su poco interés y mi desbordante desanimo no son precisamente nuestros mejores aliados para concertar un encuentro.

Recuerdo que después del nada agradable acto final en el bar (con actores secundarios incluidos, llámese cuidador de moto, vendedor de chicle y cigarrillos y niño curioso), eliminé su número, sus mensajes, sus llamadas (incluida las perdidas y marcadas) y toda información que sea de él con el fin de expectorarlo y en serio,  y cuando se enteró días después que hice esto me dijo que era muy mala, y después, simplemente desapareció, ¿y yo?, nada, simplemente jugando ludo o ajedrez con mi hermanito en las noches que no tengo clase en la universidad para matar el aburrimiento y olvidarme del asunto.

Si pues, a veces soy así de radical. ¿Es un problema? no lo sé, lo único que sé es que no soy la única mujer del mundo que en ciertas ocasiones hace borrón y cuenta nueva cuando no le va bien con alguien.  La mayoría de mujeres esperamos que luego de una pelea con el chico con quien salimos, sea él quien llame primero y no sea solo una vez sino varias, pida las disculpas correspondientes y nuevamente volvamos a subir en los caballitos de la ilusión y cabalguemos por los prados de la alegría comiendo algodón de azúcar. Sin embargo eso casi nunca me pasa. Lo más probable es que desaparezca tan pronto yo dé la espalda.

Recuerdo hace no mucho estaba con un amigo en la Plaza de armas un poquito más tarde de la medianoche (si, parecíamos yo la putita y el caficho, menos mal nadie le preguntó nada extraño), hablando de esas cosas de la vida cuando me hizo una pregunta que me dejó entumida: ¿Por qué todos los chicos con quien sales o tienes algo te dejan? Me esputó sin anestesia alguna, “porque no lo sé” creo que fue lo que respondí después de soltar una risa.

Ahora, haciendo un auto análisis mientras prendo un incienso y evoco los sabios espíritus de Sigmund Freud, pienso que muchas veces (inclusive en donde soy yo la que la riega) espero tendida en mis laureles que sea él quien toque la puerta, y no porque el resentimiento me gane o porque el manual de la “buena señorita” así lo dicta, sino porque a veces simplemente hago mal uso del  “todo pasa y pasa por algo” y a quien en realidad dejo pasar son a buenos chicos.

Pero, ojo, no siempre he sido yo la de las colgadas de teléfono, la de los portazos, y “cállate que quien grita último soy yo”, para nada. También he sabido llamar, buscar, propiciar salidas y pedir disculpas. Yo creo que no importa si somos hombres o mujeres, si tú tienes más culpa que yo o si tú la regaste antes que yo para pedir disculpas (claro hay excepciones muy, muy fuertes y en esas no me meto). Y nada de eso de que: pero antes ¡¡¡venganza!!!. No viene al caso (además mata el alma y la envenena).

Ahh por cierto, recuerdo también que aquella noche de la Plaza, mi amigo, convertido en una especie de Nostradamus con chaman del norte me presagió lo siguiente: “Tú  estarás con la persona que quieres a los 23, te dejará al mes y volverás a estar con otra persona a los 24, él te dejará a los 6 meses para recién estar con quien te vas a quedar cuando ya estés por cumplir los 30”, tengo 21 y la verdad la profecía no es nada alentadora y como mi espíritu agnóstico me dice que su sobrino se casará antes que él y, como calcomanía de brujo, mejor se queda como artista, simplemente lo ignoro y espero aquí quietecita al valiente caballero montado en el unicornio que me llevará a dar unas vueltas por el sendero de la ilusión.

PD: Al chico del inicio de la historia le dije que escribía en este blog. Como es más probable que yo encuentre petróleo en mi patio que volver a verlo, y con la esperanza que lo vea algún día, añadiré  solo tres cosas:

1.- Sory por lo de tu número (pensé que a ti te importaba menos que a mí).

2.- Sory por decir que tus amigos son una sarta de niños que no saben decir nada inteligente (me vuelvo a disculpar, pero fueron las bromas más tontas que escuché en una misma noche)

3.- Sory por lo de “aquí no va a pasar nada pero nos quedamos justos a ver el sol” (eso sí tiene explicación, pero como solo es para ti, amen de la historia).

Paro

Publicado: 29 mayo 2009 en Gianncarlo Scavino

paro

Me atrevo a escribir estas líneas porque en la mañana de miércoles mi hija , de casi 4 años de edad, al escuchar las noticias de radio y tv me pregunta – Papá ¿Qué significa paro?  Sorprendido por la pregunta, indignado por tener que dar una respuesta, le explico a mi hija en un estilo muy infantil lo que significa “” en ese contexto.

