Fuguet en el Amazonas: Filmar con el sudor en tu frente

Publicado: 23 marzo 2009 en Paco Bardales
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Paco Bardales

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Alberto Fuguet

Alberto Fuguet llegó a la amazónica Iquitos a principios de febrero, con el propósito de indagar. Una de las cuestiones principales, importante, era cerciorarse que el proyecto “Sudor” (un futuro largometraje dirigido por él, con producción local y Vanesa Saba como posible protagonista) no solo era factible, sino más aún, una expectante realidad.

Protagonista de la 1ª Semana Audiovisual de Iquitos – patrocinada por su nueva casa, Audiovisual Films – el escritor y cineasta chileno (cuya fama viene precedida no solo de libros como Mala Onda, Tinta Roja o Sobredosis, sino también de cintas como Se arrienda y el cortometraje 2 Horas) tuvo diez días de intensa, epidérmica y sudorosa conexión con la nueva urbe de sus furores creativos, así como con sus encantos, dilemas y luminosos escenarios.

En esta entrevista, condensada a partir de conversaciones diversas sobre tierra verde y ruidosa o en pequeñas y frágiles embarcaciones que conectan o trascurren por los linderos iquiteños, Fuguet nos revela cosas inusuales como, por ejemplo, aquellos malentendidos cósmicos que lo subieron a un avión con el propósito de proyectar una película sobre un chileno perdido que busca reencontrarse navegando en el Amazonas, los libros de Mario Vargas Llosa que más y menos le gustan, sus reservas respecto del fenómeno blogger o su deseo de convencer al vocalista de la banda de rock norteamericana Nine Inch Nails para tocar en un concierto en el bailódromo El Pardo (capaz de albergar hasta 10 mil personas por noche), bastión indiscutible de la cumbia tropical charapa.

¿Cuál fue tu primera impresión al enterarte de la existencia de Iquitos?

Qué era una ciudad y sería bueno ir.

¿Cómo nació la idea de este viaje hacia un sitio del que solo tenías referencias, para embarcarte en un proyecto aparentemente utópico?

Fue un enredo, un mail que se entendió mal. Me invitaron a Iquitos aprovechando que iba a Lima, a la Feria del Libro (en julio del 2008). Yo dije, educadamente, que mejor para otra vez. Que, de ir, me gustaría ir con una cámara y con tiempo. El que me invitaba entendió que yo quería ir a filmar una película a Iquitos, algo que nunca se me hubiera ocurrido. Pero a veces es bueno que algo que uno no espera ingrese a tu torrente.

Dice la leyenda que esta ciudad es una despensa de furores sexuales que se activan ni bien la pisas. ¿Iquitos te ha despertado bajas pasiones en estos días de visita?

Creo que es más leyenda y lo que me despertó, que reconozco – para mí – es bastante erótico, es la imaginación, que no tiene nada de bajo y sí mucho de pasión.

¿De qué va “Sudor”? ¿Cuál es el argumento de la historia?

Está en plena ebullición porque sucedió lo que sabía que iba a suceder: una cosa es inventar algo desde afuera y otra, desde adentro. El argumento básico tiene que ver con un chileno perdido, a la deriva, que está arrancándose de todos y de sí mismo, y termina, sin entender del todo, como cocinero en un barco de turismo que recorre el Amazonas.

Lo más simple posible. La ciudad y su entornos, todos esos ríos, ofrecen más de lo necesario. No creo que sea forzoso intervenir o re-hacerla sino simplemente capturarla. Y para eso, para poder mirar y captar sus sutilezas, creo que un grupo pequeño entusiasta y una cámara digital sensible bastan y sobran.

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Alberto Fuguet en Iquitos

¿A que huele, a qué sabe y cuál es la textura de Iquitos?

Huele a pollo frito, de las pollerías. Huele también a nubes negras. Al humo de las mototaxis. Creo que sabe a ensalada de coto. Quizás la textura son las sábanas húmedas por la transpiración. De todo lo sensorial, lo más impactante fue la luz, sobre todo a partir de las 4 y 45 de la tarde.

¿Has sudado mucho en este viaje?

Más de lo esperado. Es verdad parece que el cuerpo está hecho de 70% de agua. Creo que he sudado el 20% de mí.

¿Qué cosas exóticas o inusuales te han llamado la atención durante este viaje?

Lo exótico no tiende a llamarme la atención. Creo que lo que más me llamó la atención es esto de ser una isla encerrada en un continente. Quedé impresionado con el bailódromo. Tengo grabado en el cerebro los últimos segundos de luz en la piscina del restorán Al frío y al fuego, que está flotando al medio del río Itaya. Y, por cierto, los mototaxis: impresionante.

Para hacer una película ¿se necesita más cerebro que huevos? ¿O más plata que cerebro y huevos?

Sensibilidad, cariño, una mirada, una historia, personajes que quieres y con los cuales enganchas o te identificas. Ni cerebro ni huevos. Filmar no es una guerra o un combate.

¿Qué sientes que le faltó a “Perdido” (tu anterior proyecto cinematográfico, finalmente trunco) para cuajar?

Perdido fue una cinta del siglo 20 en el 21. Creo que arrastró un pasado, esa idea que se necesita dinero para filmar. Y ya era tarde para partir de cero.

¿Qué cineastas te han salvado de la perdición?

Muchos, demasiados, incluso gente que no merece salvarse te han salvado. Es el ejercicio de ver en forma constante lo que al final te cambia la mirada y la sensibilidad. Quiero mucho a Truffaut y Woody Allen.

¿Scorsese o Coppola (padre)?