Aletargado e indeciso en mi casa, entre la atenta audiencia radial y televisiva, después de devorar los periódicos del día y bajo la atenta mirada de mi hija que se sorprende al verme en casa y después de preguntarme – Papa ¿no voy a ir al colegio? – Solo debo reflexionar y escribir sobre este “paro” y lo primero que me pregunto es, ¿cómo es posible que nuestras autoridades estén reclamando algo justo para las comunidades indígenas y no son capaces de organizar una movilización regional en consenso y sin figuración política, que no se vea afectado por ninguna lacra ajena a la verdadera “plataforma de lucha”?. ¿Serán sinceros los que promueven el paro de Loreto, el querer ayudar a los hermanos indígenas?

Es evidente la figuración política, saben perfectamente que la solución no es en la calle, sino en el Congreso, por lo menos en este tema de los indígenas. En todo caso, para aquellos intereses loretanos, no sería mejor tomar como punta de lanza en la Plataforma de Lucha el motivo de apoyar a los del Frente de Defensa de la Lucha Indígena de Loreto, para solicitar además solución a las necesidades complejas que el pueblo loretano exige desde hace tiempo, es decir no gastar esfuerzos en reclamar sólo una cosa (teniendo que parar a toda la región, que nadie subsidia para el combo del día) por una protesta que en cierto modo tiene una solución en dialogo y no de lucha en vano.

Por otro lado, escuchando las secuelas de las actividades del día del paro, sobre los heridos en los enfrentamientos con la policía, solo puedo concluir que estas “dizque movilizaciones” no traen nada de solución, al contrario incentivan a  vándalos, que a encomienda o a voluntad férrea de algún desadaptado y sus bajos instintos, se aprovechan de una paralización para camuflarse y hacer disturbios, en lugar de convocar a la unión y luchar con respeto, se dedican a empañar la acción, tan cívica como justa, algunos hasta sin escrúpulos salen a delinquir a diestra y siniestra aprovechándose del PARO.

Esto es un problema social, que siempre ha existido, lo que no es justificable es la falta de previsión por parte de los que organizan el PARO.

No es posible que exista incapacidad de coordinar con la policía para que esto no suceda, nos es posible que las autoridades y los organizadores del Paro se hayan aislado de la policía para llevar a cabo esta protesta “pacifica”. ¿Acaso no es constitucional protestar, y eso no nos obliga a coordinar con la Policía para que estos hechos de vandalismo y enfrentamientos con la propia autoridad no sucedan?

¿Cómo es posible que paremos toda la Región para solucionar o pedir que deroguen la ley de las comunidades indígenas, que no se ven favorecidos con dicha medida de inversión privada? Pregunto ¿Por qué tenemos que pagar todos por unos cuantos?

En la lógica de la gestión de políticas es necesario antes de ir al caballazo, concertar, dialogar, negociar  o luchar en otras esferas ¿Por qué no luchamos por cosas más concretas? Será porque no tenemos un Plan Regional concertado entre nosotros mismos ¿Qué hemos avanzado en los últimos 30 años con el canon petrolero?  ¿Qué beneficios tangibles a la población existe en nuestra Región?, ¿Qué ciudades han salido hacia el desarrollo?, ¿Qué producto de bandera hemos consolidado para fortalecer como ejemplo la Región Productiva?, ¿Qué ciclo turístico se ha impulsado con arraigo en estos últimos tiempos?.

Propuestas tenemos los loretanos para incurrir con justa razón a una paralización, que como reclamo o protesta tiene una solución más inteligente para los hermanos nativos, no estoy en contra de eso, por el contrario, en la medida de lo posible la solución se encuentra en otro nivel, sin tener que parar toda una región que es como dejar de comer, ese solo hecho, es injusto.

Así como se han unido para protestar y parar en la actividad diaria, aunque sea prestando motivos a los hermanos indígenas, de esa misma forma debemos unirnos para contrarrestar en primer lugar  los principales males de la región y proponerse trabajar de una vez  en los principales proyectos que llevan a nuestra tierra a forjar un verdadero centro de inversión productiva, económica,  social, turístico y comercial, salvaguardando nuestro territorio, respetando el ecosistema y con ello la preservación y el respeto por las tierras indígenas; eso se llama “Prospectiva Regional”, es un trabajo de largo tiempo, pero debemos empezar ya, dejar las mezquindades, quitarnos las camisetas partidarias que no hacen otra cosa que ensuciar el prestigio de un pueblo que quiere salir adelante, debemos ser mas proactivos el manejo del poder, ser más modernos en los modelos de gestión y garantizarnos nosotros mismos el desarrollo sostenible.

Debemos hacer que nuestras autoridades recuerden que patriotismo es entre muchas cosas liderar un propósito en bien del país, que esta vez es nuestra Región Loreto, con ello las comunidades nativas, no para nuestro inmediato beneficio, menos del partido, del movimiento político o de nuestras arcas personales. Patriotismo es luchar inteligente, coordinada y coherentemente para el desarrollo social y económico sostenible, así como la tranquilidad de vida para venideras generaciones de loretanos e hijos del Amazonas. Debemos trabajar para que la Amazonía se convierta en el potencial económico por excelencia en el país, esto significa no actuar a corto plazo, estoy tan seguro que trabajando en equipo los resultados serán positivos, posiblemente no nos beneficiemos nosotros, ni mañana, ni el próximo año ni en el próximo lustro, sino nuestros hijos o nuestros nietos en el futuro.

La gran herencia que les dejamos a nuestros hijos será por ejemplo, hacer que nunca conozcan la palabra “PARO” en este contexto.

cinepata

Al fin, desde hoy,  la nueva página Cinépata.com abre su material al mundo,  un site eminentemente cinéfilo (o cinéfago, en las palabras de Andres Caicedo),  donde pondrán encontrarse largos, cortos, clips y diverso material audiovisual alternativo, de calidad, independiente y con personalidad, todos de procedencia latinoamericana, con una particular sensibilidad: lanzarse a crear cine, producir y concretar. En otras palabras, atinar, audiovisualmente hablando.

La página es considerada el brazo digital de la productora de Cinépata, y es parte de un proyecto largamente  estudiado y anhelado por el escritor/cineasta chileno Alberto Fuguet (con el apoyo técnico del ingeniero comercial Mauricio Varela y otros).  La idea de Cinépata es de “gente que se siente cercana a la sensibilidad de Cinépata y desea tener una plataforma ordenada y ad-hoc donde mostrar sus trabajos.”

Lo más interesante de Cinépata.com es  que desde ella podrás descargar, gratuitamente, filmes, cortos y otro tipo de material audiovisual “para el uso que estimes conveniente,  podrás bajar clips para tu celular o largos para tu iPod. Podrás bajar cintas en la mejor resolución para verlas en tu ordenador o en tu televisior o, si lo deseas, quemar dvds para tus amigos”.

Cinépata ha iniciado sus labores, con la presentación para descarga de “Tanto Tiempo“,un largometraje de 71 minutos del cineasta Claudio Polgatti y “2 horas“, el reciente cortometraje de Alberto Fuguet, que fue estrenado  a nivel peruano  en la ciudad amazónica de Iquitos en febrero, en la visita que hizo Fuguet con el fin de sondear un proyecto cinematográfico, titulado Sudor, que podría ser filmado en esta ciudad y parajes de la selva .

Larga vida  a Cinépata.

este

En los confines de la ciudad, donde las carreteras terminan para dar paso a los ríos y la hierba crece libre sobre campos de arcilla, una casa se yergue como un punto muerto en el horizonte. Hecha de madera y con piso de tierra, sus ocupantes se preparan para celebrar el quinceaños de su primogénita. Se han repartido invitaciones en cartulina y con intransferible, donde se recomienda “sport elegante” para los varones, y para las nenas “vestido de cualquier color, menos melón”. Los muebles de la sala (una mesa y dos bancas largas) han sido quitados para improvisar la pista de baile. Las paredes están decoradas con serpentinas rosadas y globos blancos. El padrino ha colocado su equipo AIWA en una esquina mientras su hijo busca entre los cedés el “Tiempo de Vals de Challán”.

La gente más distinguida de la cuadra ha sido invitada. Van llegando uno a uno, y mientras esperan, toman chicha morada Royal en vaso descartable. Las mujeres son las más acaloradas, producto de estar embutidas en extraños e incómodos vestidos. Cerca a la medianoche el recinto está lleno. Afuera, los que no fueron invitados, los pobres entre los pobres, no se pierden ningún detalle. Cuando llegue el momento, las cortinas que cubren la entrada a la cocina se abrirán y la quinceañera hará su aparición al son de Timbiriche; maquillada, sudorosa por el vestido melón, incómoda por los zapatos de taco aguja, pero emocionada y feliz de tener la fiesta que siempre soñó. Luego vendrán los discursos del padre, de la madre, del padrino, de la madrina, del amigo, del vecino más notable, del que prestó los platos, y si queda tiempo, de la quinceañera.  Finalmente, el vals un dos tres un dos tres, donde cada galán bailará con ella simulando que el piso está parejo.