Creo que Coppola, por la suma de sus cintas que me han impresionado. Scorsese, por cierto, pero al final creo que mi sensibilidad se parece más a la de Coppola. Dicho eso: hay 4 o 5 cintas de Scorsese que venero.

¿Burton o Tarantino?

Antes de hubiera dicho Burton; hoy Tarantino. Tarantino me sorprende; Burton me aburre y atosiga. Me salí de Sweeney Todd.

¿Hollywood o Cahiers du Cinemá?

Creo que la mejor época de Cahiers.

Tu top 10 de las mejores películas de la historia.

Paso. Te nombro algunos afiches en mi casa: Interiores, Estallido mortal, Se arrienda, 2 horas. Las últimas no son las mejores de la historia pero están entre mis favoritas, para qué te voy a mentir.

¿Cuál es tu película peruana favorita?

Creo que Días de Santiago de Josué Mendez.  De hecho, la enseñé en UCLA.

¿Qué autores o escritores te parecen sobrevalorados?

Muchos, pero ya no los nombro, ya no los leo, ya no me quitan energía. Que todo el mundo escriba o filme, que todo el mundo haga lo que quiera, lo que importa es que uno también pueda hacerlo.

¿A qué escritor vuelves siempre?

A Richard Ford, a Raymod Carver, a Scott Fitzgerald, a  Manuel Puig, a muchos.

¿Cuál es tu libro peruano favorito?

Conversación en la Catedral.

¿Cuál es el libro de Vargas Llosa que menos te gusta?

El hablador.

¿Qué libro trajiste a Iquitos y te espera en tu mesa de noche?

Todos los cuentos de Russell Banks. Se llama The Angel on the Roof.

¿A qué  bandas o cantantes acompañarías como groupie en un viaje por el Amazonas?

Quizás aceptaría hacer una suerte de documental acerca de (Trent) Reznor arriba de un barco y convencerlo de hacer un concierto en El Pardo.

Si tuvieras que armar un soundtrack sobre tu vida ¿por qué canciones estaría compuesto?

Mira mi iPod.

¿Qué significa bloggear para ti?

No lo sé y creo q no lo sabré en un tiempo. No es escribir,  quizás tenga que ver con la idea de tener un medio de comunicación propio.

¿Ves algún tipo de peligro en los blogs? ¿No necesitaría internet tener algún tipo de regulación o filtro?

Confío en la civilización de la gente. Creo que no es bueno googlearse. El peligro para un escritor es que Internet  te quite tiempo, energía  y momentos de lucidez. El resto de la gente puede cuidarse sola.

Recomiéndanos cinco blogs que leas diariamente.

No leo 5 blogs diariamente. Leo, a lo más, algunas páginas web, que no es lo mismo.

¿Alguna fotografía de promoción tuya te ha enfurecido particularmente?

Casi todas. Una en que aparezco detrás del libro Cortos me asquea particularmente.

¿La soledad tiene sonido?

Creo que sí y es de paz, o quizás con ruidos de la naturaleza. No entiendo por qué la gente le tiene tanto miedo al silencio. El silencio es embriagador. Puede sonar a brisa, a lluvia, a juncos en el viento.

¿Las personas están condenadas a encontrar su complemento sentimental? ¿Es esa una maldición o un acto extraordinario?

No sé si están condenadas. Condenado no me gusta como palabra, pero encontrar tu complemento o complementos (¿es necesario que todo esté depositado en una sola persona?) creo que es algo más celebratorio que una maldición.

Si pudieras llevarte algo de Iquitos en la maleta ¿qué sería?

La luz al atardecer.

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comentarios
  1. Jorge Zevallos dice:

    Buena Paco, volviste…qué bien que tengas nuevos amigos que te acompañen en este nuevo blog, se parece aún más interesante y dinámico

    Éxitos.

  2. Tina dice:

    Hola, vi tu entrevista el día de hoy en la revista Dedomedio ¿es la misma?

  3. Hola:

    Efectivamente, una entrevista es ubicable en el nuevo número de la revista Dedomedio, http://www.dedomedio.com. El número es el 19, correspondiente al mes de marzo de este año.

    Saludos y gracias por tu interés.

  4. […] C0n ustedes, la nueva aventura cinematográfica de Alberto Fuguet, a ser rodada y dirigida en Chile, antes de la vertigonosa carrera rumbo hacia Sudor. […]

  5. […] Fuguet, además de escritor (inaugurará la 30ª Feria del Libro Ricardo Palma con la presentación de su más reciente libro “Missing”), es realizador cinematográfico y cinéfilo acérrimo. Guionista, crítico y editor de libros sobre cine (como Una vida crítica, recopilación de críticas cinéfilas del chileno Héctor Soto; y Mi cuerpo es una celda, sobre el escritor y crítico colombiano Andrés Caicedo), ha dirigido el largometraje Se arrienda (éxito de taquilla y de crítica en el año 2005) y los cortometrajes Las hormigas asesinas y 2 horas, éste último seleccionado oficialmente en el Festival de Rotterdam. Actualmente se encuentra en proceso de edición de su segundo largo, titulado Velódromo, grabado este año y tiene en mente un proyecto titulado Sudor, que tendría como locaciones a Iquitos y la selva peruana. […]

  6. […] – Iquitos huele a pollo frito, de las pollerías. Huele también a nubes negras. Al humo de las mototaxis. Creo que sabe a ensalada de coto. Quizás la textura son las sábanas húmedas por la transpiración. De todo lo sensorial, lo más impactante fue la luz, sobre todo a partir de las 4 y 45 de la tarde (Alberto Fuguet, escritor y cineasta chileno) […]

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