Un anciano observa desde fuera aquella puesta en escena. Aunque es bienvenido, se siente incómodo al pasar con sus sandalias, su short y su vieja camisa. ¡Cómo han cambiado las cosas desde que llegó hace veinte años con su mujer y su hijo, y construyó esa misma casa con sus manos! Harto de la pobreza y las enfermedades en las alejadas riberas del Tigre, pensó que Iquitos sería un buen comienzo para él y su familia. Al principio no fue fácil. Todos los días salía a pescar y luego caminaba cuatro kilómetros hasta el mercado para vender sus productos. Poco a poco llegaron más ribereños y empezaron a poblar el lugar. Las nuevas carreteras le acortaron el recorrido. Y aunque necesitaba ayuda, prefirió enviar a su hijo a la escuela para que aprenda a leer y escribir. El hijo se hizo grande, consiguió trabajo en el centro y también mujer. Como el sueldo no le alcanzaba para vivir en la ciudad, la trajo a vivir a la casa. Cuando el anciano conoció a su nuera, estaba tan maquillada que le preguntó si era descendiente de los secoyas. Fue el principio de un mutuo alejamiento. Con la nueva familia llegaron el televisor, la radio, el ventilador, la cocina a gas. Por primera vez aquella casa tuvo una puerta con chapa y picaporte. En ese entonces no se celebraban los quinceaños, pero sí los nacimientos. El día en que su nieta nació dio una gran fiesta con masato en la que todos comieron y bebieron hasta hartarse. ¡Aquellas sí eran fiestas! Sin invitaciones, sin vestidos, sin complejas y absurdas ceremonias.

Cuando la artritis empezó a atrofiar sus músculos, su hijo le pidió que se quedara en casa y dejara de trabajar. Pero él jamás había dependido de nadie. Como ya no podía remar, vendió su vieja canoa y se compró una mesa grande. Ahora todos los días caminaba hasta el río y compraba los pescados a los hombres jóvenes. Luego los traía y los colocaba en la puerta, sobre la gran mesa. Su mujer se encargaba de prepararlos para la venta. A la nuera no le gustó que su futura casa se contaminara con el olor del pescado crudo, pero como el negocio era relativamente exitoso, no podía protestar. Así, el anciano pasaba las tardes conversando con su mujer acerca de los tiempos idos.

Un día, su compañera de toda la vida no despertó más. Tendida allí con la sonrisa de un ángel, parecía estar soñando mientras él le hablaba dulcemente para que despertara. Hacía ya varios días que la neumonía la tenía en cama, y consentía la muerte como algo natural, igual que sus ancestros. Lo único que la abuela quería era ser sepultada en la tierra que un día abandonó para buscar un mejor porvenir. Pero al morir, a pesar de habérselo prometido en vida, su hijo no lo permitió argumentando que el viaje era difícil, que ya no tenían canoa y nadie querría llevar un cadáver.  El anciano enfermo difícilmente podría viajar solo. Resignado, aceptó que la enterraran en el cementerio comunal. Todas las tardes caminaba un kilómetro para ponerle una flor. Lo hacía para estar con ella y conversar como siempre, pero también para evitar a su nuera, que ahora se había convertido en la reina de la casa.

Todo el día su nuera hablaba de cosas que él no entendía, como manicure, cosméticos, un complejo baile con una explosión o algo así. Su hijo hablaba de llevarlo a Lima en avión. ¡Qué locura! Nadie le obligaría a despegar los pies del suelo. Su nieta crecía y era la única luz de sus ojos. Un día le preguntó qué quería ser de grande. Ella le respondió que le gustaría ser experta en redes. Emocionado, al día siguiente la levantó muy temprano para mostrarle sus viejas redes de pesca, prometiendo enseñarle todo sobre ellas. La familia estalló en carcajadas durante largo rato mientras él los miraba sin comprender. Al fin, la niña le explicó que se refería a redes de computadora, esa bendita palabra que estaba en boca de todos. El viejo sonrió dignamente, guardó sus mallas y no preguntó más para no sentirse menos. El hijo besó su frente y dijo que de ninguna manera su nena se dedicaría a la pesca.

Confusión similar tuvo cuando dos hombres de corbata y camisa blanca tocaron a la puerta. En otros tiempos no los hubiera atendido, pues era conocida la impertinencia de algunas sectas religiosas, pero no ahora. Ávido por conversar con alguien, los invitó a pasar y les habló del poder de Dios en su vida y de cuán inclinado estaba a congregarse. Durante media hora habló sin parar mientras aquellos hombres escuchaban y asentían con la cabeza. Pero cuando hijo y nuera llegaron, le explicaron que no eran evangélicos sino agentes del Banco que estaban interesados en concederle un préstamo. La nena estaba a punto de cumplir quince años y al parecer querían hacerle una fiesta como nunca antes vista… en la cuadra. La nuera se disculpó por la locura senil de su suegro y agasajó a los invitados con una Coca Cola de litro.

Así que hoy era el quinceaños de su nieta. Y el estaba allí, parado junto a la ventana, mirando desde fuera tantas cosas que no comprendía. Ajeno en su propio hogar. Sin atreverse a entrar para no avergonzarla. Callado, distraído, confundido entre los que no fueron invitados, preguntándose cómo pudo pasar; en qué momento su hijo aprendió a ocultar sus raíces y olvidar de dónde venía, en qué momento la ciudad se lo tragó para luego eructarlo así, transformado, presuntuoso, indiferente. Lo normal es que los hijos quieran parecerse a sus padres, pero este hijo suyo se ha pasado la vida tratando de ser distinto a él, irrespetando sus deseos, pisoteando sus tradiciones, arrancando de su hogar todo recuerdo de su madre por consideraciones estéticas. Poco a poco sentía a su sangre como un volcán, como si despertara de un largo sueño y cobrara conciencia de su realidad. Casi a medianoche, una vieja idea tomó brillo en sus ojos y se alejó de la fiesta por unas horas.

Como era de esperarse, nadie lo extrañó. La cerveza circulaba en cajas mientras las parejas se apretujaban al compás de una cumbia estridente. Un borracho gritaba desde una esquina ser el hombre más desgraciado del mundo mientras acariciaba una nalga ajena. Una mujer lloraba al fondo por un amor no correspondido, tal vez una infidelidad. De pronto, el viejo apareció en el salón y todos callaron. Cubierto de lodo y tierra, ingresó arrastrando el féretro recién exhumado de su mujer. Lo empujó por toda la sala hasta el huerto, en medio de miradas que reflejaban terror y espanto. Una vez allí, cogió una pala y la enterró con sus manos. No sabemos cuánto tiempo se tomó. Tal vez horas, tal vez días. Lo cierto es que mientras escarbaba la tierra como un milenario roble que hunde sus raíces hasta encontrar el líquido vital, nadie osó decirle nada. Sólo al terminar, exhausto y complacido, se acercó a aquel extraño ser que había engendrado hace ya muchos años y que lo esperaba de pie, molesto, a orillas del huerto. El anciano, con la autoridad que emanaba de todos sus años de resignado silencio, le tomó de las orejas y le acercó hacia él, diciendo:

Eres afortunado. Amé tanto a tu madre que no puedo decirte hijo de puta. ¡Pero lo eres! Cuando estés listo, nos llevas.

paro

El paro de 24 horas convocado por el Frente de Defensa de la Lucha Indígena de Loreto, en solidaridad con la protesta motivada con los aspectos ha tenido una convocatoria parcial en Iquitos, en horas de la mañana.

Los principales centros de abastos, como el mercado de Belén están con las puertas cerradas, pero poco a poco fueron recobrando su trabajo normal. Los servicios de transporte público no han salido completamente, pero los motocarros han vuelto a tomar las calles.

Los colegios y las instituciones públicos no han tenido trabajo, sin embargo los comercios están atendiendo normalmente.

Duranta horas de la madrugada, se han generado ciertos piquetes de huelguistas en los principales espacios públicos del centro de la ciudad. Estos piquetes están mayoritariamente integrados por miembros de la CGTP. Hubo un enfrentamiento entre los piqueteros y la policía, resultando heridos 12 personas, por ambos bandos. Fueron intervenidas 16 personas. También se ha generado el saqueo y destrucción de una vivienda céntrica de la familia Jarama.

Dirigentes indígenas han denunciado la detención de tres jóvenes  indígenas por parte de la policia y el Gobernador  aún no se ha hecho presente para solucionar el problema.

En la tarde, la movilización popular de apoyo a la lucha indígena no tuvo la convocatoria esperada, aunque de todos modos hubo una nutrida manifestación.

(Imagen: La Voz de la Selva)